-Bueno caballeros, gracias por venir, que tengan un buen día-salgo de la sala de reuniones para dirigirme a mi despacho, le digo a mi secretaria que no entre nadie, necesito descansar, me quedan un par de horas en el empresa para que termine mi jornada e irme a mi casa con Lana y Sky.
Hace dos años que herede el titulo de dueña del imperio Pearson, se que solo tengo 19 años pero es lo que me ha tocado, ninguno de mi cuatro hermanos mayores quisieron hacerse cago, no había opción así que tuve que aceptar yo, al principio me quejaba porque era muy joven y quería vivir la vida, pero poco a poco me he dado cuenta de que esto es lo mio, no me ha echo falta estudiar ni nada para ser mucho mejor que mi padre.
Alguien toca mi puerta, que alegría.
-Adelante-digo, era Cindy, mi secretaria y amiga.
-Señorita Pearson, acaba de llamar el Sr. Paterson, comunica que firmara ese traspaso por el bufete, pero con una condición-estaba claro que así por así no lo vendería, me ha costado mucho convencerlo para que yo lo pueda comprar-dice que firmara si usted cena con el.
-¿Esta en la linea?-pregunto, ella asiente-esta bien, pásamelo.
Sale de mi despacho, respiro hondo y cogo el teléfono.
-Buenas tardes Sr. Paterson-le digo respetuosamente.
-Alisha, un gusto volver a hablar contigo, ¿como estas?-a veces me pregunto porque los chicos, con tan solo nuestra forma de hablarles, no entienden que no queremos hablarles.
-¿Que condición?-es mejor ir al grano, que tiempo no me sobra.
-Se me había olvidado de que eres muy directa-me dice-que cenes conmigo esta noche.
-¿Y si no quiero, que pasaría?-haber si tengo la opción de que ir a esa cena y que firme.
-Pues que no hay bufete, así que vienes o te quedas así sin mas-que cabrón, aprovechara mis ganas de tener ya a mi nombre ese bufete.
-Esta bien-digo sin ganas.
-Perfecto, mañana a las nueve de la noche te paso a buscar a tu casa, buenas tardes Srta. Pearson-baboso.
-Adiós Sr. Paterson-cuelgo, y yo que pensaba que estaría en mi casa, con mi helado, mi manta, y mis mascotas, pues no, ese me tenia que arruinar mis planes.
Trabajo hasta ser la ultima en la empresa como siempre, hasta las limpiadoras ya han terminado, es que nos es lo mismo ser un trabajador y tener tu trabajo hay, lo que tienes que hacer hoy que llevar miles de empresas repartidos por todo el mundo, no esa nada comparable, guardo mi ordenador y salgo de mi despacho, esta todo en silencio, ni un alma en los pasillos, pero ya es costumbre no escuchar nada por las tardes, me fijo en mi reloj, las 22:30 de la noche, me subo a mi coche y para casa, pero, ¿estará abierto algún bar para comprar un café?, es que lo necesito.
Justo comienza a llover, menos mal que estoy en coche, porque si no me quedaría a dormir en la empresa.
Veo las luces de un bar encendidas, pues nada, cafecito, voy a por ti.
· Evan Geller ·
Atiendo a la ultima clienta, por fin ha terminado mi jornada, que cansancio, hoy ha habido mas gente de lo habitual, parece que hoy era el día de quedar con todos tus amigos e ir a un bar a tomar algo, cuando estaba a punto de entrar a la habitación de las taquillas para coger mis cosas suena la campana de la puerta, ha entrado alguien.
-Milly, ha entrado alguien, ve a mirar quien es-le digo, yo ya he terminado mi jornada.
-Ve tu a ver por favor, yo tengo prisa, he quedado con mi novio y ya voy 20 minutos tarde-suspiro.
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Forbidden love
FanficAlisha Pearosn es una chica multimillonaria de solo 19 años, que un día normal, conoce a Evan Geller, un chico de clase baja, pero una de las mejores personas que Alisha había conocido, lo que ellos no sabían que ese momento en el que se vieron por...
