CAPITULO 1

36 2 0
                                        

Nueva cuidad, nueva casa, nueva escuela, nuevo lugares que conocer, viejos amigos adiós (Como si hubiera tenido buenos amigos) y... Nuevos comienzos.

-Rubí, ya es hora de despertar.-Si, esa soy yo. Rubí Brett, la chica alta de 17 años del cabello negro, ojos ámbar y piel trigueña. Soy de San Francisco pero me mude hace 2 dias a Los Ángeles, california. Me muero de ansias por conocer a nuevas personas (Que se note el sarcasmo).-Si no te levantas, te lanzare de nuevo un vaso de agua fría.-Ese es mi hermano mayor Ryan Brett 22 años, Mucho más alto que yo, cabello negro, ojos celeste, más blanco que yo, diría que fue creado por los propios dioses griegos, mientras que a mi... Bueno, conmigo se cansaron de esculpir.

-Si, ya escuche.-dije debajo de la almohada. El es muy sobre protector, me cuida mucho desde que papá murió cuando tenia apenas 10 años y el 15 años. también cuida a mamá desde que le diagnosticaron cáncer, leucemia. Digamos que se volvió la imagen paterna desde entonces pero sin dejar de lado lo bueno que fue nuestro papá. Después del accidente todo cambio para mi, muchos cambios en mi vida y ahora solo trato de encontrarme, comenzar desde cero en esta nueva ciudad, conocerme nuevamente.

Nos tuvimos que mudar, ya que Ryan consiguió trabajo en una empresa que nos ayudaría mucho en la casa y bueno no teníamos alternativas, en San Francisco ya no teníamos nada de dinero y fue por nuestro bien, por esa razón no hice nada al respecto.

-Buenos días.-Dije bajando mientras estiraba los brazos.

-Buenos días hija, lista para nuevo día en la escuela.-Dijo mi mamá una vez que me senté a su lado para desayunar.

-Uy si, que emoción.-dije sin emoción en realidad.

-Ru.-Reclama mi hermano por haber respondido así.

-Ryan déjala, todos sabemos que nada será lo mismo, pero hay que ser positivos ¿no?-Dijo mamá sonriendo, algo que me hace sonreír y miro a Ryan mientras le saco la lengua, el solo rueda los ojos.

-Mamá ¿A que hora hay que ir al hospital?-Pregunto mientras tomo la mochila para irme.

-A las cinco mi amor, pero si quieres voy sola para que te adactes hija.

-Mamá...-Interrumpí a Ryan.

-Si claro.-Tomé una manzana.-A las cinco estaré aquí.-Dije y bese su frente.-Adiós idiota.-golpe su abdomen lo cual se que no le hizo efecto alguno.

-Ru, no te metas en problemas ¿ok?-dijo pasando un mechón detrás de mi oreja.

-No te prometo nada.-Le guiño el ojo y salgo de la casa.

A veces me pongo a pensar ¿Qué hubiera pasado si papá estuviera? Sería grandioso, todos juntos, todos felices en San Francisco con toda la familia y amigos, con ningún cambio. La verdad es que estoy algo nerviosa, pues no será lo mismo que antes en este lugar y no sé si las cosas cambiaran.

-Buenos días nueva.-dice el señor del autobús.-¿Tú nombre señorita?-dice una vez que estoy dentro.

-Rubí, Señor.-Digo algo nerviosa, nunca había ido en autobus, excepto en kindel.

-Ok, Rubí, Señor. Siéntate donde quieras.-dijo y asiento con la cabeza mientras me adentro al bus. Una vez al comienzó del pasillo ya hay chicos en este, los cuales se me quedan mirando.

-Pero bueno, bueno, bueno. ¿Que tenemos aqui? Una chica nueva, no estas mal.-Dijo un chico lindo pero su actitud del asco.

-Lastima que tú, si estas mal.-Dije mirándolo.-habías dado una buena impresion, hasta que abriste la boca, idiota. Ahora me iré a sentar.-dije y escuche risa a mis espalda. Digamos que en eso era buena, a no quedarme callada con nada.

Conocerte.Tahanan ng mga kuwento. Tumuklas ngayon