Si ellas se amaban, ¿Cuál era el problema?
Una y otra vez escuchar ese maldito sermón de su hermana ya la tenía harta.
¿Cómo es que nunca se callaba?
El que su hermana se negara a saludar a su pareja le molestaba bastante.
¿Qué necesidad había de acabar todas las reuniones con gritos?
"Es una interesada" "Solo está contigo por el dinero" "¿Por qué no abres los ojos?" "Seguro sigue en sus andadas y tú ni en cuenta"
Basta, esto tiene que acabar un día.
