El trío plateado se abría paso por el gran comedor mirando altivamente como de costumbre a todo el mundo, incluido al trío de oro, de hecho, con especial altividad al trío de oro.
- Harry no entiendo por qué te empeñas en esto, míralos, andan como si fueran los propietarios de Hogwarts y los demás unos simples plebeyos.- Hermione estaba sentada en frente suyo mirándole como una psicóloga que estudia a un paciente gravemente trastornado.
Era la última noche del curso y como cada año todas las casas, excepto los slytherin, hacían una fiesta en la sala de los menesteres. No es que los slytherin no estuvieran invitados, más bien es que nadie había puesto mucho interés en decirles personalmente la existencia de la fiesta, hasta hoy.
Harry sabía que los slytherin se divertían por su cuenta, había oído que en una ocasión habían conseguido entrar al colegio whisky de fuego y que ese mismo día todo el mundo había acabado fatal, hubiera pagado por ver a Malfoy en ese estado.
- Hermione, la qüestión no son ellos sinó lo que aportarán a la fiesta.- dijo Harry con paciencia y midiendo sus palabras para intentar convencerla.
- ¿Y que nos aportarán a parte de sus caras arrogantes y esnobs?- escupió Ron que estaba molesto por estar debatiendo ese asunto.
- ¿No habéis oído los rumores? Ellos nos pueden conseguir alcohol, además me han dicho que Malfoy y sus seqüaces van a clubs, tienen experiencia. Lo nuestro son fiestas de niños de diez años, estoy harto.
- Tienes razón. - dijo Hermione bajo la mirada atónita de Ron- Estoy cansada de hacer siempre lo mismo. ¿Cuál es el plan?
- No estarás hablando en serio... A Harry lo daba por perdido pero no caigas tu también Herms. - Ron la miraba como si su vida dependiera de ello.
- No estás analizando fríamente la situación, se trata de un intercambio, nosotros les dejamos que vengan y ellos nos convierten la fiesta en algo más apropiado para nuestra edad. - Las palabras de la castaña consiguieron que el semblante de Ron cambiara de incrédulo a conformado.
Advirtiendo el cambio de parecer del pelirrojo Harry se apresuró a decir.
- Solo hay un pequeño problema, hemos estado diciendo que les dejaríamos asistir a nuestra "fiesta", por llamarlo de algún modo, pero no creo que quieran ayudarnos para solo recibir nuestra compañía, necesitamos darles algo a cambio, algo que sea lo suficiente tentador como para que quieran colaborar.
- Harry tiene razón, si yo me he puesto así imagínate ellos. - el pelirrojo se veía un poco defraudado pues ya se había empezado a hacer ilusiones de esa nueva fiesta.
Hermione los miraba divertida, se veían adorables allí precupados por como convencer a las serpientes para que les ayudaran, pero finalmente decidió ponerle fin ya que no estaban acostumbrados a pensar tanto y la castaña temía realmente por su salud.
Con aire divertido dijo.
- Yo sí tengo un plan, no es un plan muy elaborado, pero tengo la corazonada de que funcionará. Iremos a hablar con el que mueve el cotarro, es decir, Malfoy, será Harry el que le expondrá la situación y le pedirá que nos ayude.
Harry casi escupió lo que estaba comiendo.
- Haber Hermione si lo he entendido bien, tu gran plan es que Malfoy por algún motivo desconocido se apiade de mí y nos decida brindar su ayuda.
- Exactamente. - Respondió sonriente. Ahora vayamos antes de que acaben de comer. ¡Ron porfavor es físicamente imposible que tu estómago sea tan grande!
Los tres amigos se levantaron y con Harry a la delantera se dirigieron a la mesa slitherin. Cuando estuvieron lo suficiente cerca como para que las serpientes se dieran cuenta de hacia donde se dirigían los ojos verdes de Harry conectaron con los plateados ojos de Draco Malfoy.
Allí estaba, el príncipe de slytherin, sentado comiendo su desayuno, aún con un trozo de tostada en la boca parecía que todos le respetaban y temían. Los tres se colocaron frente a Malfoy, el qual hizo un gesto a la gente sentada en frente suyo y estos se apartaron inmediatamente.
Pancy y Blaise cada uno sentado en un lado de Malfoy miraban divertidos la escena.
El rubio no sabía que querían pero si sus amigos querían divertirse él les daría diversión.
- ¿A que se debe la honorable visita de Harry Potter? Que maleducado soy por favor toma asiento, tus amiguitos también pueden sentarse, esto es una reunión multicultural.
El rubio escuchó satisfecho las risas de sus amigos, pero allí estaba Potter delante suyo sin inmutarse de sus burlas, siempre tan decidido, siempre tan valiente, siempre con esa mirada que le costaba tanto mantener.
- Malfoy te queríamos hablar de algo. Cada año en Howarts se hace una fiesta de final de curso en la sala de los menesteres. - Harry hablaba con voz firme y mirando a Malfoy a los ojos. Pero este le interrumpió.
¿Te refieres a la fiestucha esa de niños de diez años? - Potter parecía estar conteniéndose.
- Como sea, verás, como tú has dicho la fiesta se nos ha quedado un poco infantil.
El rubio soltó una carcajada y comentó en tono burlón:
Es el mejor eufemismo que he oído nunca Potter.
El azabache lo ignoró y prosiguió maldiciendo mentalmente a Hermione, a la que parecía estar divirtiéndole la situación.
- Voy a ir al grano Malfoy. Necesitamos tu ayuda para que nuestra fiesta llegue a ser decente. - El griffindor parecía haberse sacado un peso de encima. Malfoy tardó en responder.
- Esta sí que no me la esperaba Potter. El Niño que vivió quiere una fiesta de adultos. No te creía tan travieso la verdad, de hecho, creía que nunca superarias la cerveza de mantequilla. - Malfoy dijo esto último con un tono desafiante. Y como no, el león cayó de pleno en la trampa de la serpiente. Hay cosas que nunca cambian.
- Hace años que superé la cerveza de mantequilla. La tomo por costumbre. - contestó Harry más nervioso de lo que le gustaría admitir. - Malfoy dime si nos vas a ayudar o no, no estoy aquí por gusto te lo aseguro.
El rubio prestó atención a los tres griffindors, ya no había tono de burla en sus ojos, más bien estaba pensativo. Pansy se apresuró a decir. - ¿Draco no estarás considerando la oferta?- Su amiga le miraba incrédula.
El slytherin la miró con una sonrisa divertida. - Pansy cariño estos pobres niños necesitan nuestra ayuda. - Nadie estaba entendiendo nada pero Draco parecía estar divirtiéndose mucho. - Ya que obviamente no tenéis nada que ofrecer esto lo haremos por caridad. - Y bajo la mirada incrédula de todos los presentes el príncipe de slitherin prosiguió.
-Tenemos algunas condiciones, la primera, esta será una fiesta solo de alumnos de sexto año, la segunda, los slytherin nos encargaremos de los preparativos aunque obviamente estaréis a nuestra completa disposición y última condición, no os avanzaremos lo que habrá pero si se propone hacer algún tipo de juego nadie se podrá negar, esto último es importante no quiero ver a huffelpuffs llorando por las esquinas. - Pansy miraba a su amigo con una sonrisa pues empezaba a comprender hacia donde quería llegar.
El ojiverde contestó rápidamente.
- Hecho, luego les diremos a los demás y por cierto Malfoy créeme que los huffelpuffs te sorprenderán. - Y con una sonrisa desafiante el griffindor se levantó seguido de sus amigos los cuales tenían realmente miedo de todo el asunto.
El rubio que había estado contemplando como su enemigo se levantaba con paso firme y se alejaba de su visión se giró para comentar la situación a sus amigos. - Antes de que me cruciéis por esto dejadme que os lo explique. Vamos a traumatizar-los, vamos a convertir la fiesta en una mezcla de los peores clubs que hayamos ido, habrá una zona de baile lo suficientemente pequeña para que no puedan bailar sin restregarse entre ellos, obviamente todas las bebidas van a ir cargadísimas incluidas las que se supone que no llevan alcohol, vamos a poner un escenario donde algunos voluntarios de slytherin nos deleitarán con bailes muy subidos de tono, habrá mucho humo y muchas luces, el decorado será totalmente slitherin y finalmente la joya de la corona, el inocente juego de la botella, a las dos personas que la botella señale se irán a uno de los cuartos oscuros para tener sus diez minutos en el paraíso, obviamente estará todo amañado para que a cada slytherin le toque un griffindor al que corromper. - Sus amigos miraban al rubio casi sin poder creer lo que acababan de escuchar pero ninguno le contradijo porque en ese momento Draco Malfoy tenía cara de maníaco y sus amigos amaban demasiado sus vidas.
YOU ARE READING
La fiesta de los slytherin {Drarry} {Harco}
FanfictionComo cada año todas las casas, menos los slytherin, hacen una fiesta de fin de curso. Pero este año el trío de oro pedirá ayuda a ciertos slytherin para que la fiesta sea un poco menos infantil. Pareja: Harry/Draco Fanfiction universo alterno; Volde...
