La vida puede llegar a ser injusta, nos quita todo sin siquiera mirarlo, pero olvidados que sin ella no seriamos quien somos. Todos tenemos momentos felices y momentos que nos hacen sentir morir cuando termina algo.
La felicidad puede llegar en cualquier momento, al igual que la tristeza, todo en el mundo se termina, hasta lo más bello, lo más doloroso, lo mas irritante.
Soy Gael
hace unos año pensaba que la vida me quitaba muchas oportunidades, salí de mi ciudad natal, para una mejor vida, pero todo no fue como lo planeado.
Al llegar a la ciudad donde todo es posible, la ciudad de los sueños. Seúl era la gran oportunidad de mí vida, ser un productor muy reconocido.
Ahora que llege a mi meta, a mi sueño, ahora que cumplí con lo que soñé me di cuenta que la vida te pone a prueba, la vida te pone obstáculos que tú tienes que quitar.
Antes de llegar hasta donde estoy pase por mucho obstáculos, ahora solo son recuerdos de superación, recuerdos que hace unos meses estaba encerrado en el baño con un bote entero de pastilla para dormir, yo estaba adentro de la pequeña bañera llena de agua, estaba decidido en morir pero esas imágenes de mis mejores momentos me hacían dudar, ver al pequeño y rechoncho David sonreír, ver a José burlarse de Alberto, ver a Kenia actuar lindo, pero la última persona en recordar hizo que llorara, ver a esa persona sonreír con tanta ternura y amor, a esa persona que estuvo conmigo a pesar de que lo trate mal, él siguió conmigo, apoyándome.
Él no merece sufrir por un tipo tan roto como yo. Me arrepentí. No puedo hacer llorar a la personas que amo.
Me levanté de la bañera y empecé a desvestirme tirando a la basura las prendas mojadas que simbolizan el día más tonto de mi dia, el día más memorable y simbólico marcado en mi vida. Me dirijo a mi habitación y tome prendas secas y suaves, ¿Cómo reaccionarán los chicos después de lo que hice? ¿Me perdonarán? ¿Me abandonarán? Esa angustia empezó a dominar mi cuerpo, las piernas me temblaban, mi pulso era rápido, y las lágrimas invadían mi rostro.
Tomé el teléfono y marque a la primera persona que estaba en mi mente.
< –Hola> su voz me hizo romper en llanto, ningún palabra podía salir de mi boca, intentaba poder formar una palabra, pero nada quería salir, solo de recordar eso labios dulces, esas manos que recorrían mi cuerpo, ¡Dios! Esos maravillosos ojos que mostraban amor puro, simplemente con ver sus sentía sentía como nuestros corazones nombraban a mismo tiempo.
Su voz se empezó a sonar preocupante << – Gael >> una y otra vez pronunciaba mi nombre y solo se escuchaba mi llanto << Ven con los chicos >>
Fue lo único que pude decir y colgué.
En menos de quince minutos ellos estaban tocando mi puerta desesperadamente.
Puede ver sus caras llenas de angustia, David estaba llorando, no puedo verlo llorar, así que rompí de nuevo en llanto solamente sentí el calor del abrazo de los chicos, lloraban conmigo, me daban palabras de aliento,.
Pensaba tanto en mi, que empecé a dejarlos, me volví egoísta pero aún así ellos estuvieron conmigo, cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo quise repararlo, pensaba que era demasiado tarde; descuide mi empleo y las la deudas me invadían, mi familia no quería saber nada de mi, ¿De quien tendría apoyo? Mi "mejor" opción fue dejar de estorbar sus vidas.
¿Qué sentido tiene la vida? Día tras día me preguntaba eso, y mis respuestas eran la mismas la vida no tiene ningún sentido; ahora me vuelvo hacer la misma pregunta, ¿qué sentido tiene la vida? "Es vivir siendo uno mismo, es vivir amándonos, esforzándonos, queriendo, anelando" para mi ese es el sentido.
Cada quien tiene su sentido
Ahora estoy feliz, mi empleo es bueno, el amor de mi vida está conmigo apoyándome, los chicos me hacen reír, y ser feliz, todo es perfecto, no importa los problemas que en el futuro tender se que ahora los podré enfrentar correctamente.
End
