Desastre Natural

14 1 0
                                        

¿Por qué eres así?

¿Por qué eres mi maldito infierno y la vez mi más bello paraíso?

¿Desde cuándo nuestro amor empezó a arder cual llama infernal?

¿Desde cuándo nuestro múltiples "te quiero" se volvieron escasos "te amo"?

¿Desde cuándo mi hermoso cielo se volvió gris?

¿Cuándo fue que mi mundo perdió sus hermosos colores?

Fuiste como un huracán en mi vida, arrasaste con todas mis inseguridades, me hiciste sentir querido, me enseñaste a valorarme, me enseñaste a amarte, a verte de la misma manera en la que tú lo hacías conmigo, me enseñaste a sentir pero también, me enseñaste a necesitarte, a depender de ti, de tu presencia, de tu calidez, de tus caricias, de tus suaves y adictivos belfos.

Me convertí en tu esclavo.

Este loco amor mío me ató fuertemente a ti y me hundió en lo más profundo de este mar de emociones.

Estoy enfermo, enfermo de tu amor, de tus caricias, de ti.
Estoy tan enfermo de ti, que mi vida se volvió un simple e insignificante grano de arena desde aquel fatídico día.

¿Es que no era suficiente para ti?

¿Es que acaso ya no me amas?

¿Hice algo mal?

¿No te amé lo suficiente?

Te vi, te vi abrazándola, acariciando su rostro con tanto amor, mirándola con tus brillantes ojos cafés como si fuese la cosa más preciosa en este mundo, besando con ternura su frente, tal y como lo hacías conmigo.

Los observé interactuar por varios minutos, hasta que subiste con ella a tu auto; sé que la llevaste a su casa, a esa que llamas hogar, sé que la bésate con pasión y dulzura, sé que te hundiste en su suavidad, sé que le susurraste dulces palabras al oído, sé que le hacias saber que ella era lo más preciado y hermoso que la vida te había dado.

Así como lo hiciste conmigo.

Estoy tan roto, mi estado es deplorable.

No puedo dormir, al cerrar mis ojos te veo junto a mi, te siento tocando mi cuerpo con tanta ternura, escucho tu hermosa y grave voz en mis oídos, siento tu respiración en mi cuello.

Me odio por no haberte amado lo suficiente, por no decirte lo mucho que te amo, por ser un insignificante ser, pero sobre todo, me odio por no haber significado mucho en tu preciosa vida.

Hoy te vi, caminabas distraído por las aburridas calles de esta odiosa ciudad, una viejecita tropezó contigo y tú fuiste tan amable, tan caballeroso.

Quise que me miraras, que voltearas a verme y me mostrarás esa cálida y perlada sonrisa que tanto amo, que me saludaras con ese característico gesto tuyo; pero no fue así.

Quise morir, saber que mi presencia en esta asquerosa ciudad dejó de ser importante para ti me destroza, tu calidez y cercanía se habían ido, ahora solo queda tu recuerdo en mi mente.

Estoy cayendo en este profundo pozo lleno de oscuridad sin salvación alguna, sin nadie que tome mi mano y me rescate.

¡Oh profunda e insaciable tristeza! Nunca se está lo suficiente roto para ella.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Nov 26, 2019 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Natural Disaster Stories to obsess over. Discover now