AURA AZUL
1. Estela
El despertador lleva sonando al menos 10 minutos. Lo escucho pero no voy a sacar la mano de debajo del edredón siquiera. Hace frío, mucho además. No quiero, no quiero levantarme. Lleva horas doliéndome el estómago, tengo la ansiedad metida ahí desde ayer, el perfeccionismo en el trabajo va a acabar conmigo. Hace demasiado frío para salir de la cama, cómo se nota que no estoy en mi casa, esto no me pasaría ahora, esta desgana por iniciar el día. En mi casa hay calefacción, ¡Joder! ¡Está nevando ahí fuera y este tío sin calefacción!
Tengo que dejar esta relación tóxica, una y otra vez vuelvo a caer en lo mismo. Siempre lo dejo yo, estamos una temporada sin vernos, sin hablarnos, todo va bien y de repente me llama, me dice cosas que quiero oír, me dice que me extraña... ¿y quién acaba yéndose con él a la cama una y otra vez? es que no aprendo, y ya fuera bueno en la cama... ¡es que ni eso! Tengo que pararme un día a analizar este comportamiento repetitivo e insatisfactorio, porque siempre acaba siéndolo, me siento mal después de haber estado con él, vacía, y luego entro en la dinámica de mantenerme aún más ocupada, para no pensar y así llevo dos años.
Creo que bebí demasiado, si no llego a hacerlo no acabo aquí, está claro. Me duele la cabeza, pero es el estómago lo que más me molesta. Tengo el trabajo al día, mi vida bastante organizada, no hay frentes abiertos que me quiten el sueño (mi economía y mi salud, por ahora, están dentro de la normalidad), familia bien, amistades bien, estoy ahora mismo en una etapa de bonanza, además estoy siendo constante con el yoga, ¿esta ansiedad de dónde sale? Hay días que ni lo noto pero luego hay días (como ayer y hoy) que es un horror.
Debería ir a casa a ducharme y a cambiarme. Espero no despertarlo, porque si no, sé que llegaré tarde. Si se despierta comenzará con sus arrumacos, sus cosquillas y demás...y me conozco, no seré capaz de negarme a retozar un poco más en la cama. En el fondo le tengo cariño, no le quiero, eso lo sé, pero despierta en mi esa ternura que suelo dirigir hacia los débiles, los indefensos, los tímidos, como me dice una amiga siempre: "A ti te pierden los sin amor, a todos los metes bajo tu ala", y mi "amante ocasional" está en ese grupo.
Sigue nevando, malditos tacones, me impiden ir más rápido, pero es que si acelero sé que acabaré con el trasero en el suelo o con un esguince de tobillo, menos mal que mi coche está cerca. No me ha dado tiempo de pasar por casa. ¡Maldita nieve! Así que hoy voy muy femenina a trabajar. No suele gustarme vestir de esa forma para ir al trabajo, mi estilo es más bien cómodo, sexy, pero de corte masculino, pero hoy no me ha quedado otra. La noche de copas y sexo por compasión con mi "criaturita abandonada" me ha jugado esta faena. Me he mirado en el espejo y mi cara refleja que he estado de fiesta, me he aseado un poco en casa de mi eterno adolescente (que ya ronda los 30 y sigue llevando vida de estudiante) pero creo que no es suficiente. ¡Cómo odio este tipo de cosas! Al trabajo me gusta llevarlo todo controlado.
¡Llego tarde maldita sea! Menos mal que tengo las preguntas de las declaraciones hechas hace tiempo y las tenía en el maletín dentro del coche, así que si ya están todos esperándome podemos empezar desde que llegue. Vuelve a dolerme fuertemente el estómago. Escucho una algarabía... ¡qué raro! No suele haber voces altas en los Juzgados. Bueno, salvo que haya algún juicio de lesiones entre adolescentes por haberse liado la novia de uno con el mejor amigo del otro, o se hayan insultado la suegra, la nuera y la vecina y estén en el pasillo calentando ánimos, no es la primera vez que semejantes situaciones se producen. ¡Maldito estómago, me va a matar!
Me quedo quieta, no puedo creer lo que estoy viendo. Un hombre de unos treinta años, con aspecto de no haberse aseado hace mucho, quizás bebido o drogado, su mirada adormilada y algo errática me indican eso, con equilibrio inestable, tiene una pistola en la mano y apunta al agente de seguridad, ¿de dónde ha sacado el arma? Junto al "segurita" hay un agente de policía, muy joven, y justo al lado, son 3 las personas apuntadas con un arma y con las manos en alto... ¡no puedo creerlo!... su señoría, "el Juez del 2". ¿Cómo ha ocurrido algo semejante? El dolor de estómago se me ha ido de golpe, una calma me invade, ya me ha pasado otras veces, en situaciones que mi mente identifica como de extremo peligro.
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Aura azul
RomanceEstela adora el perfeccionismo, pero su vida está hecha un caos y que un extraño le diga que su aura es azul y brillante no ayuda, ¿qué demonios es un aura?
