Un día soleado, ni una sola nube a la vista.
Entré a lo que parecía ser una escuela en medio de la ciudad, rodeada por edificios altos pero que no daban sombra por la posición del sol, me encontraba camino a la cafetería, todo se sentía como una rutina.
Pronto escuché mi nombre, provenía de un lugar cercano, otra vez mi nombre, ahora estaba aún más cerca así que empecé a mirar a mi alrededor.
Había una puerta detrás de mí, era de madera oscura y si me acercaba más podía notar ese olor a madera vieja en ella, en ese instante gritaron mi nombre una última vez, claramente venía desde el otro lado de la misteriosa y a la vez familiar puerta.
Empujé la puerta, que por algún instinto me parecía que debería de estar siempre abierta, y entonces crucé hacia adelante lo más rápido posible.
Me encontraba en un campo amplio con muchos árboles altos y frondosos, a lo lejos ví un lago resplandeciente por el sol y una mano me tomó del brazo.
Era mi mejor amiga (que en éste entonces es mi *ex-mejor amiga*), me invitó a correr pero primero no pude evitar darle un abrazo, la extrañaba tanto, le di un abrazo fuerte como si hubiera sido la única vez y me puse a correr.
Corrí hacia una dirección pero ella me seguía siempre de cerca, hasta que pasó por detrás de unos árboles, ella cambió de forma bruscamente, se volvió fragmentos de espejos y luego un charco viscoso putrefacto que olía a mantequilla rancia. Aún así me acerqué , agachándose para que su ser no escurriera más sobre el pasto.
La luz se fue y las nubes lluviosas llegaron con toda prisa, el agua torrencial disolvió el viscoso charco irreconocible y yo volví a despertar.
No estaba agitada ni temblando, fue más como si solo aceptara que ya pasó.
PD: yo tomo las fotos adjuntas a lo que publico.
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Sueños
ParanormalBienvenidos a mi diario de sueños, escribo lo poco que recuerdo de ellos y muchas veces son bizarros, diviértete tratando de explicar que está pasando por mi mente.
