Historia era la última clase que tenía del horario escolar, y para mi suerte, mi compañero se había ausentado. Maldito Noah, si se le ocurría dejarme limpiando sola la cancha el primer día de castigo, lo mataría. Y lo haría tan lentamente solo para disfrutar de su dolor.
Mire nuevamente hacia el vidrio de la ventana, fastidiada de la clase del señor Fergus, la misma daba vista hacia el campo de la escuela, en el cual podía observar desde lejos a mi hermano, a Robie y a Ashton entrenar, hubiese dado lo que fuera por tener deportes en vez de una chicharra me sacó de mis ensoñaciones, me puse de pie y tomé mi bolsa para encaminarme al pasillo. Había traído un cambio de ropa para no ensuciar el atuendo tan lindo que había escogido, así que me encamine hacia el vestidor de mujeres.
-¡Andy! -dijo una voz a mi lado, reconocí la voz enseguida, así que antes de abrir la puerta del vestidor me giré hacia el con una sonrisa.
-Hola, Ash... ¿qué tal el entrenamiento?
-Bien, ya sabes... Holden es el jugador estrella, yo solo le hago los pases. -bromeo, una sonrisa pinto su rostro, iluminando sus ojos azules.
-Bueno, pero no le suban el ego demasiado, o el idiota se creerá un dios y me tocara sacarlo a patadas del olimpo.
Ashton río nuevamente, mientras se apartaba un mechón del rostro. Yo reí con él.
-Lo tendré en cuenta...-asenti con la cabeza, y estire la mano para abrir la puerta del vestidor, dando por terminada la charla, pero la mano de Ashton impidió que esta se abriera. Lo observé con una mirada inquisitiva, a lo que el se ruborizo, tomo aire y continuo hablando. - en realidad, no vine aquí a hablar de Holden contigo...
-¿ ah no? ¿Entonces? -pregunte con una sonrisa en el rostro. Me había parecido gracioso que se ruborizara.
-En realidad yo quería saber si... querías ir a almorzar conmigo hoy. - aquella propuesta me tomó por sorpresa, no entendía porque las piernas me temblaron o por el rostro me quedo caliente, ¿a caso sentía nervios?
Mi respuesta quedó al aire, ya que una voz masculina interrumpió nuestra charla.
-Lo siento, Ashton. Ella ya está apartada para mi durante las próximas tres semanas. - mis ojos se clavaron en Noah, el cual sonreía mientras se posicionaba a mi lado, posando sus manos por mis hombros. El rostro de Ashton se puso serio en ese instante, y clavó la vista en el rostro de Noah.
-¿De que estas hablando? -pregunto confundido, enojado, ¿preocupado tal vez? ¿O eran celos?
-No es lo que piensas, Ash... -respondi avergonzada. ¿Por qué este idiota se aparecía así, de la nada y decía esa estupidez? Me safe del brazo de Noah, no sin antes fulminarlo con la mirada. -El director me castigó por la guerra de comida de ayer, así que durante tres semanas, tendré que quedarme a limpiar la cancha con el. Pero no estamos saliendo.
-¿A caso eso no es una cita? -murmuró Noah fingiendo estar ofendido. Lo cual me irritó aún más. - Creí que nos metías en problema a propósito para estar conmigo nena...
-No digas estupideces... Alejate de ella. ¿Escuchaste? -grito Ashton ahora si encolerizado, quiso irse encima de Noah, sin embargo los aparte antes de que sucediera algo peor y terminará con tres semanas más de castigo.
-Ashton por favor vete... te veré para cenar, ¿De acuerdo? Dile a Holden que llegaré tarde, pero que estaré bien.
No sé preocupen.
Logre que Ashton me mirara hasta después de un segundo eterno, ¿Porque le habría molestado tanto que me quedara con Noah? Sacudi la cabeza para dispersar mi mente, Ashton seguía mirándome, rehusandose a irse, hasta que su voluntad se doblegó y se alejó de nosotros por el pasillo, tenso y enojado.
-¿Vaya espectáculo no crees nena?-murmuro Noah en mi oído, el sentir su aliento hizo que me ruborizara, me giré nuevamente hacia el, y fue únicamente hasta ese momento que noté que se veía realmente guapo. Llevaba puesta una camisa blanca y unos jeans rotos, un look muy básico que acompañó con una chamarra de mezclilla. Por primera vez fui consciente de sus pecas, que lo hacían ver más atractivo y del cabello alborotado que traía.
Enarco una ceja como señal inquisitiva, llevaba las manos en los bolsillos, muy despreocupado. Hasta que comenzó a sonreír.
-¿Te gusta lo que vez, nena?- hablo de nuevo. ¿QUE SI ME GUSTABA LO QUE VEIA? Vamos... el era muy guapo. Aparte la mirada de su cuerpo, y de su rostro, sonrojada, quería sentirme enojada nuevamente, así que recordé que era un completo idiota.
-No hay nada que me repugne más. -conteste secamente. Tome nuevamente mi bolsa del piso, no recordaba en que momento había llegado ahí, pero sin duda mi intento de cambiarme había fracaso, ya era tarde y debíamos presentarnos frente al conserje para nuestra labor.
-Bueno, debo asumir que estabas hablando de Ashton, porque yo soy hermoso. ¿De verdad piensas salir con el? - continuo hablando. Rodee los ojos pidiéndole a Dios fuerza para aguantar las horas que tenga que estar con el limpiando.
-Si salgo o no con el, a ti no te importa.
-Cierto, aunque tienes muy malos gustos nena.
Mi paciencia se estaba agotando. ¿Porque le interesaba si salía con Ashton o no? ¿Le gustaba el cotilleo a caso? Ashton era mi amigo, el mejor amigo de mi hermano, es como de la familia. No tenía nada de malo que saliéramos.
-¿Sabes algo? Estoy comenzando a odiarte.
-¿Enserio? ¿Estas segura que no estás enamorándote de mi?- contesto con una sonrisa pícara y coqueta en el rostro, se veía jodidamente guapo. Como un modelo de revista inalcanzable.
-Solo cállate. No tengo ganas de lidiar contigo, lavare mi parte de la cancha y después me iré. - entre al lugar que había que limpiarse y en el cual el conserje nos esperaba con una manguera, jaladores y trapeadores, y una máquina para pulir el piso y dejarlo brilloso.
Tome la manguera y comence a mojar el piso, Noah tomo un jalador comenzó a lavar primero en su lado, lo observé unos instantes mientras fregaba el piso.
Tenía el ceño fruncido cuando se concentraba, sus labios formaban una delgada línea en su rostro, y su cabello alborotado le caía en el rostro. Se veía realmente guapo.
-¿Entretenida?-pregunto mientras me miraba, se cruzó de brazos dejando ver los músculos en el, aparte la mirada enseguida, completamente ruborizada. Me sentía una completa idiota.
¡DESPIERTA ANDY DILAURENTIS! ¡ESTE TIPO NO ES SEXY, ES UN ANIMAL!
me grité para mis adentros mientras fregaba mi lado de la cancha.
Me concentré en limpiar debajo de las bancas y las sillas de los deportistas, así como arreglar las pelotas de basket que se guardaban ahí, intentaba avanzar de manera rápida, pues quería llegar a casa lo antes posible. Y para pasar el tiempo, tarearaba mi canción favorita, Blindin Lights de the wekeend, amaba esa canción. La letra me llegaba totalmente. Y no me había dado cuenta de que no solo la tarearaba, si no que también estaba escuchándola.
¿Como era posible? ¿Quien se había atrevido a meterse a la oficina y reproducir canciones por la bocina? Ah, a la mierda, como fuese, tenía muy buen gusto de música, comencé a bailar la canción mientras se repetía la primera parte del coro. Me sentía en mi zona de confort y pronto había olvidado con quien y donde estaba hasta que sentí unas manos al rededor de mi cintura.
-bailas bastante bien, nena...-murmuro Noah cerca de mi cuello, ruborizandome de nuevo, ¿Que mierda? Mi cuerpo no me respondía, y mi respiración se había entrecortado. El seguía moviendo mi cuerpo al ritmo de la canción, guiando los pasos, hasta que me hizo dar una vuelta.
-No te avergüences, sigue bailando. Es más, baila conmigo. -murmuro mientras me soltaba y comenzaba a bailar, enarque una ceja incrédula, sin embargo, en ese momento no me pareció que se comportaba como un idiota, al contrario, me agradó ese Noah.
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THE ROYAL OF DRAMA
Random¿Qué es la vida sin un poco de problemas y dramas? Esta es la vida de Andy Dilaurentis, una chica que intenta llevar su juventud alejada de los problemas, lo cual le resulta demasiado difícil ya que ella es un imán de los mismos. Llena de emocione...
