Capítulo 1

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TIRSA

Era un día común cuando conocí a James.

Recuerdo que llegaba tarde a mi clase de inglés porque se me había olvidado imprimir la tarea de matemáticas. El profesor Jefferson no me dejó entrar a su clase, así que sin más me di media vuelta para encaminarme con rumbo a la biblioteca, tenia una hora libre por no estar en clase y la aprovecharía leyendo el libro que venia dentro de mi mochila.

Baje las escaleras, doble por los pasillos hasta entrar en la biblioteca. A esta hora de la mañana se encontraba vacía de personas pero no de libros, mientras caminaba observaba los diferentes libros que se encontraban en las repisas; cuando llegue a mi lugar habitual el cual se encontraba cercas de una ventana la cual reflejaba los jardines de la escuela; abrí mi mochila para extraer aquel preciado libro para mi que fue un regalo de mi mejor amigo en mi decimo-octavo cumpleaños, me ubique en la ultima pagina que leí del libro para comenzar a leer.

No recuerdo cuando tiempo llevaba leyendo que no me di cuenta cuando una persona se sentó a un lado mío, sino fuera por su peculiar aroma que me recordaba a la navidad, no me habría dado cuenta de su presencia.

Era un chico de cabello castaño y piel pálida, se encontraba leyendo un libro que a mi parecer se veía interesante, así que, por simple curiosidad me acerque disimuladamente para ver que era lo que leía aquel muchacho, desde mi distancia solo podía leer unas cuantas frases. No me había dado cuenta que poco a poco invadía la privacidad del muchacho para leer me mejor.

-¿se te perdió algo?- Parpadeé rápidamente por la sorpresa   mientras al mismo tiempo me enderezaba en mi lugar y bajaba la mirada. Me sentía como una niña cuando ha sido pillada en medio de una travesura.

-Mm… no, solo tenia curiosidad de saber que libro estabas leyendo-  Fui directa, sin rodeos, sin atreverme aun de mirarlo a los ojos. Aquello le divirtió, porque pude escuchar una pequeña risita que venia de él

-Que curiosa eres niñita- Iba a protestar que no era una niñita sino que ya era una adulta, pero en cambio el me mostro la portada de su libro “la casa del propósito especial”, interesante titulo pensé yo.

-¿Y de qué trata?- Le pregunté ahora si mirándolo a los ojos, no supe de que trataba el libro ya que estaba concentrada mirando sus ojos. Sus ojos eran hermosos, eran de un color azul pálido y oscuro al mismo tiempo, como los de Jack Frost. No pude detenerme a preguntarle si Jack Frost era familia de él, porque sus ojos eran hermosos como los de Jack Frost. Esta última pregunta lo tomó desprevenido , pero al final se puso a reír enfrente de mi, al procesar lo que le había preguntado anteriormente, mi rostro se sonrojo por la vergüenza de mi pregunta, me levante de mi asiento mientras le pedía disculpas una y otra vez por mi extraña pregunta, estaba invadida por la vergüenza que los nervios me ganaron y no paraba de hablar de una y mil cosas, como por ejemplo que tenia un aroma que me recordaba a navidad y que ahora que lo veía detenidamente tenia parecido con aquel personaje de aquella película que veía en navidad. Aquel muchacho me escuchaba con una sonrisa burlona en su cara, disfrutaba ver mi vomito verbal a causa de los nervios, me disculpe cono unas cuatro veces más hasta que el timbre que indicaba que una hora de clases había terminado  me salvó. Tome rápidamente mi mochila y el libro que estaba leyendo para salir literalmente corriendo de la biblioteca en un intento de huir de él y refugiarme con mi mejor amigo.

Pero justo cuando estaba doblando el segundo pasillo, alguien tiro de mí provocando que por poco cayera de boca al suelo, esto no sucedió, gracias al buen equilibrio que poseía, pero si me molesto el hecho de que alguien intentara tirarme y hacerme pasar una vergüenza, me voltee para buscar el responsable y al percatarme de quien fue, me arrepentí al instante. 

Justo enfrente de mi, se encontraba aquel chico del cual venia huyendo.

-¿Qué quieres?- Espete molesta y cruzándome de brazos, intentando intimidarlo, cosa que no sucedió sino que en cambió le causo gracia, un bufido salió de mi al ver como aquella sonrisa burlona que minutos antes había puesto en la biblioteca se posaba en su rostro.

Ya niñita! Pareces un duendecillo con aquella actitud de enojo tuya- estaba bromeando y aquello no me gustaba-. ¡NO SOY UNA NIÑITA Y TAMPOCO UN DUENDECILLO!- proteste para luego dar media vuelta  y continuar con mi marcha, aquel muchacho me estaba haciendo perder los estribos con aquella sonrisa burlona suya.

-Soy James, James Taynor y Jack Frost no es familia mía, además ni siquiera huelo yo a navidad- pare mi andar al escucharlo, sonreí mientras me daba la vuelta para verlo de frente, ya no tenia aquella sonrisa que segundos antes posaba en él, ahora  me miraba tímidamente en espera de mi reacción.

ERES JAMIE!-exclamé con alegría mientras lo señalaba juguetonamente-. ¡EL MEJOR AMIGO DE JACK FROST! Ya decía yo que tenías un parecido con aquel personaje- dije entre risas.

James rodo los ojos al tiempo que se daba media vuelta para irse en dirección contraria a la mía, pero justo antes de perderlo de vista entre toda la multitud de estudiantes que salían de los salones le grite-. MUCHO GUSTO JAMES, SOY TIRSA, TIRSA DAWSON- vi como se detuvo y fijo su mirada en mi, mientras yo lo saludaba desde mi dirección con manos al aire en forma de saludo y con una gran sonrisa en mi cara, y antes de perderlo de vista vi que su mirada cambio con aquella sonrisa que me regalo.

Aquella mirada junto con su sonrisa me puso nerviosa, pero antes de perderme en mi mundo y mis reflexiones, retome mi marcha en busca de mi mejor amigo, tenía tanto que contarle.

THE BRIGHTNESS OF HIS EYES Histórias para pegar e não largar. Descubra agora