Capítulo 1

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Antes de comenzar déjenme explicarles el panorama completo. Me llamo Laila Baxter, tengo 23 años y estoy cursando mi penúltimo semestre en la Universidad Central de Florida, específicamente la licenciatura de Medios Digitales y me encuentro a unos pocos meses de graduarme por lo que mis amigas y yo hemos decidido hacer un pequeño viaje a Miami para pasar un par de semanas juntas antes de que por fin llegue el tan esperado día y cada una siga con su camino. Ahora dejen que me describa un poco, soy castaña con ojos color café verdosos y me considero de estatura promedio; no voy a decir que mis amigas o yo tenemos un cuerpo espectacular porque no es así, tenemos un buen cuerpo a pesar de no hacer mucho ejercicio, con uno que otro rollito, pero esto es algo normal a excepción de Sienna quien es la atlética y quien tiene mejor cuerpo de todas.

En estos momentos voy rumbo al dormitorio que comparto con las chicas para terminar de afinar los últimos detalles antes de irnos por dos semanas a una casa que rentamos en Miami para pasar el verano. Al momento de entrar al departamento me encuentro con Becca y Jenna en la pequeña sala que compartimos; Becca Johnson es una morena de ojos café oscuros y de estatura media, muy directa gracias al ser estudiante de Leyes. Por otro lado, Jenna Williams es más bien pelinegra con ojos color avellana y una cabeza más alta que todas, es la sarcástica del grupo y esta estudiando Administración.

– Hey! ¿Y Sienna? – les pregunto mientas dejo mis cosas en el recibidor y me acerco a la cocina por un vaso con agua.

– En el cuarto. – me dice Jenna y señala a su izquierda. – Esta algo ocupada...

– Como siempre. – dice Becca mientras regresa su mirada a la televisión

– Bien, espero que no se enoje conmigo, pero tenemos cosas que terminar de organizar pues nos vamos la próxima semana. – me doy media vuelta y me dirijo a su dormitorio mientras veo como Becca y Jenna se asoman por el pasillo y antes de pensarlo dos veces empiezo a golpear la puerta. – ¡SIENNA! ¡ABRE LA PUERTA O SAL DE UNA VEZ!... Y Adam se que estas ahí y no pienso abrir la puerta para volver a encontrarme una escena parecida a la de hace un par de semanas. Voy a contar hasta 10 y sino salen Becca es quien va a entrar y saben que ella no tiene piedad.

Al parecer eso hace que se pongan en alerta pues se empiezan a escuchar pasos por la habitación y antes de que si quiera empiece a contar Sienna abre la puerta.

– Esta me las vas a pagar. – me dice Sienna mientras Adam aparece detrás de ella poniéndose la camiseta encima.

– Hola Adam.

– Hola Laila ¿Cómo va todo?

– Bien, bien. Pero si no te molesta necesito un rato a Sienna, cuando terminemos te mando un mensaje y la puedes tener contigo toooodo el tiempo que quieras.

– Si, pero mejor avísale a Ethan es más fácil que él te conteste y me diga, a que yo revise mi celular.

– Ok, yo le aviso. Nos vemos Adam. – le digo mientras me despido de él con una mano y sale del departamento.

– Entonces, ¿qué es tan importante como para que me interrumpieras? – me pregunta Sienna que se encuentra recargada en la puerta con los brazos cruzados. Ella es una castaña casi rubia de ojos verdes, es la más chica en cuanto estatura del grupo y la inteligente alias orgullosa pues esta estudiando Medicina, además de ser el centro del grupo porque gracias a ella fue que nos conocimos y terminamos viviendo juntas.

– Ven a la sala. – le digo mientras camino hacia allá y veo como Jenna y Becca se acomodan en el sillón. – Les quiero mostrar la casa que renté para nosotras en Miami y me gustaría que me digan que les parece. – Todo esto se los digo mientras encendía la computadora y abría la pagina con las fotos de la casa.

Les empecé a mostrar las imágenes de la casa, la cual tiene cuatro habitaciones, cuatro y medio baños, sala de estar, cocina y comedor; además cada cuarto tiene su baño propio y un balcón, también tiene alberca y jacuzzi propios. Y esto era el lado bueno porque cada una iba a tener su propia habitación y eso era primordial porque estábamos acostumbradas a nuestro espacio personal y compartir cuarto no era algo que nos gustase hacer por la cantidad de pleitos que tuvimos los primeros años que decidimos compartir departamento, específicamente el cuarto.

– ¿Qué les parece? – les pregunté una vez que terminé de mostrarles las fotos

– ¡ME ENCANTA! Está increíble Laila, esta vez te luciste. – me dijo Jenna mientras me abrazaba fuertemente.

– Me alegro de que les guste... Ahora me puedes soltar, me estoy empezando a quedar sin aire. 

– ¿Cómo le hiciste para conseguir ese lugar? Esta precioso. – me dijo Sienna mientras volvía a pasar las fotos de la casa

– Denle gracias a mi tía, es su casa de verano. Ya saben es soltera, sin hijos ni esposo, sin compromisos y pocas veces utiliza la casa por lo que decidió prestármela con la condición de que la cuidara mucho y nos divirtiéramos porque según sus palabras: ¨Es un viaje que solo realizas una vez en la vida y dónde las amistades se unen más que nunca¨

– Wooow! Pues dinos cuando la vez para darle las gracias. – me dijo Becca, para después pararse e ir por su computadora. – Miren, yo no quería decirles nada hasta estar allá, pero creo que es mejor decirlo ahorita y no después así pueden empacar con tiempo. – acto seguido nos enseño la pantalla de su computadora donde nos mostraba una reservación de 5 días y 4 noches en Disney más 3 días y 2 noches en Universal.

– Espera... ¿Vamos a ir a Disney? – Pregunté sorprendida y casi sin habla

– ¡SI! Quería que fuera una sorpresa, pero espero que les guste. Lo hice porque nuestra primera salida fue justamente a estos parques y que mejor que terminar el viaje con una visita al primer lugar que fuimos como amigas y hermanas.

– Becca... ¡TE ADORO! – le dije abrazándola y a punto de llorar pues sabía que estaba a punto de soltar un par de lágrimas.

– Si bueno, lo único malo es que tendremos que compartir habitación. – nos volteó a ver antes de seguir hablando. – Ustedes saben que no son baratas las habitaciones en ambos parques por lo que tendremos que compartir por un par de días.

– Pues de eso a nada. – dijo Jenna mientras pensaba en algo. – ¿Y que hay sobre las entradas y la comida?

– Ah si! Eso ya esta pagado, de lo único que debemos preocuparnos es lo que vamos a gastar dentro del parque y lo que deseen comprar; en especial tu Laila, no queremos que termines en bancarrota.

– ¿Apoco me creen capaz de gastarme todo mi dinero en los parques?

– Tan solo hay que ver tu cuarto para estar seguras de eso. – dijo Sienna y acto seguido todas empezamos a reírnos.

– Esta bien, haré el intento de no gastarme el dinero, pero no prometo nada.

– Ok, Laila, pero te mantendremos vigilada. – dijo Becca mientras hacia una seña de ¨Te tengo vigilada¨

Sin duda, estas van a ser las mejores vacaciones de todas.

Prom TripWhere stories live. Discover now