Día 1: Nuevo Comienzo

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Abro los ojos, miro a mi alrededor y no me halló ¿dónde estoy? ¿Qué hago aquí? Está no es mi cama, mira hacia velador y solo encuentra una lámpara, un vaso con agua y un control, no sabe que está en la casa de su hija.

Me levanté, que rara es esta cama es muy alta para mí, estoy en bata y hace mucho frío ¿dónde habré dejado mi chaleco?

Escucho que se abre la puerta y de ella aparece un joven, yo sin saber quién es, me asusto y me entrego, es un chico grande, tengo miedo, pero no lo puedo decir, estoy sometida, atrapada en este lugar y no me dejan salir.

-le traje su desayuno abuelita

-¿Abuela? ¿Soy abuela de este pailón? -se preguntaba la anciana- hola mijito, ¿quién eres tú? ¿Juan?

-no abuelita, soy yo, Pablo, el nieto más hermoso que usted ha tenido.

(ella se ríe sin entender nada) -¿de quién eres hijo? (Pregunta desorientada, intentando aclarar su mente que confundida estaba)

-Paula su primera hija, la pelu abuelita

-¿la pelu? ¿Dónde se encuentra ella ahora?

-trabajando, estamos a martes ahora... Oh! El desayuno no ve que se enfría, le traje un tecito y un pan con mantequilla y jamón pa' que se alimente doña.

-gracias mijito, oiga, ¿y su mamá dónde está?

-trabajando abuelita, yapue coma que el té se enfría, ¿le prendo la tele? ¿Quiere ver las noticias?

-bueno.

Su nieto se fue y la dejó tranquila pensando que estaría bien pero cuando empieza a comer su preocupación se acrecienta, no le presta atención a lo que están dando en la televisión, ella quiere irse, se siente prisionera, atrapada y sometida, agobiada pensaba que estaba encarcelada y que no la dejaban salir, quería irse a su casa y nadie le podía sacar ese pensamiento de su cabeza, comiendo y llorando estaba, tomaba té y tiritaba, esta no es mi casa decía, su pecho te apretaba ese pensamiento se repetía y se repetía, termina de comer, se levanta y abre la puerta blanca, paredes que no conocía, varias puertas nuevas y una escalera, todo se le vino encima, ¿cuál es la correcta? ¿Dónde está la salida? Empieza a caminar y se lo encuentra de nuevo, era el nieto confundido preguntándose si quería ir al baño.

-hola abuelita, ¿necesita ir al baño?

-hola mijito, usted ¿quién es?

-Pablo pue, ya se lo había dicho anteriormente.

-ay esta cabeza que tengo, todo se me confunde ¿dónde estoy?

-en la casa de su hija Paula abuelita, la pelusa como usted le dice.

-ah! La pelu y ¿dónde está?

-trabajando abuelita, estamos a martes y trabajan de lunes a viernes. -Pablo le vuelve a preguntar-Oiga pue, ¿necesita ir al baño? Porque si quiere le puedo decir dónde se encuentra el baño para que haga pipi

(se ríe y acepta, su nieto le señala donde es y le abre la puerta, responde con un gracias mijito y cierra la puerta)

Ahí adentro está todo blanco y un espejo grande, se ve y se maldice por no saber nada de lo que está pasando, está cansada de parecer este sufrimiento de no recordar nada, sus hijos han sido borrados y todas sus vivencias han sido ocultadas, se empieza a romper lentamente pidiéndole a Dios que por favor se la lleve, ya no quiere vivir esta vida que no conoce, desconfía de todos sin saber que su familia la quiere.

Hace sus necesidades, se lava las manos y no logra abrir la puerta para salir.

El nieto se entera de los golpes y sale corriendo, mira la puerta y como su abuela mueve para todos los lados la manilla, se acerca y le abre.

-oiga parece que se quedó atrapada abuelita.

(ambos se empiezan a reír)

Su nieto la lleva a la pieza, hace frío y prefirió acostarla para que no se resfriada, la tele estaba encendida, él simplemente le subió el volumen para que sus oídos pudieran escuchar lo que él comentarista decía.

A los pocos minutos se durmió, al fin estaba en paz, todos esos pensamientos se detuvieron, pero sólo por un momento, en lo que ella soñaba. 

Nuevo ComienzoWhere stories live. Discover now