Danielle Ashland es una joven inglesa con sangre nefilim descendiente de una prestigiosa familia, destinada a proteger el mundo demoníaco del mundo humano cazando demonios y castigando a los que rompían las preciadas reglas de la Clave. Pues no, ella nunca fue buena en nada de eso, un desastre en los entrenamientos y una desgracia en los estudios ya que le costaba rocordar las runas. Siempre creyó que cazar sombras no era su destino.
Los padres de Danielle, Isaac y Marissa Ashland, trasladan a su hija al Instituto de Nueva York debido a la vergüenza que era su hija ya que llevaba al fracaso cada misión que se le otorgaba.
Allí, Danielle conoció a los Lightwood, tres hermanos que siempre se apoyaban el uno al otro. Los chicos Lightwood, Alec y Jace; intentaron enseñarle a pelear, pero le resultaba imposible a la castaña. Así que le enseñaron a ser parte del equipo Lightwood, si estaban todos juntos Danielle no era tan terrible, pero si ella sola se tenía que encargar de un demonio era el mismo desastre.
Los Lightwood la ayudaron a crecer, Alec y Jace eran los mejores amigos de Danielle, Isabelle sin embargo no era amiga de Danielle ya que ninguna las dos se agradaban. Pero Danielle era feliz así, con dos amigos perfectos, Isabelle, su destino controlado y una vida casi tranquila en el Instituto de New York. Y a pesar de que Danielle se sentía débil todo el tiempo, ella era feliz.
Hasta ese día, ese horrible día en el que al equipo Lightwood-Ashland le otorgaron la misión de parar la invocación de un demonio mayor. Allí es cuando todo se fue al carajo.
¡Aclaraciones!
- Esta historia la escribo yo, pero es gracias a la idea del plotshop de la bella: alirxa2 los créditos son de ella.
- La historia está desarrollada en la temporada uno de la serie de Netflix: Shadowhunters.
- El crédito de la portada es para alirxa2
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Hidden | Shadowhunters.
FanfictionH | ❝ Mi alma es débil, tan débil como yo, eso permitió que albergara aquel demonio en mi interior. ❞ Danielle Ashland, una joven shadowhunter de sólo dieciséis años de edad, una desgracia. Danielle nunca ha sido buena en cazar demonios, tampoco en...
