El Gato 1°

514 11 4
                                        


   Era una hermosa mañana, no siempre digo eso de las mañanas, normalmente como no tengo nada interesante que hacer, las veo feas. Pero hoy era el día en el que al fin mi plan de escaparme iba a resultar, quizá por eso la veía hermosa.

Aunque sea una princesa, tengo mi lado sinvergüenza... La noche anterior, le puse a las copas de vino de mis padres pastillas para dormir, para yo poder cumplir con mi plan y que no me descubran. Desde mi habitación escucho los ronquidos de mi padre.

Mientras abro mi armario para ponerme una vestimenta de aventurera, recuerdo lo graciosa que fue la noche anterior mientras trataba de poner las pastillas de dormir en las copas.
Ellos estaban discutiendo sobre quién sería mi futuro esposo, y yo ponía los ojos en blanco detrás del sofá de mi madre, cuando se levantaron y se dirigieron al balcón, me apresure a poner las pastillas en las copas y escabullirme por el pasillo, en lo que trataba de correr con el largo camisón que usaba para dormir, me tropecé con un pedazo de tela y caí sobre un mueble tirando algunas cartas, mis padres salieron corriendo a presenciar mi pequeño error.

- Hija, ten más cuidado. ¿Que te paso? -- Exclamó mi padre.

- Mira la hora que es -- Suena el reloj del pueblo -- Ya deberías estar dormida - Regañó mi madre.

- Disculpen, solo quería darles las buenas noches... -- Hice una pequeña reverencia con mi cabeza, escondiendo la gran sonrisa de alguien que se salió con la suya.

- Igualmente hija -- Respondieron al unisono.

Esa noche tal vez no me la olvide nunca, no habrá sido muy divertida, pero me encanta la adrenalina por más mínima que sea.

Tome una pequeña mochila de cuero, e hice un neceser improvisado, ya saben agua, unas curas, poca ropa, y un pequeño mapa, no me sabía muy bien el reino, era muy grande y nunca tuve el tiempo para saber manejarme fuera del castillo. Siempre estuve ocupada probándome vestidos de prueba que hacían las costureras, y  además practicando todos los balls que pudieran existir para la época.

  . . . . . . . . . . . .                    . . . . . . . . . . . .

Abrí mi puerta lentamente asegurándome de que no chillase, ¡Estás puertas gigantes de madera hacían un ruido...!

Salí como si fuera una malhechora del pasillo y salte las escaleras como una ninja.

Di por tantos pasillos para llegar a la puerta principal que ya me estaba mariando, incluso me encontré con algunos sirvientes que me dieron los buenos días y siguieron con lo suyo, no me encontré con Margarita, ella sabía todo sobre mi plan y mis sentimientos, era mi confidente y nunca decía nada, era como una amiga para mí. Era la ama de llaves y tenía unos 30 años, estaba casada y sin hijos, ella decía que los hijos eran el tiempo para algunos y el contratiempo para otros, pienso lo mismo.

Ya sin darme cuenta, había llegado a la gran puerta de entrada, decorada con flores y más decoraciones. Me tape la cabeza con un poncho, y salí corriendo del castillo, llegando así, al pueblo.

Estaba todo desierto, pero no me iba a ir sin comer nada, así que fui a la tienda de doña Rosa.

- Buenos días Evang, ¿Cómo le va? -- Me llama por un apodo de cariño que me puso ella.

- Buenos días Doña Rosa, ¿bien y a usted? ¿Algún nuevo chisme del pueblo? -- Pregunté emocionada esperando oír alguno.

- No vinieron más del correo del chismorreo -- Miro hacía abajo con notable decepción pero con brillo en los ojos de picardía. Reímos juntas.

- Bueno, deme por favor 5 manzanas. --
Ustedes pensarán, ¿pero por qué pides manzanas si estarás en el bosque donde posiblemente te encuentres con frutos de manzanas? La realidad es que en el pueblo, los árboles solo tienen limones y no manzanas, por donde mires limones, pomelos, naranjas si buscas bien... Pero nunca una manzana, ¿Gracioso no? Imagínate que vayas de excursión y estés confiado en que comerás buenas manzanas y terminas comiendo puros limones, las manzanas nos las trae el pueblo vecino, ese lugar esta muy alejado y ya el bioma cambia por completo.

Por eso el pueblo se llama Valley Lemons, o en cierto punto es conocido con ese nombre.

Doña Rosa, me extiende la bolsa con manzanas y se despide con una sonrisa. Hago lo mismo.

. . . . . . . . . . . .                    . . . . . . . . . . . .

Iba caminando junto el puente de piedra, observando todo el paisaje del reino, extrañaba la brisa fría recorrer mi rostro, era como un tipo de limpiado espiritual para mí.

Estaba distraída con los ojos cerrados, hasta que logro escuchar un maullido, abrí los ojos, y me encontré con unos ojos grandes y grises, me miraban curiosos, y algo más curioso fue que apoyamos la cabeza en nuestro hombro izquierdo al mismo tiempo, según leí, cuando el animal hace ese gesto, es porque no entiende algo.
Extrañamente, me sonaba demasiado familiar su presencia. Energía ya conocida.

- ¿Que pasa minino? ¿Te sientes solo como yo? Haríamos un buen equipo, ¿No crees?

..Maullido..Maullido..

Sonreí nuevamente y me agaché para acariciarlo, mientras lo hacía cada vez me sentía más vinculada.
Pero poco a poco recuerdos vinieron a mi mente...

"Querido Diario hoy presente"

     'Esta tarde vinieron los cazadores al reino, cosa muy extraña ya que siempre van primero a los mataderos.
Venían a informarle a la reina, mi madre, que encontraron dibujos de un gato negro dentro de un árbol de roble oscuro hueco. Mi madre al recibir esos dibujos sin importancia los guardó bajo llave en unos cajones de la biblioteca. Sé que mi madre solo guarda con llave cosas de suma importancia, ¿pero pinturas de un gato? No pregunte ya que sabría que mi Madre se haría la desinteresada en mis preguntas, así que sin más seguí mi día... '

Me quedé inmóvil fragmentando una y otra vez ese recuerdo, ¿será este el mismo gato de las pinturas?

A decir verdad, nunca he visto esos dibujos, lo único que sabía era que era un gato negro. Probablemente sea casualidad pero ya me perdí de mucho por pensar siempre en casualidades.
Algo dentro de mi resonaba un millón de veces diciéndome que no lo deje pasar e investigue más.

Mire de nuevo aquel gato de ojos plateados y muy levemente asentía con su cabeza como si quisiera decirle a algo que si.



IMPORTANTE:

NO SE ACEPTA COPIA NI PLAGIO.

ESTE LIBRO ES ESCRITO POR MI DE MI PROPIEDAD.


You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Aug 07, 2020 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

La Princesa EvangelinaStories to obsess over. Discover now