21-22 de marzo, 2020

7 0 0
                                        

Querida Diana:
¿Te das cuenta de que ya ha pasado casi un año desde aquella fiesta donde nos besamos?
Ese día no tenía idea de que iba a ser el inicio de mi nueva vida. Tal vez te suene muy extravagante pero sí; mi nueva vida.

Ese día me dijiste que "ataste cabos" para saber si estaba libre o no, como el hecho de que ya no tenía novia y que también te enteraste que me gustabas, porque le preguntaste a Daniela además de otras cosas. Yo por otro lado estaba triste por mi última ruptura pero a la vez estaba más tranquilo que en mis últimos dos años por la separación de la misma.
Nos vimos por unos segundos al inicio de la fiesta, aún recuerdo que tenías una blusa de color gris claro, pantalón de mezclilla azul y tus tennis negros; nos saludamos con la mano a lo lejos, ambos estábamos bastante emocionados, yo por mi parte me emocioné al verte porque desde hace un año que te ubicaba y con las pocas veces que te hablé me pareciste una chica super interesante e inteligente, además de bonita y pues... De alguna manera me gustabas jaja; Tú por otro lado pensabas que era guapo y tenía algo que te llamaba la atención, aparte de que te gustaba mi cabello (al menos eso me dijiste cuando te llegué a preguntar).
Aunque ya sabía dónde estabas no tuve el valor para ir a hablarte enseguida te vi, pero el alcohol me ayudó mucho en ese ámbito, tú por tu lado solo esperaste a qué me acercara.

En cuanto agarré el suficiente valor para ir a verte, fui y te saludé, me recibiste con tu encantadora sonrisa, después tu solo me miraste a mí y yo sólo te miré a ti sin hablar mucho en realidad, charlabamos poquito, yo ya con alcohol en mi sistema y tú sencillamente estabas nerviosa. Me sentía torpe pero atrevido, no recuerdo mucho de lo que hablamos en ese momento antes del beso, pero seguramente dije algo estúpido. Sonó una canción y nuestra amiga nos gritó "¡Beso! ¡Beso!", Nos miramos y me acerqué un poco, tú apartas te la cabeza pero no la mirada y enseguida también te acercaste a mí para besarme... De ahí en adelante solo estábamos tu y yo, indiferentes hacia el mundo y lo que nos rodeaba. Ninguno de los dos lo hubiera pensado que esos segundos de valentía nos darían horas y horas de felicidad posteriormente.

Después de nuestro encuentro me dijiste que te tenías que ir, te dije que te mandaría mensaje, tú solo asentiste incrédulamente, por mi parte de verdad quería volver a verte. Y así te fuiste ese día, yo con un pequeño nudo en la garganta, mi pantalón un poco más apretado y con ganas de volver a verte, queriendo que te quedarás solo un poco más; ¿Quién iba pensar que el sentimiento de que te quedaras solo un poco más me seguiría acompañando después de tanto tiempo y con más intensidad?

La cartaTahanan ng mga kuwento. Tumuklas ngayon