"Acurrucos nocturnos"

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SoraMafu]

•°•♥•°•

En el naranja del cielo se había derramado el azabache de la noche. Surgían estrellas y la luna se apoderaba del cielo oscurecido. Se escuchaba la voz de las ventiscas anunciando la fría y fresca velada que se le iba a ofrecer a la ciudad ese día.

Ambos chicos se alistaban para ello. En el extenso sofá había una manta azul, preparándose para acurrucarlos. Además de dos tazas recién preparadas de chocolate caliente.
La televisión estaba encendida, su brillo impedía tropiezos en los dos jóvenes que se guíaban hasta el cómodo nidito que estaban construyendo. Tomaron almohadas, algunos peluches y se tumbaron uno junto al otro.

-¿Qué vamos a ver?- dice animado el albino. Toma un extremo de la cobija y la extiende encima suyo para esperar el brazo del azabache, abrazándolo-. ¿Puede ser comedia?

-Claro, hoy, lo que quieras.

Mafumafu ríe socarrón al sentir un pequeño beso depositado en su cabeza.

Justo ese día celebrarían su aniversario. Y no, no de pareja, si no como dúo, After the Rain estaba triunfando más que nunca.
Sin embargo, aunque podría parecer poco, lo que ellos estaban haciendo en la bella noche era probablemente algo gustoso para sus mentes. Era simple y acogedor.

Ese día no habían palomitas ni refrescos, no deseaban someterse a los aires que amenazaban con resfriados, ni dar pasos innecesarios a las tiendas. Era mejor algo dulce y simple.

El chocolate calentaba su interior, la cobija su cuerpo y su amado el corazón.

El DVD tragó el disco y rápidamente se reproducía el vídeo con el que ambos abrirían la conmemoración de su fecha especial.

-Todas las películas de comedia tienen cierto cliché ¿No?- sus orbes reflejaban a televisión-. Digo, las situaciones son extrañamente parecidas.

-¿Todas? Bueno, creo que el cliché es necesar-rio- titubeo por su siguiente carcajada.

A Soraru se le hacía chistoso ver comedias con Mafumafu. Sí bien las películas no le llegaran a dar gracia, las risas del albino eran demasiado peculiares, notorias y contagiosas para mantenerse neutro en todo momento.

Su mente se estaba yendo demasiado de sus actividades, ahora estaba algo perdido de los hechos que habían pasado en aquel video.
Tenía al albino a la par, y su aroma no tocaba la puerta a su cuerpo, estaba embriagandolo con la suave fragancia de su perfume, tan tranquilizante y seductor.

—Mafu— llamó tocando levemente su mentón.
La mirada del menor cambió al notar sus ojos, antes veían la película, ahora lo hipnotizaron sus zafiros anhelando torpemente un beso.

—Deberías poner atención, Soraru-san.

Sonríe, a un paso lento como si el tiempo se los prohibiera se acercan, Mafu desliza sus brazos aprisionando su cuello, y Soraru acaricia su rostro para que su amado tome sus labios.

—Mgh...— se mueven en compás. Mafumafu es más rápido en abrir paso a su lengua, y en ellos se desatan las mariposas que fluyen por todo su cuerpo.

—Ah— se oye, un hilillo de saliva los deja unidos hasta deshacerse poco a poco dejando sólo sus ojos chocando con intensidad.

Los latidos se escuchan.

—Un poco más...

Y sus manos se entrelazan.

•°•♥•°•

Su tiempo de besuqueos estaba agotado.

—Waa, duele— chilla Mafumafu tocándose el labio—. ¡Todo es tu culpa!

—¿Ha?¿Quién me siguió el juego y luego me golpeó?

—¿Quién me mordió el labio? Además, no pude evitarlo ¡Tus labios son tentadores, Soraru-san!

El peliazul miró en el espejo su boca ¿Hablaba en serio?

A menudo había escuchado un poco acerca de aquello. Las fans solían comentar que sus labios eran lindos, pero ¿Tentadores?

—¿L-lo son?— sus yemas rozaban levemente su rostro salpicado de un avergonzado color rosa.

—Lo son— aclaró aprovechándose tiernamente.

La película quedó en un completo olvido, habían perdido cuentas de lo que sucedía llegando al punto que ni siquiera comprendieron bien el final.

—¡Mgh, no la vimos!— se quejaba a pucheros.

—Lo hicimos.

—¡No le prestamos atención!

—Pero te mimé mucho, yo estoy bastante a gusto— trazó una sonrisa satisfecha y se posó en la recámara—. Además, la última vez vimos una de terror y no podías dormir, fue un desastre.

—¡Pero esta era de comedia!

—Sh, no nos centremos en detalles— calló.

Los golpeteos del viento se volvían notorios. Las luces se habían apagado, la televisión también.
Ambos se quedaron en la habitación.

—¡Waa, te quiero mucho!— exclamó Soraru al recordar su otro año como AtR a su amante.
Este último rió abobado y se escabulló entre los brazos del mayor.

La oscuridad era sólo un factor más. Podían ver sus orbes esperando retener las ganas de comerle a besos.
Sentía su olor. Un familiar olor, relajante y conocido.
Su pecho lo hundía, contenía el tono de sus orbes, contenía su aroma y sus risas, sus pucheros y su corazón.

—Te amo— era una expresión tan fuerte que podría usar las veces que fuera con él.

Su cuerpo lo decía sintiendo que le hacía falta energía. Su mente al ver como decaía, su corazón al gritar por su rapidez. Todo, todo.

Soy tuyo.

Tan tuyo que me pierdo en tu toque.

Y tú mío.

Tan mío que podrías vivir en mis brazos.

Caían en sus brazos cuando sus narices hacían tiernos movimientos rozando una con la otra.

Y si bien la película no sirvió de mucho, vaya calidez.

•°•♥•°•

¡Hola, hola, Mytsuki aquí!

Bueno, bueno, bienvenid@s a mí libro de One-shots. Estará aquí porque todos amamos los One-shots.

¡Espero que les guste, gracias por leer!

¡L O V E  M E,  D A R L I N G! [Utaite]Stories to obsess over. Discover now