No Vaya Señor

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  Escuché sonar el comunicador de mi cetro despertandome de mi linda fantasía imposible con cierto Dios de la destrucción.

  No necesito dormir, de hecho ni debería hacerlo ya que mi responsabilidad como ángel y protectora además de maestra de mi Dios es estar a su lado todo el tiempo y a toda hora. Pero digamos que el Dios que me tocó proteger no es nada normal ni convencional, por lo cual me permite dormir.
 
  Saliendo de mi ensoñación, decido por fin contestar el comunicador.

  El rostro de mi hermano mayor es lo que veo a través de mi cetro.

-Ho-Ho, Hola hermanita querida, como estás el día de hoy?- Su irritante y chillona voz hace que termine de despertar por completo.

-Whis, a qué debo tu llamada después de cincuenta años de no dar señales de vida?- Hablo con ironía ya que nosotros no podemos morir, obviamente somos ángeles de por sí.

-Ay! No seas tan dura hermanita, eso a penas y es un pequeño lapso de tiempo para nosotros- Esta vez veo su rostro de lo más sonriente y cálido, así es el.

  Se me escapa una sonrisa.

-Lo lamento, tienes razón hermano. Pero a mi no me engañas, no hubieras llamado a no ser que tengas algún chisme jugoso que contarme- Una risa socarrona se dibuja en mi rostro.

-Que bien me conoces hermanita- Su tono ahora es de picardía- Verás sí tengo que contarte un chisme pero más que jugoso es peligroso- Esta vez su tono es de preocupación y llega a alarmarme.

-Le ha pasado algo al señor Bills?- Pregunto, ahora de lo más atenta a su respuesta.

-No, no, mi señor está gozando de muy buena salud- Dice.- Lo que sucede es que... un terrícola de nuestro universo acaba de hacer algo terrible. Habló con Sen Oo Sama y le propuso un torneo entre todos los universos para que se divirtiera. Un torneo de pelea, donde los universos perdedores serán destruidos por completo junto con sus dioses de la destrucción, serán diez integrantes por universo. Creo que ya sabes porqué te he llamado Milk, debes decirle al señor Goku...- Siguió hablando pero yo dejé de prestarle atención al momento en el que escuché su última oración...

  Mi señor Goku... llendo a un torneo... de pelea...

  Oh no, si se lo digo el no va a resistir querer entrar a dicho torneo.

  Y si pasa algo? Y si perdemos? Y si... lo pierdo?

-Milk?- Escucho su voz justo detrás de mi.

-Te llamo luego Whis, ya te confirmaré nuestra asistencia- Cuelgo antes de escuchar una respuesta.

  Me doy vuelta con lentitud y ahí está el, tan imponente como siempre, con su traje de Dios mal puesto. Siempre le digo que debe atarse el cinturón por delante para que quede liso hacia abajo, pero de todas maneras lo sigue olvidando o no se si lo hace a propósito para que yo se lo vuelva a colocar una y otra vez.

-Señor Goku- Saludo. Mi voz sale igual de seria que siempre.

-Escuché de lo que te habló Whis, quiero que de inmediato busques a los mejores peleadores de nuestro universo, ya sabes que traje debes conseguirme para estar dentro también, quiero que me los traigas aquí mismo para que yo pueda ver si son aptos personalmente... esto es tan emocionante Milk!!! Todos los universos, deben de haber cientos de buenos contrincantes con los que pueda pelear!!! Hace milenios que no tenía una buena pelea, ya quiero que sea el día!!!- Habla con mucha emoción mientras va de aquí para allá lanzando patadas y golpes al aire.  Se me forma un nudo en la garganta.

  A esto me refería, el no va a escucharme si le digo que no entre, ama demasiado pelear como para hacerme caso si se lo pido.

  Mis ojos se inundan. No quiero perderlo, no se qué haría si eso llegase a pasar, lo amo demasiado y no resistiría verlo lastimado o algo peor, no quiero ni pensar en eso.

-Milk?- Sus preocupados ojos se fijan en mi rostro- Porqué lloras Milk?- Esta vez sus grandes y fuertes manos se levantan hasta llegar a mis mejillas y acariciarlas con dulzura borrando el rastro de lágrimas que no sabía que ya habían bajado.

  Me duele, me duele saber que algo entre nosotros jamás podrá ocurrir, me duele que siga teniendo estos gestos conmigo... porque me da esperanza, aún cuando sé que es imposible.

-No es nada señor Goku- Hablo mientras doy un paso hacia atrás alejándome de sus cálidas manos y restregandome yo misma los ojos para quitar las molestas lágrimas... sólo son un recordatorio más de lo inevitable.- Empezaré a realizar de inmediato lo que me ordenó...- Iba a pasar a su lado para hacer el mandato-...y a prepararle el desayuno, me imagino que aún no ha comido, debe avisarme a penas se levanta para que yo pue...- Pero no contaba con que un firme agarre en mi brazo me lo impediría.

-Te lo pido por favor, cuéntame, siempre te he dicho que puedes decirme lo que sea, que me veas más como un amigo que cómo tu "Señor Goku"- Su tono de voz es suave y calmado, intentando darme una sensación de calma y seguridad, lo cual logra con éxito.

-Ese es el problema Señor Goku- Hablo con la voz entrecortada por los hipidos que no dejan de salir, consecuencia del llanto-...que yo no lo veo como a un amigo- Mis palabras encierran un profundo significado, el cual sé que logra comprender al sentir como afloja ligeramente el agarre en mi brazo mientras su rostro se muestra sorprendido.- Sé que esto que siento es algo imposible Mi Señor y no espero ser correspondida ni mucho menos, pero no puedo evitar sentir una gran conmoción y pesar al saber que es posible que el universo... y usted mismo desaparezcan por siempre...- Miro al piso al soltar todo aquello que guardaba y que no pensé que tendría el valor de decir en algun momento. No veo su rostro pero sé que le tomará un momento asimilar todo lo que he dicho.

  Me preparo mentalmente para dejarlo sólo e ir finalmente a realizar todo lo que me pidió con anterioridad. Ya iba a soltarme del agarre, ahora suave, que tenía en mi brazo cuando...

-Pidemelo- Ordena con voz firme y segura mientras me sostiene todavía sólo que con más fuerza, sin llegar a hacerme daño.

  Me muestro confundida ante el pedido tan extraño.-¿Qué desea que le pida Señor?- Digo con extrañeza.

-Pideme que me quede, que no vaya- Esta vez levanto la vista con sorpresa sólo para ver que me mira con una profundidad que me llega al alma.

  Por un breve período de tiempo no digo nada por lo atónita que me encuentro de sus palabras.

-Quédese, por favor no vaya Señor- Mi voz, a pesar de estar levemente temblorosa, sale con tanta seguridad que me asombra al estar en esta situación.

  Se me queda viendo seriamente hasta que poco a poco veo como una sonrisa se va formando en sus perfectos labios.

  Tira de mi brazo aún manteniendo esa hermosa sonrisa de felicidad y lo siguiente que siento es como sus labios se posan sobre los míos mandando descargas eléctricas por todo mi cuerpo.

  Siempre soñé con este momento y hasta ahora no pensé que fuera a hacerse realidad.
 
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"Bendito Torneo de la Fuerza" suena en la cabeza de ambos, al mismo tiempo y por la misma razón.

        Fin...

No Vaya Señor ~One-Shot Gochi~Stories to obsess over. Discover now