Camino en medio de la oscuridad de esta insignificante ciudad, las gotas de lluvia me están empapando y pareciera que el frío es imperceptible, es verdad, en estos momentos realmente no siento más que mi propios pensamientos y latidos, con cada gota que golpea el suelo siento un latido, un latido de mi corazón que se agita a causa de esta abstinencia maldita, esa desagradable sensación de que el corazón se me va a salir del pecho la llevo sintiendo por más de un mes.
la pobre luz anaranjada que ilumina las calles me deja ver con casi nada de claridad donde estoy pisando pero eso ahora no importa, lo que importa es hacerme añicos para después no despertar durante la noche, el insomnio me tiene hecha un verdadero zombie, un robot que hace lo que debe hacer como un artefacto programado, carente de sentimientos, carente de dolor y emociones, supongo que para alguien como yo es mejor vivir de esa manera, es mejor ser alguien insensible pero racional, es la mejor manera que conozco para vivir la vida.
la música pega fuerte en mis oídos y en ocasiones llega a marearme pero prefiero escuchar las suaves notas agridulces a través de los audífonos que escuchar el bullicio vacío que emanan las calles solitarias, se me cruzan animales y personas, ¿Que estarán pensando estos humanos? ¿que harán de sus vidas? ¿caminarán con el afán de liberar una angustiante situación o solamente fueron a comprar algo para sus parejas, hijos o familia? no lo sé, lo único que sé con certeza es la angustia y vacío que siento dentro de mi, esa decepción que conozco como la palma de mi mano. La lluvia sigue cayendo y el cielo parece estarse lamentando por alguna razón desconocida ¿será que en este inmenso universo hay algo destinado para cada uno de nosotros?
después de un largo rato caminando no soporto más la abstinencia, me devuelvo a toda prisa hacia mi segundo hogar, siento la necesidad de volver, mis latidos se incrementan y el sudor en mi frente y cuerpo es cada vez más molesto. Entro en la casa y me voy directo a mi habitación, estoy sola y la casa está vacía de personas, solamente están los cuatro gatos que me acompañan cuando me quedo aquí además del perro que a pesar de su gran tamaño actúa como un niño malcriado, me deshago de mi mochila y abrigo, me lanzo hacia la cama a oscuras, a mi izquierda hay una pequeña ventana donde se filtra la luz de las demás casas e iluminación pública, me quedo mirando ese paisaje mientras intento controlar mi respiración, cierro los ojos y el sueño está lejos de alcanzarme, mi cuerpo anda a mil por hora y no tengo el control de absolutamente nada, soy un fiasco, me siento encerrada en mis propios pensamientos fatalistas, suicidas y dependientes, me siento cansada pero cansada de vivir de esta forma tan poco placentera, parezco una especie de estropajo, me siento dentro de un capullo donde vivo diariamente escondida bajo mi propia piel, donde la metamorfosis es algo inalcanzable, un sueño fugaz, una meta difícil de alcanzar.
abro los ojos y tomo mi telefono, miro algunas redes sociales pero lo único que hacen es volverme más triste, la gente parece estar disfrutando, intercambiando a personas con otras, usando la tecnología para herirlas, mostrando la felicidad en sus vidas mientras entierran a otras, me parece algo cruel y banal, es vacío y siento que es todo un invento para crear una especie de imagen ¿que guardaran esas personas detrás de esas pantallas? ¿lloraran en las noches? ¿o seguirán manteniendo esa imagen de perfección? no lo sé y sinceramente ya no me interesa, pueden irse todos a la mierda, si, aquí mismo donde estoy yo metida, hundida en mi propia porquería, porque cuando ya caiste en lo más oscuro y sucio no te queda más que esto, pensar en todo, llorar y lamentarte, criticarte y finalmente nos queda el olvidar ¿es lo más sano?
- Pía, contestame porque el Qeno me envió un mensaje, estoy preocupada por ti
- Por favor contestame que estoy super preocupada.
- ¡Contestame!, ¡estoy desesperada!, ¡Pía!
tome el celular y respondí a toda velocidad, mi hermana estaba preocupada por mi, como siempre últimamente, pensó que me había hecho algo a mi misma, que me había tratado de matar nuevamente, no fue así, antes de salir a dar ese paseo había estado llorando y gritando por más de dos horas, estaba con un dolor tan fuerte dentro de mi que no soporté más y deje que la crisis fluyera, quise autolesionarme pero deseche la idea y mentiría si dijera que la idea de matarme no se cruzó por mi cabeza, claro que estaba presente y era posible pero ya había cometido ese error antes y lo unico que lograria con eso seria arruinarle la vida a mi hermana y tambien a mi mamá, ni siquiera pensaba en las consecuencias que tendría para mi porque la única consecuencia mayor que tendría sería que no respiraría más y en efecto el sufrimiento que sentía en mi interior moriría conmigo pero el daño mayor se lo llevarían ellas y ya no me sentía capaz de algo así, simplemente prefería sufrir yo el resto de mi vida que hacerlas sufrir a ellas.
- estoy bien, perdon por no contestar, no me habia dado cuenta, no te preocupes - le escribí rápidamente.
- ven pía estamos todos aquí, en la fiesta de la cerveza -
- esta bien, me arreglo y voy, en media hora estaré alla -
y así fue, eran las diez de la noche y salí sin pensarlo dos veces, quería distraer mi cabeza y no pensar más en lo que me estaba carcomiendo por dentro, a pesar de que en medio de esa crisis llame a las personas que pensé podrían ayudarme me senti más ofendida, cuando llame al qeno, que es mi mejor amigo, me sentí avergonzada, sentí que le quitaba tiempo y que no quería escucharme, para no desquitarme con él decidí cortar de una manera cortés... a veces la gente no usa las palabras que esperamos pero eso no es culpa de ellos, igualmente a su manera me ayudó, supongo.
llegue a la bendita fiesta y me encontré con mi hermana y su novio, ahí estaban esperándome ambos, cuando me vieron se acercaron felices y cada uno me saludo con afecto, me alivio el verlos por un momento, unos minutos más tarde me adentre al lugar y mire a mi alrededor, había mucha gente, se escuchaban risas y un bullicio que en ocasiones llego a hacerme sentir aún más vacía de lo que ya estaba, tantas personas disfrutando y yo entre esa multitud cargando una mochila de recuerdos y emociones demasiado pesada, entre las personas me encontré a una de mis amigas, la emi, me vio y me abrazo con cariño, seguí mi aventura y salude a personas que estaban todas con sus respectivas parejas, me sentí una idiota ahí tan sola y tocando el violín, no podía no compararme con los demás, me daban cierta envidia pero nada podía hacer, ya estaba en esa encrucijada hace más de tres meses, ya era así y por más que en su tiempo hubiera llorado, gritado y rogado las cosas siguieron su curso natural, la soledad era mi compañera ahora y tenía que aprender a vivir con ella sin quejarme demasiado.
tome de mi cerveza, mire nuevamente a mi alrededor mientras mi hermana y su novio intentaron subir mi animo con palabras realmente bonitas, me sentí bien y mi ánimo mejoró, después de estar un rato en la fiesta nos fuimos caminando hacia el centro de la ciudad, ahí en pleno centro nos encontramos con una manifestación, habían alrededor de unas 50 personas y los pacos estaban estacionados esperando a que la mierda acabará por explotar, nos quedamos mirando aquella escena con total tranquilidad, encendí un cigarrillo y les dije a los chicos:
- me quiero quedar, nunca he corrido de los pacos-
- no sé pía, puede ser peligroso- me dijo iván con un poco de inseguridad en su rostro.
- ¿te quieres quedar? - me pregunto la paz con una sonrisa en su cara.
- si, esta bueno un poco de acción y más ahora, además sabes que mi alma revolucionaria me hace querer quedarme - les dije con ironía mientras reía emocionada.
- esta bien, pero si vienen los pacos corremos todos juntos, no te separes de nosotros - me dijo mi hermana aconsejandome, ya que ella había estado metida en ese lío mucho antes.
nos quedamos, corrí y sentí la adrenalina en todo su esplendor, me sentí libre en esa pequeña "revolución" que no hacía más que destruir lo que encontraba a su paso, creia en una revolución, solo que en estos tiempos todo llevaba más tiempo y mucho más esfuerzo que romper unos miserables vidrios.
la noche no terminó bien, me reí y disfrute pero al acabarse la diversión me invadió el vacío y la angustia, comencé a llorar nuevamente y la crisis me controlo a su antojo, estuve horas y horas llorando junto a mi mamá que me escucho y aconsejo, en momentos llegué a odiarla y se que ella tambien a mi pero finalmente acabó por cansarme, las lágrimas se esfumaron y el sueño me venció, dormí hasta que mi cerebro literalmente se apagó, había sido un dia dificil como muchos otros, pero lo había superado dentro de todo, no me sentía aliviada ni tranquila, solamente me sentía inerte y sin vida, una masa sin sentido que se dejaba moldear a gusto de los demás, exhausta de seguir hablando, de seguir pensando y llorando, me entregue a los brazos de una sensación desconocida donde lo único que podía sentir era ese vacío, ese vacío que en ocasiones me asfixiaba pero que ahora me había salvado la vida.
YOU ARE READING
BORDERLINE
Non-FictionFragmentos de una historia real, de una historia personal. Con el pasar del tiempo las heridas se van curando pero el tiempo y la distancia nos lleva por caminos inimaginados. Esta historia es mi historia, no culpo a nadie ni guardo rencor, mucho me...
