Origen

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Era un chico normal, aunque muy serio según decían los demás.

Yo era feliz como era y con vida, aunque no lo demostrara.

Solo había un problema, sabía todas las mentiras.

Cuando un amigo o familiar me hablaba, notaba cualquier pequeño error en sus mentiras.

Ese era el caso con mi madre y madre.

Tenían una mentira día a día que no había podido resolver, no como las otras veces.

Estuve años buscando cual era esa mentira.

Solo lo notaba cuando decían "te amo".

Hasta que al fin lo descubrí.

Un día de clase, al autobús llegar le dije al chofer que se fuera sin mi, estuve esperando a ver qué mis padres hacían.

Un hombre llegó a la casa y habló con mis padres.

Me acerqué a la ventana para escuchar y lo que escuché no fue agradable.

Las personas las cuales he llamado padres durante toda mi vida, no eran mis padres biológicos, solo unas personas a las cuales le pagan para cuidarme y actuar ser una familia feliz.

No es necesario decir como me hizo sentir eso.

Fui a la escuela y recibí un regaño por llegar tarde.

Y no solo eso, recibí la atención de todo el mundo, por qué estaba sonriendo durante todo el día, no importaba que pasara seguía sonriendo.

Al llegar a casa volví a mi forma seria y todo fue normal, hasta que llego la noche.

Mi madre se despertó y salió de su cuarto. Cuando lo hizo vio la luz del baño prendida y la puerta abierta.

Ella se acerco y miro hacia adentro del baño y me vio a mi de espalda a ella.

Yo estaba mirando hacia abajo, hacia el lavamanos que están al frente mío, pero al escuchar sus pasos levante la mirada al espejo que estaba al frente mío.

Mi madre gritó.......

En el espejo se veía mi reflejo.....sangre cubría mi cara.....y mis ojos....no estaban.

Me volteo y sonrió muy exageradamente en una forma inhumana y dije: lo siento ma-dre.....no podía seguir viendo tantas mentiras.

Me acerqué a ella a pasos lentos mientras sangre caía de mis manos.....no utilice ninguna herramienta....me saque los ojos con mis propias manos.

La mujer que se hacía llamar mi madre no podía gritar o hablar, el miedo y el asombro ahogaron sus palabras y sin darle tiempo de recuperarse, me lancé hacia ella........esa fue su última noche.....y no sola de ella.....el otro mentiroso también se fue con ella....

Horas después la policía llegó a la casa.
Yo corría por las calles y pasillos a siegas usando mi memoria como guía al estar tantos años en la misma residencia.

No se me hizo fácil, logre llegar al bosque y corrí sin parar, chocando con árboles o tropezando con una estupida piedra.

Solo me detuve cuando no escuché las sirenas.

Una voz sonaba en mi cabeza diciendo cosas como: te mintieron, fuiste un tonto, debiste haberte dado cuenta, viviste en mentiras, mentirosos.

Las voces continuaron mientras yo perdía fuerzas.

Caí al suelo arrodillado y luego caí inconsciente.

Lo último que escuché de las voces fue: debes cazarlos a todos.

Una luz roja salió de mis ojos en ese momento, pero yo no pude ver eso.

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