Tomé una mochila y guarde todo lo que pude, realmente solo llevaba cosas indispensables, abrió la puerta de mi habitación, hizo un chasquido y me dijo "lárgate".
No tenía a dónde ir 18 años, sin trabajo y sin un techo para dormir, la lluvia comenzó a empapar mi ropa, caminaba sin rumbo en medio de la obscuridad sola y completamente indefensa.
No podía más, las lágrimas escurrían por mis mejillas, me tumbe en el suelo y grite al cielo "solo te pido una oportunidad más".
No paraba de llorar, la lluvia empeoró y sólo podía mirar al suelo rogando por qué algo sucediera y calmara todo mi dolor, la lluvia dejo de caer sobre mi y una mano tocó mi hombro;
Jean.- Puedo ayudarte en algo pequeña?
TnT.- No gracias estoy bien (agache la cabeza y comencé a sollozar)
Jean.- levántate y ven conmigo, no voy a permitir que te pases la noche aquí.
Me llevo a su casa, me dió toallas y me dijo que me diera una ducha, así mismo lo hice, el preparaba un te en la cocina mientras yo terminaba, realmente no lo conocía, pero no tenía a dónde ir ni a quien recurrir, todos me dieron la espalda, estaba completamente sola y lo que en ese momento me pasará era lo que menos me preocupaba.
Le conté como mi madre me había hechado de su casa por defender a su nuevo esposo, el me acosaba, había intentado abusar de mi en más de una ocasión, pero mi madre estaba completamente segada por lo que decía el, todos me decían que debía tenerle paciencia a mi madre pues ella solo tenía miedo de quedarse sola en un futuro.
Y lo entendía, de verdad entendía que tenía miedo de quedarse sola, pero lo que no entendía era que fuese capaz de poner primero a un hombre, antes que a su propia hija, el le había metido en la cabeza que yo era quien lo provocaba, le había dicho que yo me le ofrecía y le hacía insinuaciones, ella sin pensarlo le creyó, no dudo ni un solo segundo en hecharme de su casa con tal de estar bien con el.
Estaba triste, estaba completamente decepcionada. Mi padre por otra parte me dijo que no era su problema, me dijo que a él no le interesaba lo que yo hiciera y que con él no contará, sabía que con él no tendría apoyo, lo sabía desde un principio.
No tenía absolutamente a nadie más que a ese extraño que me acogió en su casa me dió cobijas y un sillón para dormir, era más de lo que podía esperar, pero no me podía quedar ahí para siempre, solo pasaría esa noche ahí, daría las gracias y me iría, tenía que conseguir un empleo y un lugar para vivir, las cosas eran difíciles ya, pero a pesar de todo me sentía bien, me sentía satisfecha, ya no viviría en un lugar donde todo el tiempo tenía miedo, ya no me bañaría con miedo de que tratarán de abrir la puerta, no dormiría con el miedo de que intentarán abusar de mi, sería difícil no lo voy a negar, pero estaría más tranquila.
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¿Tienes idea de cómo me siento?
Teen FictionMe siento completamente perdida, en un universo completamente diferente a la realidad
