Si ya fue la polla el deshielo, ¡Toma cocido del cielo!

72 4 0
                                        

esto es una predicción de futuro, cualquier día de estos raúl saldrá de casa,  obviamente cuando la cuarentena haya acabado, es un relato apocalíptico pero no está relacionado con el covid-19. caerán unas gotas sobre su cabeza y en ese momento se dará cuenta de que no ha cogido paraguas, se parará a pensar en lo raro es que esté lloviendo, pues desde la muerte de su gran amigo Jesús, que en paz descanse, no se ha perdido un telediario en su honor, y cómo es de suponer, el hombre del tiempo no había vaticinado lluvia.

y a partir de aquí lo narraré en pasado porque me es bastante más cómodo.

tocó su pelo mojado y se dió cuenta de algo un poco inusual, a parte de mojado estaba caliente. Miró al cielo y observó que las gotas estarán teñidas de un color amarillento, sé lo que pensáis pero no, lo probó y confirmó sus sospechas, es caldo de cocido.

cómo todo este tiempo había continuado andando, se encontraba lejos de su casa como para volver y necesitaba un sitio para refugiarse de ese extraño fenómeno meteorológico hizo un rápido repaso de casas de sus amigos a las que pudiese ir por cercanía.
pensó en jordi, un viejo amigo del que le había separado una disputa sobre el tamaño ideal de las uñas de los pies dejaría sus diferencias de lado en una situación así.

tocó al timbre de jordi y contestó una voz que se le hacía familiar, pero no conseguía recordar de qué pero claramente no era la de su amigo. fuese quien fuese le abrió la puerta y tras subir los treinta y ocho escalones se encontró bajo el marco de la puerta a Inés.

ella le invitó a pasar a una sala donde Jordi estaba reunido con una tercera persona,
para sorpresa de Raúl, la figura que se recortaba en el contraluz de la ventana era su amigo Lucas.

después de un efusivo saludo Raúl y Jordi se miraron y sin decir nada más se abrazaron se expresaron cómo se arrepentían de haber discutido por una banalidad como aquella; Lucas emocionado, se unió al abrazo.
Inés observaba desde la puerta de la sala con Pelle en brazos.

se sentaron todos en la mesa circular se dieron cuenta de lo curioso que era que Raul y Lucas hubieran llegado a esa casa por el mismo motivo, refugiarse del caldo de pollo. ¿cual era el motivo de que hubieran salido de casa a la vez? Raúl se dirigía a ver a su novia, a la que en ese momento procedió a llamar para avisarle de que habían surgido imprevistos. Lucas simplemente estaba paseando a su tortuga, que empezó a correr y se le escapó, se hizo tarde y la lluvia en vez de cesar se intensificaban, ahora del cielo caían incluso fideos.

Jordi e Inés les invitaron a pasar la noche con ellos porque estaban impactados con tal suceso y no parecía muy seguro que en cualquier momento te pudiese caer un trozo de pollo en la cabeza.

esa noche Lucas no fue capaz de dormir, le resultaba tan extraño como a los demás, pero había un factor que nadie más conocía; él ya era conocedor de el vaticinio de la lluvia de cocido, lo había oído antes pero no recordaba dónde.

a la mañana siguiente Inés se asomó al salón y vio la cara de preocupación de Lucas mientras Raúl dormía plácidamente. tras un par de preguntas sobre por qué no había dormido le pidió que la acompañara, él la siguió por un largo pasillo hasta la habitación de la cama de matrimonio.

delirio Where stories live. Discover now