CAP. 1: EL ESPEJO

0 0 0
                                        


- Daniel, sigo pensando que es una mala idea...
– Escucho decir tras de mi a mi mejor amigo, ¿El motivo de su preocupación? Simple. Nos encontramos frente a una tienda de antigüedades y curiosidades que ha sido inaugurada hace poco menos de un mes, he escuchado en la escuela a varios de mis compañeros mencionarla y también una gran cantidad de objetos para realizar invocaciones y rituales; lo cierto es que siempre me ha encantado el terror desde el momento en que tuve mi primera experiencia paranormal a partir de la cual siguieron muchas más ya fuera por coincidencia o por el hecho de yo mismo buscarlas o generarlas, experiencias que a pesar de no ser muy gratificantes han incrementado mi curiosidad por este tipo de cosas, sentir la adrenalina, el terror y el miedo apoderarse de mi cuerpo no se compara para nada con cualquier otra clase de experiencias vividas, un poco masoquista de mi parte pero el deseo es mayor que mi preocupación, por ello siento demasiado interés en entrar y ver que tantas cosas paranormales hay y si son tan geniales como muchos dicen.
- Ohh vamos Jonathan, será divertido, ¿Qué podría salir mal? -  Expreso emocionado con la intención de entrar ya, claro que en ese momento no tenía ni la más mínima idea de lo que iba a suceder una vez cruzáramos esa puerta, o tal vez si, el problema era que estaba más que lejos de la futura realidad. Sin mucho más que pensar me dispuse a dar el primer paso, camine hasta quedar a pocos centímetros de la puerta del establecimiento y con todos los nervios corriendo por mi cuerpo gire la perilla para luego empujar la puerta introduciéndome en el lugar.
Solté un largo suspiro una vez me encontraba dentro de la tienda, tengo que admitir que el aire se siente un poco pesado aquí a pesar de que no veo nada fuera de lo corriente, Jonathan y yo dimos unos cuantos pasos hasta llegar al mostrador en frente de este se encontraba un hombre mayor de tal vez unos 40 años quien se disponía a levantar un montón de cajas apiladas.
- Permítame ayudarle - Me ofrecí acercándome al sujeto sin pensarlo dos veces después de todo esas cajas parecían bastante pesadas, sin embargo, cuando estuve cerca de él, sin siquiera inmutarse levanto todas las cajas y tomo rumbo hacia un cuarto cerca del mostrador.
- Bien, hasta tú debes admitir que eso fue extraño – Dijo mi mejor amigo en un susurro sin dejar de observar la puerta por la que desapareció aquel sujeto.
- ¿Es enserio? Solo es un hombre con bastante fuerza.
- ¿Un hombre con bastante fuerza? ¡Por favor! Esas cajas se miraban pesadas, además, ¿Qué no viste su rostro?
- ¿Su rostro? Pero si no tenía nada su rostro
- ¡Exacto! El tipo no tenía ninguna expresión en su rostro, te ignoro cuando le hablaste y levanto todo eso como si de espuma se tratara – Expresó un tanto alterado Jonathan observando hacia todos lados. – Te lo digo por segunda vez Daniel, esto es una muy mala idea.
- Te estas alterando para nada, mejor sigamos observando el lugar. – Dije restándole importancia a lo que decía Jonathan antes de que se enojara en serio y se fuera de aquí.
- Entre más rápido mejor.
Llegamos a otra estantería en la cual decidí cruzar hacia la derecha y como andaba algo distraído por poco y me estrello con un chico que estaba recostado en esta, leyendo un extraño libro negro con el título “Praestigiis Daemonun” impreso en color rojo y un efecto un tanto parecido a sangre, interesante, tal vez pueda preguntarle por lo que haya escrito en el libro. Me disculpe con el muchacho, pero este solo gruño de forma amenazante sin levantar la vista del libro, lo observe más detenidamente y note como sobresalían de la manga de su chaqueta unas extrañas marcas negras, pero por más que trate no logre imaginarme lo que podría tener dibujado.
- ¿Necesitan algo? – preguntó con una voz bastante siniestra y profunda que hasta a mí me puso la piel de gallina. Escuche de nuevo a Jonathan susurrarme algo como “Mejor vámonos de aquí” a lo cual yo solo asentí.
- No So-solo… Estamos observando, Gracias – Respondió rápidamente mi amigo haciéndome caminar a punta de empujones de su parte.
Recorrimos rápidamente el resto de la tienda debido a que Jonathan no paraba de quejarse, estábamos en el último pasillo y llegamos al fondo de este, no entiendo que era lo genial que tenía esta tienda según todos, no había nada fuera de lo normal, libros de ocultismo, muñecos vudú, algunos cuadros, payasos espeluznantes, uno y que otro relicario, entre otras cosas que en lo que a mi concierne son normales; el final del pasillo estaba lleno de espejos de diferentes tamaños y marcos, algunos con demonios y otros con simples figuras al azar; entre todos esos uno me llamo la atención de inmediatamente me acerque a el curioso y toque la superficie del espejo.
- Es increíble, ¿No lo crees Jonathan? – Pregunte girando mi rostro hacia atrás buscando la mirada de mi amigo sin dejar de tocar el espejo, fue entonces cuando sentí que la superficie se ponía blanda bajo la palma de mi mano que en menos de un segundo se introdujo en el espejo, aterrado intente sacarla de allí, pero me fue imposible, era como si algo se hubiera aferrado a mi muñeca y me halara hacia dentro con una fuerza inhumana introduciéndome por completo en el espejo. Lo siguiente que sentí fue como caía en un vacío el cual termino muy pronto cuando mi cuerpo choco con el duro pavimento del suelo… Adolorido me levante y sacudí el polvo de mi ropa recorriendo el lugar con mi mirada – Pero que mierd.. - No termine de decir mi frase en cuanto un gran peso cayó sobre mí interrumpiéndome.
- ¿Dónde carajos estoy? - Escucho sobre mí una voz muy conocida pero el dueño de esta no se movía de donde estaba.
- Jonathan... Entiendo si estas cómodo, pero... Podrías quitarte de encima de mí - Digo con dificultad debido a que no pasaba suficiente aire a mis pulmones
- ¡Daniel! - Gritó mi amigo con un deje de alivio en su tono de voz, seguro de verme con vida, mientras se ponía de pie y me tendía su mano ayudándome a levantar.
- ¿Cómo...? ¿También fuiste absorbido por el espejo? – Mencione más como una afirmación que pregunta.
- ¡Fue él! – Grito de la nada a lo que yo lo vi un poco extrañado y prosiguió - ¡El joven de la tienda! Fue él quien nos trajo aquí.
- ¿De qué estás hablando? Eso es imposible… Ni siquiera estaba cerca de nosotros cuando paso
- No estoy mintiendo, te juro que yo lo vi por el reflejo del espejo... Murmuraba algo y entonces al igual que tu fui absorbido por eso y ahora estamos en este extraño lugar.
- ¿Estás seguro de qué lo viste bien? – Pregunto aun sin créeme lo que él me dice.
- Por supuesto que sí, ¿Qué ganaría mintiendo?
- Vale, tengas o no razón esto es muy extraño – Murmure observando el lugar - ¿De verdad crees que estemos dentro del espejo?
- ¿Dónde más si no es así? – Respondió Jonathan molesto como si fuera lo más obvio del mundo. Me quedo observando por unos segundos el lugar, parece estar desolado, aún sigo sin entender del todo como llegamos aquí, puede que por una parte Jonathan tenga razón y estemos dentro del espejo y ese chico sea el responsable de todo esto, pero no entiendo porque nosotros y como lo hizo, si bien es posible se requeriría un nivel muy alto de magia negra, como alguien a su edad podría manejarla con total naturalidad, es imposible, no tiene sentido; frustrado al no encontrar coherencia en todo esto volteo a ver a mi amigo quien parece estar perdido en sus propios pensamientos por lo que decido sacarlo de su trance.
- Sera mejor que intentemos encontrar una salida de este lugar – Digo sin más empujándolo un poco - Andando.
Caminamos por varios minutos sin saber a dónde nos dirigíamos, solo tratando de encontrar una salida o algo que pudiera ayudarnos en todo esto, era una especie de un mundo sombrío que a decir verdad me recuerda mucho a un videojuego que me encanta llamado Silent Hill, pero es claro que esto no es un videojuego y por más que me gustaría creer que podría ser un sueño, que realmente me encuentro en mi cama durmiendo, estoy completamente consiente que me encuentro despierto, sintiéndome confuso y frustrado porque me encanta el terror, me encanta llegar a situaciones límites como estas pero por una extraña razón no me siento emocionado.
- Daniel… - Escucho decir en voz baja a Jonathan y observo como su rostro se ha convertido en una mueca de terror mientras levanta su mano temblorosa señalando hacia un punto fijo tras de mi por lo que giro mi cuerpo dirigiendo mi mirada hacían donde él señala; siendo testigo de la aparición de unas extrañas criaturas que comienzan a aglomerarse y a rodearnos. Parece que después de todo la ciudad no esta tan desolada como lo habíamos pensado.
No nos queda de otra más que gritar con la esperanza de que alguien venga a salvarnos, rezar por nuestras vidas o que ocurra un milagro. Retrocedemos unos cuantos pasos y nos disponemos de correr hacia el lado contrario pero grande es nuestra sorpresa al ver que también vienen más criaturas por ahí. Mientras nos acorralan contra la fachada de una de las casas, intento abrir la puerta para refugiarnos dentro, aunque parece estar con seguro, aun sin darme por vencido voy contra ella tacleándola con toda la fuerza que tengo abriéndola de golpe, cojo a Jonathan del brazo y lo halo hacia dentro cerrando la puerta tras de él trancándola con algunos muebles cercanos.
- Debemos encontrar otra salida, Jonathan muévete – Le grito a mi amigo haciéndole reaccionar ya que al parecer aún se encuentra algo estupefacto con respecto a toda esta situación, y no le culpo si alguien me hubiera dicho que yo arrastraría a mi mejor amigo a una tienda y que ambos terminaríamos en una ciudad desolada huyendo de monstruos lo habría tomado por loco pero esto es real y todo es mi culpa, Como me gustaría haber hecho otra cosa en vez de entrar a tan extraña tienda; habían bastantes cosas en ella porque tenía que interesarme en ese espejo tan gótico, ese espejo que nos trajo a este lugar, siendo consciente que no tiene caso seguir dándole vueltas al asunto comenzamos a buscar por toda la casa otra salida hasta que encontramos una puerta que dirige hacia el patio comunitario, no es una salida en específico pero de allí podríamos llegar a otra casa y escapar de todo esto, cruzamos la puerta cerrándola tras de sí para retener un poco a esas criaturas con la esperanza creciendo en nuestro interior la cual se desvanece en menos de un segundo al notar una especie de pantera con esteroides en medio del patio devorando lo que parece ser otro de esos monstruos que nos persiguen, al notar la presencia de extraños en su territorio nos voltea a ver con la típica mirada de un cazador a su presa, con su boca un poco abierta llena de sangre escurriendo de ella dejándonos ver sus filosos dientes, escucho como a mi lado Jonathan traga saliva con dificulta y observa con sus ojos abiertos de par en par a la pantera gigante, el animal comienza a acercarse de manera sigilosa hacia nosotros por lo que retrocedemos lentamente con miedo de alterarlo y que nos salte encima hasta que nuestras espaldas chocan contra la puerta, es nuestro fin, pienso aterrado al ver que el animal sigue acercándose y está a solo unos centímetros de nosotros, puedo sentir el olor cobrizo de la sangre, la pantera comienza a olfatearnos a ambos por lo que a mi parece una eternidad para luego darnos un lamido a cada uno lavándonos en su saliva combinada con la sangre, confundido abro mis ojos que no había notado en que momento los cerré y veo que el animal se aleja un par de pasos, tratando de comprender el comportamiento del felino siento como empujan la puerta en la que estamos recostados aun, el al notarlo abre su gran hocico y nos coge a Jonathan y a mí de nuestras ropas alejándonos del sitio con grandes saltos.
Aterrizamos unas calles más allá de donde estábamos. El “lindo gatito” nos baja, empieza a ronronear y sobarse contra mí. Solté un suspiro reflejando mi tranquilidad al no ver más de esos monstruos cerca.
- ¿Y bien? – Pregunta mi amigo frunciendo su ceño.
- ¿bien qué? – Le respondo sin entender su pregunta.
- ¿Qué si ya tienes alguna idea de cómo sacarnos de este maldito lugar? – Gritó Jonathan furioso acercándose hacia mi tomándome por mis hombros y estrellándome contra la pared más cercana, en ese instante la pantera gruño de forma amenazante contra mi amigo pero este no se inmuto, tenía su vista fija en mi - Daniel te recuerdo que es tu culpa que estemos aquí, te dije varias veces que no era buena idea entrar, pero no tu quería jugar al niño espiritual – Terminó por decir completamente enfadado, podía reconocer su molestia y el miedo en su mirada, segundos después al darse cuenta de lo que había hecho sentí como su agarre perdió fuerza y poco a poco la intensidad de su mirada bajo, se alejó un par de pasos y posó su mano en la parte trasera de su cuello un tanto avergonzado – Lo siento, yo solo me altere – Articuló arrepentido.
- No te disculpes, tienes toda la razón; es mi culpa el que estemos atrapados en este lugar y puede que aún no sepamos cómo salir de aquí pero no haremos nada si nos quedamos parados arrepintiéndonos de algo que ya paso, no podemos cambiar eso. Yo sugiero que aprovechemos el tiempo y comencemos a buscar objetos en casas y tiendas cercanas, que nos puedan ser útiles para luchar contra esas criaturas y mantenernos con vida mientras averiguamos más de este sitio.
- Está bien, te apoyo en ese punto no pienso entregar mi vida sin siquiera luchar por ella – Respondió Jonathan más tranquilo chocando su puño contra la palma de su otra mano varias veces.
- Así se habla. Si vamos a morir, moriremos con estilo de supervivientes – Contesté emocionado recibiendo un empujo de mi amigo seguido de “eres un idiota”, comenzamos a caminar de nuevo por las calles con la pantera gigante tras nosotros.
Minutos después de revisar varios locales, Jonathan encontró un bate, un hacha pequeña y unas balas de 9mm, yo por mi parte conseguí una soga, un machete y un martillo, nos aseguramos también de recolectar algunos víveres. Armados con esto, valor y nuestro amigo felino ya podíamos tener por certeza que no moriríamos, al menos los primeros días.
A lo lejos escuchamos como se acercaban varios monstruos, nos preparamos para lo peor. Unos aparecieron por las calles y otros salían de casas que no habíamos revisado, en estos momentos con la adrenalina corriendo por mis venas, sin basilar me abalanzó contra ellos, el primero que se acercó trato de agarrarme con sus huesudas manos, pero logre esquivarlo con facilidad y le di un martillazo en la cabeza, cayendo este al instante; empuñe el machete rápidamente y con el atravesé al siguiente monstruo que se me acerco. La pantera gigante salto sobre mí y comenzó a comerse todo cuanto monstruo se atravesaba en su camino. Por otro lado Jonathan sólo me miraba de lejos, con miedo a morir, lo cual es raro porque él solía ser susceptible ante riesgos, note su mirada de preocupación dirigirse hacia un punto tras de mí y presentí lo que a continuación sucedería, gire mi cuerpo lo más rápido que pude aunque no fue suficiente, una de esas criaturas se lanzó contra mí con una fuerza increíble haciéndome perder el equilibrio cayendo de espalda contra el suelo y esa cosa sobre mí, como pude agarré sus brazos con mis manos tratando de evitar que enterrara sus uñas en mi rostro, escuche pasos firmes acercarse a donde estábamos y vi como la cabeza de esa cosa era atravesada por el hacha de mi amigo, quien luego de retirar el arma de la criatura la patio fuertemente lanzándola lejos, me tendió su mano libre y sin meditarlo la tome firmemente levantándome ágilmente, limpie con mi antebrazo la sangre  de ese monstruo que había quedado en mi rostro, tome el machete y junto con Jonathan comenzamos a atacar a las criaturas que quedaban; aunque este último mantenía una cara medio psicópata y no tenía ni idea de si eso debía de preocuparme, en estos momentos lo único que me importa es sobrevivir cueste lo que nos cueste.

Yayımlanan bölümlerin sonuna geldiniz.

⏰ Son güncelleme: Feb 12, 2020 ⏰

Yeni bölümlerden haberdar olmak için bu hikayeyi Kütüphanenize ekleyin!

En El EspejoHikayelerin yaşadığı yer. Şimdi keşfedin