Aun siento los zumbido en mis oídos, está todo borroso. Hay sirenas, bullicio, personas murmurando, mí cuerpo, me siento sofocado.
Estoy inmóvil con la luz que me ilumina, desesperado: No puedo gritar, no puedo moverme, no puedo.
Un tonto puede pensar que el abismo vuelan hacia mis pies, solo hay oscuridad y una inmensa, compleja realidad ¿Es el todo? ¿Es mi fin?
Mama, papá, no soy fuerte, hermanos no me amo y amigos no soy feliz; Daniel mí querido amigo, unas de las casualidades más lindas que tengo con una persona. Lo siento...
Ya sufrí está sensación de dolor, puro y ajeno. Un simple sueño donde recaí, ¿Se entiende?
¡Eso es! Sentir otra vez el rescate es como nadar bajo aguas profundas, mantuve el aire, mantuve mi esperanza pero lo más importante para mí, es que era todo y todos tengan un fin.
No tengo ánimos y no encuentro luz, me siento avergonzado; Perdón por ser un cobarde, aunque lo niegue, este cobarde con soledad, infeliz, incapaz de reconocer... Amigo Daniel me viste así, lo que soy, me viste partir, no en tus brazos, si no mirándome y solo mirándome.
No, no es culpa de nadie, solo mía, reconocer mí felicidad, era solo abrir un poco más los ojos, no soy nadie, ni tampoco algo, pero saber que esté sentimiento rayado y lleno de amargura vivirá hasta que pienses que mí alma se despida.
Estoy muerto hace rato, lo fresco de mí sangre brota y circula, circula. Me verás con otros ojos y yo me veré en mí espejo, reflejandome lo mío, imaginándome si será verdad o una mentira.
Esto es lo que hice, me iré por esta vez, si solo mís sueños me confortan...
>>>Oh mira está mi amigo<<<
-¡NO, NO, NO!- la policía tomo sus hombros -¡Bajenlo, bajenlo!- Sus ojos están hinchados y rojos por el llanto, su respiración está agitada.
La policía lo agarro con fuerza tratando de no entrometerse con los enfermeros, desesperado -¡Joven quédese tranquilo, ya lo van a bajar!- tratando de tranquilizarlo.
-¡¡!Yo quiero ir con el, necesito estar con el!!!.¡¡¡Porfavor!!!- Aferrándose al oficial.
El oficial un intento de bloquear su vista, tratando de que no vea la situación
-¡Quiero hacer mí trabajo, por favor! No me lo hagas más difícil, ¿Si?- trato de enderezarlo.
Vio la camilla y la ambulancia de urgencia, trato de sacarse del agarre del oficial, sus lágrimas brotaban de vuelta
-¡No te vayas, no te vayas!- su cara se torno roja ante toda expresión, con impulso grito.
La ambulancia a las corridas lo llevaron a los apuros.
[No hay signos vitales...]
YOU ARE READING
El arbol
Teen FictionLa historia narra de un chico adolescente de 16 años, se enamora incondicionalmente de una chica hace muchos años pero tomó una alternativa distinta a lo inesperado. El amor puede llegar de varias maneras.
