Capítulo 1

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Aquel lunes fue uno de esos preciosos días fríos; se mantuvo nublado, lluvioso y con ráfagas de viento. Se vendía prometedor, sobre todo para personas como yo, quienes necesitamos escribir para subsistir.
Todo transcurría habitual hasta que maté a mi madre durante su siesta.
Mi nombre es Ezra T. M., sean bienvenidos a mi cosmos intelectual. Les advierto que desde este preciso momento en el que se encuentran leyendo este primer párrafo estarán firmando conmigo un contrato quimérico en el que ustedes me pertenecen y forman parte de todo esto. No crean que estoy poseído. Ando alienado y por supuesto dejándome llevar de vez en cuando por las voces de mi más íntimo ser.
Lo que siento no es más que rabia acumulada desde la infancia con recuerdos anecdóticos traumáticos que dejaron cicatrices emocionales. Poseo la monomanía de cual "sátiro" violar el papel con mi vocabulario. Y es que, si no sufro como todos, no podré escribirlo.

Fui diagnosticado con TEP -Trastorno esquizoide de la personalidad- a los 11 años. Desde muy pequeño me noté siempre atípico, nunca soporté la gente. Hasta ahora ningún ser vivo ha obtenido mi beneplácito para merecer vivir. Me gusta permanecer solo. Pasaba el tiempo en mi habitación, leyendo libros o armando rompecabezas.
Me hice amigo de las hormigas, las arañas e incluso las cucarachas. Según yo "nos aliábamos para derrotar juntos la inquietante limpieza". Lo admito, fui un niño traidor. Aún recuerdo el día en que esas tontas arañas me hicieron enojar, por supuesto las torturé a todas, pero no me quedé satisfecho con quemarlas y entonces fui a por más.

"Subsistir"Where stories live. Discover now