Nicole Garraway

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El abrasador sol del mediodía, comenzaba a fastidiar, habían transcurrido varias horas desde que salieron, normalmente, en aquel lugar solo llovía, fue muy extraño que de pronto hubiera puesta de sol. Pudieron reconocer a lo lejos que se acercaba una señora, su vestimenta parecía un poco antaña, culta y razonable, no esperaba menos, era nada más y nada menos que la abogada acusante del caso, al fin llegaba, ya todos querían irse, nadie sentía un poco de compasión por la jueza, quien había perdido ese mismo día las llaves de su auto ¿A quién podría interesarle tal cosa? .

Era el caso número 23, ya habían corrido dos meses del asesinato, era la primera citación al juzgado y Nicole Burton estaba cansada de escuchar el nombre de la difunta. El juzgado apertura sus puertas y todos sin distinción de sexo, clase o jerga entra a la gran sala, todos habían tomado asiento, uno que otro se quedó de pie, algunos periodistas prefirieron quedarse afuera, para luego caerle como avalancha a cada testigo del juzgado.

Nicole Burton giraba su cabeza con vista a la puerta, miraba su reloj cada veinte segundos, sacaba su pañuelo de la cartera y lo pasaba por su frente, notaba que cada vez se sentía más nerviosa, por supuesto, era su primer caso, nunca había estado en tribunales, jamás había defendido a nadie y menos iba a pensar que el primer caso fuera su esposo el cliente.

-Tomen asiento ha llegado la señora juez Gloria Clarke-

Las puertas del Tribunal se abrieron para recibir a la mujer poderosa de aquel lugar, una mujer corriente, su cabello estaba realmente liso, tan negro como el azabache y tan brillante como el lago retba, caminaba suavemente como si estuviera danzando en las nubes, su rostro reflejaba frescura, nada en comparación con otras juezas que tienen aspecto senil, arrogante y demente. Paso tomo asiento y tomo sus anteojos para leer los documentos que la abogada Burton había colocado en aquel estrado. Las puertas se abrieron y allí entro un apuesto caballero, las miradas caían en aquel hombre con silueta semejante a la de un Dios, su piel era contraste con sus ojos marrones, su olor empapaba aquel lugar, pidió perdón por su retraso y tomo asiento resonando sus dedos.

En el lado derecho de la sala estaban el señor y la señora Garroway, padres de la difunta Nicole Garraway, quienes eran los acusantes, en el lado izquierdo se encontraba Jeezel Pool, jefe de la difunta. El caso numero 23 comenzó a las trece con veinte minutos, del día catorce de Enero del año 2020. Cada abogado tomo sus evidencias y se le otorgo la palabra principal a la abogada acusante, quien llamo a la señora Rebecca Sanz, era la psicóloga de Nicole Garraway testigo principal del caso.

- Buenas tardes soy la abogada Crhistina London, estoy defendiendo la integridad de mis clientes y la justicia por la muerte de su hija- decía la abogada mientras chequeaba algo dentro de sus carpetas. – ¿Qué relación tenia usted con la señorita Nicole Garraway?-. –Yo, era su psicóloga abogada Sanz, le aconsejaba sobre todas las cosas que en su mente aparecían- respondió Rebecca. -¿Hablo con usted de su nuevo novio? El señor Jeezel Pool. –Si- se exalta un poco- Lo conoció en su lugar de empleo, después ellos se iban a casar-.

-MENTIRA !!!!! Señora jueza ella es una mentirosa, cuéntales la verdad infeliz- Grita Jeezel, quien se había levantado se su asiento con furia.

-Tome asiento Señor Pool y tenga disciplina- le responde la Jueza –Siga con su testimonio señorita-. –No tengo más preguntas su señoría-. De pronto la abogada Burton se levanta y comienza a interrogar a la testigo. –Hola, ya me he presentado antes, pero algunos del jurado no me conoce, mi nombre es Nicole Burton y soy la abogada en defensa del señor Jeezel Pool, tengo entendido que usted era la psicóloga de la señorita Nicole Garraway, supongo que usted y ella tenían una gran confianza ¿no es así?-. –Eso es correcto, lo que no me parece correcto es que usted, después de saber que su marido le puso los cuernos con Nicole y la obligo a suicidarse aun quiera defenderle-. Nicole Burton tomo unos documentos de su escritorio y decidió jugársela, ya que todo el discurso que daría se fue a la basura por el comentario tan fuera de lugar que había hecho la psicóloga.

– Debo aclararle que mi vida personal y laboral no van unidas, cada una lleva un sendero distinto, pero gracias por resaltar ese aspecto que hace ya un rato resonaba en mi cabeza, en mis manos tengo un registro de pago a su nombre, el cual denomina que usted estaba utilizando el apellido Garraway como suyo, es decir, usted era la esposa del señor Garraway-. –A qué viene eso- se empieza a disgustar-. –Nicole Garraway no podía tenerle confianza, ni siquiera respeto señora, porque usted era la amante de su padre y la causante del divorcio de sus padres ¡Nicole Garraway no se suicidó por estar enamorada del señor Pool se suicidó porque su psicóloga le había quitado el amor de su padre y la felicidad a su madre!

Morí Por Su Sonrisa (En Proceso)Stories to obsess over. Discover now