No veía, ni sentía, ni olía, ni oía absolutamente nada. Era incapaz de moverme, y apenas podía respirar. Tenía la sensación de que algo atravesaba mi cuerpo. Lo único de lo que podía estar seguro es que estaba muerto.
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El príncipe de las tinieblas
ParanormalHa muerto y resucitado: es el mismo Anticristo.
