-Le grito al mundo___ de los afanes de la existencia.
-le grito a las repulsivas carnes que a diario veo, ___ y todavia no logran oír los alaridos de mi alma.
-le grito a la realidad___ porque existo y eso me condena___ deuda de vida eterna.
-le grito a los mundanos que procreamos dolor cual criadero___ dandonos bienestar al derramarlo en aquellos que ven colores en un mundo tan opaco.
-grito en la cumbre más alta___ mi garganta se desgarra ___ ingenua y eufórica conciencia, ___que ve luminicencia dentro de tan oscura desesperación,___ pero entre más obstinada se vuelva la lucha___más te consumen las turbias mareas.
-me ahogo___ y no sé si es el agua o las palabras que desbordan por mi boca.
me rindo___ pero no logro divisar mi llanto de la terrible tormenta.
-ya no deseo probar bocado alguno___ de aquella cobardía con la que nos alimentan.
-estoy cansada___ sigo luchando___ quiero gritar aun más alto pero no creo ser capaz,___ pierdo la voz.
-mis gritos reclaman por aquel ardor que siento___ resbala por mi cuerpo como aceite hirviendo.
-grito por las heridas que me han hecho___ que se están pudriendo con el odio que tengo.
-grito porque me siento viva___ llena de un clamor salvaje___ razón osada de hacer más estruendo en el infierno.
-grito porque las llamas consumen mi aire___ y antes de que sea tarde, usaré mi último aliento___ a la fulgurante estrella que aún alumbra la tiniebla y la penumbra.
By: Laura Bermudez
