Empezando el atardecer, con el clima calido de Waverly mientras veo como van y vienen los patos con las migajas de pan que les estoy arrojando.
Solamente puedo pensar en las palabras del profesor Wilfred. "Piensen en grande, busquen su camino en el mundo... o ¿acaso quieren morir de viejos en este sitio?.
Haciendo eco las palabras en mi cabeza comienzo a hablarle a Amber en tono melancólico. -Nunca antes me había cuestionado en que si quería morir en este sitio, aquí nacieron mis abuelos y mis padres. Y como todas las familias de Albany es normal que aquí tengan a sus hijos y a los hijos de sus hijos. A excepción del tío Stuart, el conocio a una linda chica de Nueva York y hace años viven allá.
Según me a contado el abuelo, mi tio es un prestigioso abogado y ella es una importante doctora. -los dos nos quedamos unos segundos en silencio hasta que ella un poco molesta me reprocha.
—¿Eso es por el estupido libro que nos dio Wilfred? "De Paseó Por La Vida" —menciona en tono burlón —De no ser por eso tu estarías normal, concentrandote en la graduación y en la Universidad, no en la estúpida idea de irte a filosofar por el mundo.
¡No es a filosofar! —Digo en tono molesto —Es solo que ese libro me abrió los ojos, el autor ve la vida de otra manera y se expresa de tal forma que te hace creer que eres tu el que lo está escribiendo...
—Y ese es el problema -Responde mirándome fijamente a los ojos —Tienes que dejar de fantasear y enfocarte en la realidad, es cierto tienes que pensar en grande tal como dice Wil, pero eso no significa que dejes toda una vida tirada y te mudes a otro sitio solo por que si.
-Ok, ok puede que tengas razón en cierto punto, pero y ¿Que tal si mi destino es vivir en otro sitio? ¿Que tal si tengo que encontrar mi camino para ser alguien importante?
-Ya eres importante, lo eres para mí...
-Lo se y es por eso que te amo, pero odio que no veas la vida en la forma en la que yo la veo.
-Yo también te amo y es por eso que siempre serás mi mejor amigo —Después de una leve pausa continua —¿Recuerdas cuando nos conocimos?
—Claro como olvidarlo, recuerdo que era el primer día de séptimo grado, la temperatura por esos días era demasiado alta y si bien lo recuerdo ese día en especial era el más caluroso de todos, pero a pesar del calor, traias puesto aquel abrigo rojo que te había tejido tu abuela. —Digo soltando un par de risas burlonas —Y eso no es todo, aunque el sudor bajaba por tu frente, te rehusabas a quitártelo.
-Jajaja si como olvidarlo, incluso hasta creíste que me iba a desmayar, por lo roja que estaba... ¿Sabes por qué no me quitaba el abrigo?
—¿Porqué?
—Porque a pesar de que aquel día hacía mucho calor, ese abrigo era un regalo de mi abuela... siendo ése el último que ella logró tejer antes de sufrir el infarto. Es por eso que yo me veía en la obligación de usarlo sin importar el clima, ya que aunque yo no lo quisiera usar, tenía que hacerlo por respeto a ella.
Jerald, no siempre lo que tenemos que hacer es lo que queremos, pero hay veces en las que tenemos que aceptarlas tal y como son... Quizá no te gusta vivir aquí y acepto eso, pero eso no significa que tenga que ser malo, si quieres podemos hacer nuevas cosas para que no sientas que estás en una rutina. -Mientras me dice eso, veo como se le escapan un par de lágrimas de esos hermosos ojos café.
—Lo siento —murmuró un poco avergonzado por lo que acabo de provocar —Es solo que, estoy en una etapa de mi vida en la que quiero encontrar lo mejor y aunque digas que es estúpido, ese libro me ha abierto los ojos... aún así eso no significa que mañana dejaré todo y me iré a vivir muy lejos de aquí, esa es una decisión que me puede llevar meses, ¡incluso años!.
Luego de decir eso nos ponemos de pie y empezamos a caminar sobre el muelle, mientras terminó de arrojar el poco de pan que tengo al grupo de patos que estaba con nosotros.
Pasados ya alrededor de cinco minutos, dejo a amber en su casa y mientras me dirijo a la mia, solo puedo ir pensando en hacía donde puedo ir y cuando lo puedo hacer, no tengo el dinero suficiente como para alquilar un piso y tampoco se exactamente en donde vive el tío Stuart como para pedirle alojamiento.
Ya tumbado en mi cama, comienzo a Googlear al tío Stuart a fin de poder encontrar más información sobre el.
Pasado un tiempo encuentro a un sujeto, llamado Stuart Kennedy el cual tiene un Bufete de abogados en el edificio Wachtell de Nueva York, hay una fotografía de el en donde esta dando una entrevista al NYT por ser uno de los abogados más jóvenes en alcanzar el éxito.
Y eso no es todo, encuentro un articulo completo en donde dan a demostrar como se a convertido en uno de los abogados más cotizados de Nueva York debido a su buena racha de casos ganados.
Me invade la locura y el deseo de escapar se hace cada vez mayor, es cierto tendría que dejar al abuelo y a mis amigos atrás, pero es algo que estaría dispuesto a hacer, igual el abuelo siempre me ha tratado como a una mierda todo este tiempo.
Pasado los días no vuelvo a tocar el tema con Amber, con todo esto de la graduación y los exámenes finales no he podido encontrar el momento adecuado para pedirle que escape conmigo a la Gran Manzana.
Registrando entre mis cosas logro conseguir todos mis ahorros y me doy cuenta que solamente tengo mil dólares y cincuenta y siete centavos, la camioneta vieja del abuelo y un par de cosas que puedo vender en el camino.
Estoy consciente en que esto me podría traer demasiados líos pero como dice el dicho, ¡vida solo hay una!
Viendo mi calendario me doy cuenta que estoy a tan solo tres días de la graduación, el tiempo se acaba y aún no he hablado con Amber, necesito decirle que la amo y que daría lo que fuera para que escaparnos juntos, así que con los pantalones bien puestos voy a buscarla hasta su casa.
—Amber, quiero hablar contigo de algo muy importante.
—¡Jerald! Justo iba a buscarte, ¡tengo una noticia increíble! ¿Adivina quién heredará toda la granja de papá?
Existe una leve pausa entre los dos y antes de que pueda responder, muy eufórica me grita —Soy yo, mis padres me acaban de dar la noticia, ¿No es increíble? ¡Cielos me siento tan emocionada! Imagínate, yo siendo la dueña de la Granja, ¡Es increíble! Y ¡eso no es todo! ¿Sabes quien a venido a verme?... ¡Joe! ¡Joe Matthews!
—¿El de la clase de química?
—El mismo, vino a confesarme su amor, diciendo que esta loco por mi desde hace años y que nunca se había atrevido a decirme por miedo a que lo rechazara.
—¿Y tu dijiste?
—Que si, mi padre está súper feliz ya que su padre asistió a la misma universidad que el mío, son amigos desde hace años ¿No es esto increíble?
—Si, claro es increíble...
—¿Por cierto que querías decirme?
—Ah no, no es nada... sabes tengo que regresar a mi casa, de seguro el abuelo me estará buscando para que le compre más cigarrillos.
Mientras voy de camino a mi casa solamente puedo pensar en una cosa, Escapar, ¡Huir! Lo mío con Amber al parecer nunca sucederá y pues siendo sinceros nunca me vi con ella de anciano, ya no hay nada que me ate a este sitio así que esta decidido.
Mañana mismo cojo mis maletas y me largo de aquí.
YOU ARE READING
TRANSIEBAT
AdventureSiguiendo los pasos de Jerald por la búsqueda de una vida soñada, nos embarcamos en esta aventura de carretera, en donde pasará por diferentes situaciones que le ayudarán a entender que la felicidad no se basa solo en lo material.
