Durante siglos existe una guerra, en el inframundo, oculta a los humanos. Vampiros y licántropos luchan por la supervivencia, donde la humanidad sólo sirve como alimento para estos seres inmortales. No obstante, un humano, Michael Corvin, descendiente del tercer hijo Corvinus (el humano) es la piedra angular para el triunfo de una de estas especies en guerra, los licántropos quienes usar a Michael y a su descendencia como arma secreta contra los vampiros.
Seiscientos años después de iniciada la guerra, tanto los vampiros como los licántropos han creado armas especializadas para el exterminio de sus enemigos. Sin embargo, los licántropos no podían vencer a la poderosa comunidad vampira, que se dedicaba a darles caza. Lucian, el líder licántropo urdió un plan para poner fin a la guerra una vez por todas: encontrar al descendiente directo del único hijo mortal de Alexander Corvinus. Corvinus fue el único superviviente a una plaga que destruyó su aldea hace miles de años ya que por alguna razón su sangre se adaptó al virus y lo convirtió en el primer inmortal. Luego tuvo 3 hijos: uno de ellos, Marcus, fue mordido por un murciélago transformándolo en el primer vampiro, el segundo William quien fue mordido por un lobo, haciendo de éste el primero de su raza y luego un tercer hijo, cuyo nombre es desconocido, quien conservó su condición humana y tuvo descendientes humanos hasta llegar a Michael Corvin. Su objetivo: usar la sangre de Corvin para hacerse a sí mismo un híbrido; la unión de las líneas de sangre, mitad vampiro y mitad licántropo, pero más poderoso que ambos.
