Aquí comienza una larga historia donde la basura social llamada "razón" comienza a cegar de manera paulatina los ojos del alma.
Comenzamos con una pareja en problema de adaptación (cosa normal a los inicios de una relación entre jóvenes).
Donde después de varios incidentes pues no funciona y cada quien parte en dirección paralela para no volver a toparse.
Se apaga la luz del amor, viene la derrota, fracaso, duda existencial y demás cosas del proceso de duelo.
Cuando se da lugar a la decepción este trae estragos muy agotadores.
El orgullo convence a la mente que es un dolor propio, que no necesita ser dicho a nadie, por qué si es mío?
Pues aquí empieza todo, la bendita negación esa testaruda que siempre bloquea el paso a la solución de cualquier problema, lo común cuál problema?
Pues al no reconocerle se asume en forma automática un falso bienestar y dicho falso con un argumento ciertamente notorio al momento de perder cualquier ámbito posible de mencionar no falta la buena voluntad de las personas sobreprotectoras al rescate de esas circunstancias.
Es aquí donde comienza el egoísmo ante más mal estoy, más ayuda obtengo y menos me responsabilizó de mi problema.
Por eso es egoísmo más allá de ver hasta donde repercute mi negación y falta de voluntad ante la búsqueda de ayuda profesional para salir de ese círculo vicioso me quedo de brazos cruzados esperando que alguien más venga a resolver mi malestar.
Ante esta situación es muy probable que dure años incluso décadas salir, tal vez se vaya hasta la sepultura( por aquello de genio y figura: hasta la sepultura)
El caso es que la situación se sale de control y causa estragos a nivel desconocido, se pierde la noción de la afectación.
Por aquello de los héroes que siempre me salvan y que siempre debe haber un culpable, no falta que se señale a alguna persona o situación siempre.
Sea cual sea el caso alguien debe responder.
Entonces que pasa? Pues nada más el tiempo por qué la circunstancia mejora en la medida que yo quiero, si no es mi voluntad pues solo en lapsos cortos tengo bienestar vaya ya es a medida de mi capricho.
Creeme que ante esta situación ni el mismo Dios puede hacer nada, pues al negar tu deseo de ayuda nadie puede entrar a tu problema.
Entonces se debe culpar a Dios por dar esa circunstancia?
Obvio no, pues tú voluntad es la que permite la obra sin ella nada es posible, el dolor es el motor que da dos opciones impulsar o detener en tu desiciones nada ni nadie va a interferir es tu poder y la vara mágica hace lo que tú le ordenes.
Si a la voluntad le ordena tu razón y no escucha nada mas, entonces es egoísmo o aún lo dudas?
Partiendo de la razón está es la parte que más me encanta por qué a tu razón la llena tu deseo, de ahí parte a la voluntad y se abre el camino hacia lograr tus metas.
Con la razón equivocada por más que se acelere jamás se avanzará.
Por tanto se comienza a formar un estanque que a más tiempo más se ensucia y esas difícil purificar.
La voluntad se apaga y así se vive mientras se está muerto.
Se agoniza todo el tiempo, todo duele, nada brilla y la mínima esperanza es aniquilada de la forma más vil.
