Tortura
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La cortina se movía en completo silencio. Los paneles de la ventana emitían un sonido viejo y desgastado debido al viento que pasaba grotescamente a la habitación torturada.
Torturada por los días,
Torturada por las estaciones,
Torturadas por las decisiones.
El efímero respiro se escuchó por última vez mientras un par de ojos perdían el brillo caracterizado por el nerviosismo y la agitación del andar del pasado pisado y torturado.
Torturado por los días,
Torturado por el miedo,
Torturado por el silencio.
El silencio se transformó en una canción que se quedó plantada en el suelo del cuarto adoquinado de gris y teñido de sudor, de lágrimas, lamento y sueños... cosas que se hacían invisibles para el torturador.
Un torturador de alma azabache,
Un torturador que te maltrata,
Un torturador que vela a la muerte,
Muerte que, te toma con cariño, te abraza con delicadeza y te rescata de la mala suerte.
Extiende sus alas y se lleva un alma.
Allí en aquella habitación te sentiste podrida. Por el miedo decidiste quedarte en silencio esperando un rescatista. Entregaste tu libertad a otros que no la tenían. Te hallaste en el limbo, entre tus sueños, tu deber y un asesino.
Viviste asustada a que llegara el día final, porque, aunque lo negabas, sabías que ese día llegaría.
Viste a tus amigos sin poder decir palabra, sufriste al saber que a ellos los podían dañar, pero al final, la única que terminó dañada fuiste tú.
Aún no estás en el otro cielo, estás en el suelo frío en un espacio carente de toda existencia, eres invisible, te has vuelto un cuerpo frío. No has podido cerrar los ojos porque moriste mirando con miedo el filo del cuchillo.
La sangre en tu pecho se va acumulando, se rebalsa por tu ropa tiñendo todo a su paso. El olor se vuelve más espeso, aunque la ventana esté abierta. Pero tú lo sabías, sabías que la muerte era cruda.
La descomposición toma tu cuerpo,
Ya no hay vuelta atrás,
Tú ya no estás.
Sabes que en cuanto alguien te encuentre tú podrás irte junto a la muerte que te espera paciente sentada a tu lado, se ha convertido en tu fiel compañía. Tienes tantas ganas de agradecerle, pero no puedes, simplemente sigues esperando a que alguien llegue.
Botas una última lágrima, te das cuenta de que, a pesar de que te convertiste en un alma torturada, también te convertiste en un ser valiente al tener que soportar las amenazas... al tener que callar para proteger a los demás. Fuiste fuerte, fuiste una segunda oportunidad.
Sientes que la puerta se entreabre, un huevo con una cinta cae al lado de tu cuerpo gélido y un grito resuena en tus oídos.
Ya has visto suficiente...
La muerte te toma y te lleva al otro mundo, uno más lejano de la guerra, uno en el mar, en el campo o en las estrellas.
Sientes que al fin puedes hablar,
Ya no estás en el cuartel,
Estás a punto de volver a nacer...
Y entre el silencio de la muerte,
Sólo pides un último deseo que tu asesino no te supo conceder.
El deseo de la libertad lejos de las cadenas de tortura...
Tu última tortura.
...
Especial del día de los muertos.
Creditos a Beemoov por los personajes.
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Tortura
HorrorTorturada por los días, Torturada por las estaciones, Torturadas por las decisiones. Y mientras los días pasaban, sólo la muerte, como una amiga la esperaba.
