Prólogo

126 13 0
                                        



El pitido de las máquinas del hospital se clava en mis oídos una y otra vez. Beep. Beep. Beep.
Frío. Monótono. Brutal.
Un recordatorio constante de que esto no es un mal sueño del que pueda despertar. Es real. Demasiado real.

Las lágrimas no dejan de caer, calientes, desesperadas, implacables. Siento cómo todo mi mundo se derrumba frente a mí. Todo se rompe, como si alguien hubiera aplastado mi vida con una sola palabra.

Cáncer.

¿Cómo se supone que viva sin mi mamá?
¿Cómo se respira cuando el corazón se parte en mil pedazos?
Ella no es solo mi madre. Es mi cómplice, mi mejor amiga, mi persona favorita. La única que estuvo conmigo cuando ni yo misma quería seguir. Y ahora... ahora todo es miedo. Miedo y silencio.
Tal vez la enfermedad ya estaba ahí, escondida, creciendo dentro de ella mientras yo hacía planes para un futuro que ahora se siente tan lejano.

Y yo... yo no sé qué hacer.

No sé si voy a poder seguir en la universidad.
No sé si puedo seguir aquí, en Estados Unidos, tan lejos de mi país, de mi casa, de todo lo que alguna vez fue seguro.
No sé si tendré fuerzas si ella... si ella se va.

Dicen que el dolor de un corazón roto es insoportable, pero esto... esto es peor. Mucho peor.
Es como si alguien me apuñalara una y otra vez.
Mil seiscientas cincuenta y cinco veces, al menos.
Una por cada miedo.
Una por cada recuerdo.
Una por cada segundo que me recuerda que podría perderla.

Y aun así... la gente me mira como si fuera una guerrera.

Pero estoy cansada.
Estoy harta de ser fuerte.
Harta de ser la que siempre aguanta.
Harta de fingir que puedo con todo cuando por dentro me estoy desmoronando en silencio.

A veces me pregunto... si pudiera volver atrás, hace trece años, ¿cambiaría algo?
¿Podría evitar este destino?
¿Sería más feliz?
¿Estaría ella sana?

Tal vez sí.
Tal vez no.

Lo único que sé es que, después de hoy...
nada volverá a ser igual.

Mi vida escrita en un pedazo de PapelStories to obsess over. Discover now