Cualquiera que conociera a Hipo Horrendo Abadejo III dirá que es un hombre amable, valiente, decidido, inteligente, que prefiere la paz más que nada en el mundo pero si las circunstancias lo piden puede pelear en la guerra.
Su pasado está repleto de sujetos que dijeron ser sus enemigos pero con el tiempo lograron redimirse, personas que juraron venganza y que estaban dispuestos a matarlo si eso significaba poder ver sus planes teniendo éxito, pero siendo lo que era... "Diferente a cualquier Vikingo promedio" solo él podía lograr dar una segunda oportunidad a las almas desamparadas que no encontraban un verdadero sentido en su vida, bridar el beneficio de la duda y posteriormente su confianza donde nadie más lo hizo, convirtiendo a esos hombres de mal en grandes aliados.
Pero todas las personas tienen un límite, había una diferencia entre tratar de matarlo o amenazar a sus seres queridos a de verdad hacerles daño, desafortunadamente alguien logro romper algo dentro del delgado Jinete de dragones, ese algo termino con el actuar pacifico para con sus enemigos pues lo que en este momento sentía dentro de el era una ira incontrolable y deseos de venganza.
Deseaba con todo su ser acabar al maldito sujeto que le arrebato a su padre, Estoico, el hombre que a pesar de sus defectos trato de hacer lo mejor que pudo para criarlo, pero conocía al culpable y haría que pagara.
Después de que su fiel amigo Dragón retara al alfa y que este estuviera a punto de retirarse, indico a Chimuelo que se acercara y a pesar de los gritos de sus amigos y sus preguntas tomo a Drago antes de que desapareciera en el agua y salió disparado sin rumbo, solo necesitaba estar lo suficientemente lejos para hacerlo pagar.
Llegaron a una isla que por el momento no le importaba cual era y Chimelo dejo caer a Dragón sin delicadeza, el hombre termino revolcándose varias veces en la arena antes de poder ponerse de pie.
-¿Ahora qué quieres? Amo de dragones.- Las últimas palabras las escupió con cierto rencor, su mirada llena de furia no se aparto del joven quien se bajaba de su dragón sin romper el contacto visual. –¿Sigues pensando que me uniré a ti como ese traidor de Eret?- El vikingo de una pierna lentamente camino hacia el señor de la guerra sin decir una palabra, su mirada fría y sin emociones se clavo en el hombre. -Pierdes tu tiempo, nunca lo hare, prefiero morir.
-Descuida, lo harás.- Drago miro confundido al joven delante de el y de un rápido movimiento Hipo saco a infierno y clavo la espada ardiente en el abdomen de su enemigo.
-Tú, maldi...- No pudo terminar su frase ya que Hipo empujo mas la espada para después sacarla de golpe. Drago se tambaleo para después caer de rodillas, una de sus manos fue a parar a la herida en su abdomen.
-¿Acaso te duele Drago?- El jinete le dedico una sonrisa.
-Tú, no lo harías, no tienes el coraje.- Drago trato ponerse de pie pero fue devuelto al suelo cuando Hipo hizo un corte en una de sus piernas.
-Pruébame.- La sonrisa en el rostro del chico se ensancho mientras trataba de no reírse.
-Mientes, no creo que seas capaz pero adelante mátame, eso no cambiara nada.- Hipo se acerco al hombre de cabello negro y lo jalo del cuello de su túnica hasta que estuvo centímetros de su rostro.
-¿Crees que no lo sé? Aunque acabe contigo eso no lo traerá de vuelta.- El joven empujo a su enemigo para alejarlo, después pateo la mano que descansaba en su abdomen y por último clavo la espada en la palma de su mano mientras retorcía su arma de un lado a otro tratando de causar más dolor en el hombre delante de él. –Pero eso no me impide hacer que sufras.- La sonrisa permanecía en su rostro pero lentamente las lágrimas comenzaron a humedecer sus ojos hasta correr sin control por sus mejillas.
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Monster
FanfictionEste trabajo participa en el reto #Berkhain2019 de la pagina de facebook Academia de Dragones de Berk tomando la cancion de Monster de Skillet como base.
