15/01/2019

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Es poco probable de saber en que momento nos encontraremos con una persona que sinceramente nos llegue a tocar con amor, querer, dulzura, simpatía, alegría y hasta un poco de tristeza.

Vivimos en querer hacer todo en línea recta, es el camino más fácil y el más directo entre 2 puntos. Eso es lo que siempre pensamos, con el tiempo descubrimos las caídas, las pausas, el tiempo perdido, los atajos y sobre todo aprender a valorar la toma de decisiones que podamos tener en cada momento de nuestras vidas. Todo suena sencillo pero sabemos que no lo es y más cuando justo antes de decidir o responder, realizamos una búsquedas tan rápida como el navegador de Google a ofrecernos resultados, deduciendo que tal vez no es lo mejor porque alguna vez me sucedió tal cosa o yo sinceramente no recomendaría eso, pero si volvieras a estar en la situación y el miedo aparece que decidirías... Con muchas cosas sabemos cuando entendemos que nos hará mal y bien, entre todas las cosas solo existe una que reina a la hora del miedo y es lo que a veces pedimos con tantas ansias en el momento de nuestras vidas porque deseamos experimentarlo y por alguna razón llegamos a una calle de sentimientos negativos con alta dosis de toxicidad que nos volvemos Vikingos en el amor. Ese camino tan sufrido todos los hemos vividos y podemos encontrar miles de textos que nos ayuden, nos pongan atento a todo movimiento para evitar el mal de volver a caer en esa calle oscura de amores.

Sólo debemos aprender a sentir del corazón hacia afuera y no de afuera al corazón. En nuestros primeros amores solo tomamos en cuenta el físico, lo tangible. Porque el deseo entra por la vista de querer y tocar como nadie lo ha hecho, al paso descubrimos que tocar y ver no viene sólo. Esta acompañado de escuchar lo que acompaña a todo el juego de miradas y sensaciones al rozar manos, los olores no se escapan se vuelven etiquetas para identificarl@s al acercarse y hasta nos volvemos dependientes de ese olor para aliviar el sueño.

El tiempo nos ayuda a crecer, somos seres que llevamos la naturalidad de evolucionar y poco probable de quedarnos estancados en una sola idea y descubrimos que el físico no lo es todo. Comenzamos buscando el amor con otra oportunidad de descubrir como piensa, que quiere para su vida, es flojo, es activo, estudia, trabaja, le gusta compartir... y se destapa infinidades de cosas por conocer, para decir esta es la persona que me gusta porque tiene las 578 etiquetas de las 700 que puede tener una persona para ser una persona perfecta. Invertimos tanto tiempo en descubrir eso que suelen ser amigos que terminan novios, meses de conocimiento para descubrir que esta es la persona que yo he buscado, le hice un perfil 20, acompañado de mi súper test de preguntas y respuesta de la vida que Pfffss si se lo hago de nuevo para certificarlo, tengo que invertir otros 2 años. Con tanta seguridad llegamos a conocer a la persona que sí hoy esta feliz mañana sé para molest@, tanta seguridad a veces nos vuelve  paranoico y hasta inseguro "Pero que sucedió aquí ayer molesto y hoy feliz", esa persona también crece pero en el momento que llenaste tu test y dedicaste a tanto tiempo a conocer a la persona ideal para decir oye Tu me gustas y Te quiero, que creció. Pero una cosa es lo que tu ves y anotas tantas veces en tu mente para sacar deducciones de una persona, que se aleja brutalmente de las acciones de su vida, porque convivir lado a lado lleva a otro nivel las cosas y lo que tanto deducimos en un test se vuelve un caos, aprendiendo a sólo acción y reacción. El lado sencillo de muchas cosas me jodes, te jodo. Me mientes, te miento. Me fallas, te fallo... y perdemos todo sentido del amor para hacerle sentir a las personas que Yo estoy aquí y a mi nadie me va a joder, para pagar con una moneda tan devaluada que a veces dices y esto porque me sucede a mi. Así también descubrimos que si me jode y yo no lo jodo si no me río, soy el ser más pendejo del planeta.

Descubres con el tiempo, sólo con el tiempo pero no sabemos cuanto 25 años o 40 o 60 años lo fácil que es el amor. Tan fácil como encontrar una flor extraordinaria en un largo camino a la montaña, donde tu solo la descubriste sin buscarla, sin realizar miles de estudios deduciendo que será la flor que te hará feliz, No conoces que tantos cambios sufrió, como la ha tratado el clima en una zona boscosa donde sólo el sol le llega a ella para sentirse llena de vida, que el agua la ahoga hasta lograr desaparecerla y otras veces solo le llega una gota para demostrar sus colores únicos, ella está ahí es única. Pero jamás trates de arrancarla o llevarla a tu zona confort, ella es única en un planeta, tiene vida propia y también sabe como lidiar con todo lo externo de la vida sin importar el tamaño y si en algún momento te cansas de esa belleza por conocer sus colores, su ubicación, sus defectos. No la maltrates llegara otra persona que la descubrirá y sabrá de alguna manera ofrecerle otra dosis de alegría que no logró hacerlo el primero que la descubrió.

En todo lo que hagas traza una línea y sabrás que a veces deberás dar un paso hacia atrás para avanzar tres, en otras ocasiones te desviaras y lograrás descubrir que el camino fue difícil pero llegas llenos de experiencia. Pero en el amor solo hace falta descubrir y sentir porque ese sentimiento solo llega, aleja todas las etiquetas a la que nos lleva la sociedad. Aprende de ti y de nadie más pero con el miedo de volver a querer a una persona nueva, así te hallan pagado mal tantas veces cuando sólo ofreciste amor. 💞

Gracias por tu tiempo en estas palabras, descubre de todo lo que estas hecho para sentir. 🙏
#Ericsink
15/01/2019

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⏰ Last updated: Nov 29, 2019 ⏰

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