Thank you, next.

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Hey pero qué pasa chavales ¿Todo bien? ¿Todo correcto? Y yo qué me alegro.
Okay, okay, ya les di una mala impresión, pero vamos ¿Quién no ama a Auron?

Mi nombre es Melanie, tengo 18 años, y vivo en una colonia llamada la Condesa en la ciudad de México, así es, soy chilanga.
Vivo con mis padres y mi hermano menor, mi vida es muy normal, voy a ingresar a la universidad y tengo notas pues digamos que regulares, mi mejores amigos son Karen y Arturo, creía que todo estaba bien en mi vida, eso era lo que creía...

Desperté con el ruido de la puerta ¿Quién se atreve a despertarme a la 1 de la tarde?. Son vacaciones, no me culpen.

-Melanie, baja a desayunar. Tu padre quiere hablar con ustedes-. Dijo mi mamá mientras se retiraba.

-Ya voy mamá-. Gruñí aún adormilada.

Me levanté al baño y lavé mi cara mientras veía detenidamente mis ojos muy, sí, muy hinchados por dormir tanto. Mi cabello es muy negro con las puntas rosas y mi piel es blanca con algunas pecas en las mejillas, tengo algunas ojeras no tan pronunciadas pero vaya que me gustan, mis labios son gruesos, me gustan mucho, aunque ahora están muy resecos.

Busqué unos pantalones negros y una camisa con pequeños arcoíris en ella. Me puse unas pantuflas de gatito y bajé al comedor, al parecer todos acaban de despertar.

-BUENOS DÍAS MONTERREY-. Grité con tono de burla mientras me sentaba.

-Buenos TARDES, cariño-. Dijo mi papá mientras me daba una sonrisa forzada.

-Odio que hagas eso Melangas nalgas guangas-. Dijo mi hermano mientras reía. Odio que me diga así.

-Por eso mismo lo hago, Marciano-. Le dije mientras reía.

El se llama Marcelo, pero le digo Marciano, lo sé, muy ingenioso de mi parte.

-Y bien papi ¿Sobré que nos hablarás? Si es sobre sexualidad no quiero saber-. Dije mientras bebía mi café.

-MELANIEEEE, cállate por favorcito-. Dijo mi mamá y mi hermano río.

-En realidad...NOS VAMOS A VIVIR A LOS ANGELES-. Dijo con mucha felicidad.

-¡¿QUEEEEEEEEEEEÉ?!-. Gritamos mi hermano y yo al unísono.

Sentí como mi vida pasó frente a mis ojos...

¡Oh shit!Where stories live. Discover now