nostalgic night

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"yo no sé cómo sentirme
en estas noches en las que realmente
os extraño a todos vosotros.
aún así muchas gracias por haber
permanecido a mi lado."

NOSTALGIC NIGHT

Byungchan entró a aquel garaje que había alquilado con ayuda de sus mejores amigos. Pretendían pasar ahí la mayoría de su tiempo juntos, ya fuera leyendo cualquier bobería, comiendo o incluso viendo películas en el ordenador de alguno de ellos. Ese iba a ser su rinconcito especial, aquel que guardaría todos los secretos de los chicos de esos cinco años de amistad que llevaban en adelante.

Rato después de la llegada de Byungchan, los otros seis chicos llegaron en aquella camioneta roja que ya era conocida en aquel barrio por saber que en ella se transportaban los chicos más ruidosos del lugar. Se saludaron y entraron todos juntos por primera vez, dándoles ese ambiente familiar. En la parte de atrás de la furgoneta tenían pensado traer algunas cosas necesarias para ese garaje, que lo decorarían e incluso darían un ambiente más cómodo y seguro.

Seungwoo, junto con Seungsik, fueron hasta una tienda y con el dinero de la tarjeta de uno de ellos, pagaron un colchón y varias mantas que en un poco de tiempo cogerían algo de olor a viejo. Por otra parte, Subin y Byungchan se encontraban yendo a las casas de cada uno de los chicos para buscar cosas que recolectar, ya fueran libros, comics, folios y lápices e incluso juegos de mesa que las madres de ellos dejaban que se llevaran, incluso algún cojín y peluche también se llevaron para decorarlo todo. Regresaban emocionados cuando vieron que Hanse y Sejun se dirigían a hacer su tarea: comprar una mini nevera para poder guardar comida, porque eran de esas personas que tenían apetito cada dos por tres. Chan fue por su cuenta a un bazar para poder comprar algunas lucecitas para las paredes, algunas lámparas, incluso más cojines y peluches y también llegó a comprar unas sogas y pinzas, para poder colgar fotografías que los chicos se tomaran con la cámara instantánea de Hanse.

Todos se reunieron de vuelta en el garaje, unos más cargados que otros. Dejaron todo dentro, incluso la camioneta, y comenzaron a organizarlo todo. La camioneta estaba a un lado del garaje, con suficiente vía libre como para poder sacarla de allí sin ningún problema. Las mantas y algunos cojines comenzaban a adornar la parte trasera de ella. Incluso colocaron una pila con algunos libros para el que quisiera leer en ese lugar.

Mientras tanto, Chan junto con Subin decoraban la pared colgando las sogas y junto a ellos, Hanse tomaba algunas instantáneas a los chicos que trabajan juntos, las cuales iban a quedar preciosas con un escrito en la parte baja. Sejun y Byungchan organizaban la parte del suelo, en el que habían colocado el colchón con las mantas y cojines, algún peluche que pertenecían a algunas personas y, un poco más alejado estaban los juegos de mesa y algunos libros que habían sobrado. Finalmente entre todos colocaron la comida en la mini nevera, que había sido conectada en uno de los diez enchufes –mínimo– que tenía ese lugar.

Los chicos sonrieron satisfechos al ver lo que habían logrado con su trabajo en equipo y, segundos después vieron la cámara instantánea elevarse en el brazo de Subin, quién sujetaba la cámara esperando a que todos mirasen para sacar la siguiente foto para colgar. Finalmente por la parte trasera, todos los chicos firmaron la foto con el rotulador permanente que habían conseguido en la casa de Chan.

—Ha quedado precioso, chicos— dijo Seungsik, con aquella sonrisa que le caracterizaba por parecerse a una sonrisa de madre orgullosa.

—Me lo esperaba mucho peor, pero con el tiempo irá quedando incluso mejor— dijo Chan, sonriendo haciendo que sus ojos se entrecerraran, haciendo que estos parecieran macarons por consecuencia.

Todos los chicos se sentaron en el piso y cogieron el UNO, al que iban a pasarse jugando un rato mientras escuchaban algo de música. Tras varias jugadas con +4 y +2, junto con las cartas del prohibido, los chicos estaban tan picados que cuando escucharon a Hanse decir UNO, casi lo atacan. Esos recuerdos eran los que les merecía la pena recordar.

nostalgic nightWhere stories live. Discover now