Muchas personas dicen que si no existe la oscuridad no veríamos la luz, pero yo no lo veo así, porque si no existiera la luz no abría oscuridad, simplemente por el hecho de que si todos viviesemos en la oscuridad jamás veríamos la luz, no importaría, claramente ahí personas en la oscuridad, almas en las sombras orando por encontrar el camino a la luz, ¿Y yo qué?. Pues como han de imaginar, vivo en la oscuridad desde hace bastante tiempo, alejándome de todo, de todos.
Las personas normales, suelen preguntarse ¿Por qué una adolescente diría que vive en la oscuridad? ¿Que clase de problema grave podrá tener, mucha tarea? Y es que ni ellas ni nadie sabía lo que yo vivia, que veía y mucho menos como me sentía.
La realidad es que no todos vivimos en un mundo blanco que en momentos se torna algo negro o gris, porque a algunos nos toca sentir la oscuridad, como se cuela en nuestros huesos, como nos invade y destruye lentamente. A algunos de nosotros, nos toca el infierno de los vivos... Y yo ya estaba cansada de ello.
- ¡Lena! - gritaba sosteniendo mi cabeza sobre su regazo - Por favor, no me hagas esto. ¡No me dejes!.
Su voz quebradose cada vez más, tal vez estaba llorando, pero no quería verlo no quería ver esa lástima y dolor, no en sus ojos, no otra vez.
El cansancio me invadió, suspiré lentamente, relajándome, dejando de sentir mis extremidades pero sin perder la conciencia.
- Mírame, Lena, mírame - exigía entre el llanto - No te duermas. Despierta. Mírame.
Lo último que sentí fue una lágrima fría caer sobre mi rostro. Antes de perder la conciencia.
***
ESTA NI ES UNA HISTORIA COMÚN, ESPEREN LO INESPERADO Y...
¡¡DISFRUTEN EL PRIMER CAPITULO!!
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El Rincón de la Biblioteca
Roman pour AdolescentsÉl cree en la luz al final del túnel. Ella vive sumida en la oscuridad de su dolor. Almas rotas... Venas que se han cansado de derramar sangre... Un corazón marchitándose, otro dando un último paso por florecer. Pesadillas hechas realidad... ¿Habrá...
