Capítulo 1

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Estoy cansada de mirarme al espejo y que me devuelva la misma imagen, alguien insegura y tímida. Mi pelo rojo y pecas en el rostro resaltan a la perfección los dos pozos de un color claro que tengo como ojos. Me llamo Victoria Wolff, y el silencio es parte de mi vida, es más que eso, es mi amigo. Si solo pudiera cambiar a algo más interesante de ver, lo haría, a algo que llame la atención, tal vez y solo tal vez tendría amigas, pero a quien engaño, las chicas de mi escuela son todas superficiales, dudo encontrar un corazón entre todo ese plástico. En fin vivo, con mi madre desde que mi padre, al cual no conozco, despareció en una ola de misterio, intriga y deudas que ella tuvo que pagar para seguir con vida. 

Siempre sospeche que algo andaba mal, incluso en las fotos que me muestra mi madre, se le nota inquieto, como si hubiera algo que ocultar, algo que me incita, me provoca y es un sentimiento que desconozco o sé cómo llamarle.

Otro día en la escuela, tal vez el último, las deudas que dejo mi padre fueron tantas que asfixiaron a mi madre y posiblemente tenga que dejar el colegio para trasladarme a un pueblo más pequeño que no ocupe tantos gastos…La noche pasa rápidamente entre pensamientos y conversaciones que mantengo conmigo misma para menguar la soledad, y pensaran que estoy loca o tengo doble personalidad pero es la única forma de sentirme humana, porque siempre a la vista de otros, soy invisible.

Es de mañana y mi madre me avisa que efectivamente dejaremos el pueblo para mudarnos a Forks, el clima allí es más frío, por lo que sé que me encantará, espero allí sea diferente y  pueda siquiera tener una amiga, una real que me escuche y me comprenda.

Me despido de las pocas cosas que me atan a ese lugar, que en minutos abandonaré y luego de preparar mi pequeña maleta bajo las escaleras hasta llegar a donde está mi madre, que a pesar de haber pasado por mucho, el incluso tenerme, se mantiene firme y sonriente y eso es lo que le da algo de sentido a mi vida.

-No te preocupes hija, veras que todo ira mejor- acaricia mi rojizo cabello en un gesto tierno y repite la frase que siempre en mi vida he oído “Todo ira mejor”, lo repito en mi mente con la esperanza de que esas palabras sean como una especie de conjuro mágico que haga que todo en realidad salga bien y mi madre y yo al fin tengamos una buena vida, la que de seguro nos merecemos, después de todo lo que hemos pasado y sobretodo, ella.

                             13 horas de viaje

Me despierto después de haberme dormido en el viaje, con un leve golpeteo de las gotas de lluvia rozando con el cristal del carro. Abro mis ojos para ver a mi madre conduciendo a mi lado, concentrada en la carretera para evitar un accidente ya que el pavimento se encuentra mojado por una leve llovizna que incrementaba cada vez más, abro las ventanas para mirar el paisaje y noto el aire frío que indica que estamos próximos a llegar a Forks. Miraba embelesada el paisaje con una suave neblina que comenzaba a aparecer cuando noto a lo lejos un brillo sobrenatural, eran unos ojos y luego una figura con un pelaje grisáceo, es un lobo precioso y hacemos contacto visual por unos segundos y tenemos una conexión increíble hasta que lo pierdo en la densa neblina que comienza a espesarse. Cierro la ventana del auto porque comienza a hacer frío y cierro los ojos unos minutos para encontrar en mi mente la imagen del lobo, sus ojos y la inigualable conexión que sentí cuando lo vi. Luego de unos veinte minutos aproximadamente mi madre me saca de un ligero sueño que estaba teniendo.

-Vicky despierta ya llegamos- me da un beso en la mejilla y sale del auto. Me desperezo y me gusta el apodo que me dice “Vicky” me da a saber que está feliz o de buen humor. Abro la puerta del auto y salgo del coche para sentir un fuerte aire frio que me cala en lo más profundo de mis huesos, pronto me acostumbro y dirijo mi vista a la pequeña pero acogedora casa que está al frente mío, a los alrededores veo otras casas parecidas pero de diferentes tamaños en una larga avenida que se pierde en el horizonte. Ayudo a mi madre a entrar el poco equipaje que tenemos, pues la casa ya está amueblada. Mi madre ya está entrando sus maletas por la hermosa puerta de caoba y estoy a punto de entrar, cuando siento una mirada sobre mí y la misma sensación que tuve con el lobo del bosque, me doy la vuelta lentamente para observar unos ojos espiándome desde la ventana de la casa de al frente, y en cuanto cruzamos miradas rápidamente cierra las cortinas dejándome con una sensación extraña. Entró rápidamente tratando de olvidar todo lo sucedido y concentrándome en inspeccionar la nueva casa, y en la que espero quedarme definitivamente.

Hay un pequeño salón a la derecha con una chimenea de piedra unos muebles de color carmesí, un televisor de pared sobre la chimenea y muchos cuadros en la pared, todos sobre lobos algo extraño y excitante. Le sigue una puerta que da a la pequeña cocina-comedor muy adornado y moderno algo que me sorprendió muchísimo, porque una casa así debe costar mucho y según mi 8madre no estaban en sus mejores momentos o bien solamente era un pretexto para venir a este pueblo que algo extraño trae y no estamos tan mal económicamente como pensaba. Subo las escaleras hechas de una madera resistente, porque a pesar de la humedad del pueblo estas están en perfectas condiciones. Estas dieron lugar a un pasillo iluminado con dos puertas de cada lado y una en el fondo, diviso una puerta a la derecha con mi nombre, “Vicky”, leo en esta que estaba decorada con lobos y me adentró al que sería mi nuevo mundo.

 Al entrar a mi habitación me quedo perpleja, esto es algo que no me esperaba, es demasiado diría yo. 

 No es que sea algo del otro mundo pero…yo nunca había tenido un cuarto así de lindo.

Entro mi maleta, la pongo sobre la cama para desempacar y cuando abro el armario, hay ropa y zapatos muy bonitos, como si todo esto estuviera preparado, y debo exigirle a mi madre una explicación. Luego de hacer espacio en el armario y desempacar, me doy una ducha y bajo a la sala para hablar con mi madre.

Me encuentro que esta está viendo un programa de cocina en el enorme televisor que adorna nuestra sala, la interrumpo con un leve carraspeo en la garganta.

-Mhhm madre creo que me debes una explicación, esto es mucho y tenía entendido que no podríamos permitirnos estas cosas-suelto de una porque la curiosidad ya es mucha y pongo los brazos cruzados y las cejas levantadas en busca de una buena explicación. Mi madre apaga la tele y dice:

- Hija ven y siéntate, tenemos que hablar sobre algo importante-obedezco su orden y mis piernas tiemblan, porque no sé si lo que voy a escuchar sea de mi agrado o no.

ATRAPADAWhere stories live. Discover now