Lo que más odiaba, y sigo odiando en realidad, es llamar la atención de las personas de cualquier manera, lastimosamente tenía a una familia a la que se le daba por ponerme al rojo vivo como para que todos supieran que estoy ahí. Tengo dos hermanos que no encuentran la mejor manera de poner a prueba mi paciencia y están exponiendome a diferentes pruebas cada día como si fuese una rata de laboratorio y es por eso que mis días en casa o en la preparatoria nunca son aburridos.
-Isabella rima con varicela - dice Tomy, mi hermano menor, con tan solo 7 años se le han pegado todas las sandeces que salen de la boca de Mirlo - ¿Sabes Bella? León dice que le dio varicela y de esa manera faltó a la escuela. Creo que es una súper manera de quedarme en casa a jugar con la nueva pista de autos que me regaló papá.
Tomy es un enano moreno con los ojos de color miel, que le sientan demasiado bien, el cabello le cae en pequeñas ondulaciones por la frente y es de un color marrón claro, es el que mas se parece a mamá por lo que es un malcriado por todos nosotros.
-No sé si sea buena idea acumular toda la tarea que tendrás que hacerla con papá en un solo día, Tomy.
-Siempre arruinas todo lo bueno que puedo llegar a planear, ¡Es injusto!. - rechilla haciendo un puchero.
-Es que es lo único en lo que es buena esta cerebrito, Tomy, ¿Recuerdas? - aparece Mirlo en el umbral del comedor, con su apariencia desprecoupada de siempre y luciendo tan egocéntrico que hasta es enfermo.
Mirlo, en realidad, es bastante guapo, es mi mellizo pero el sacó las buenas fisionomías y encantos, tiene el pelo lasio y brillante de un color rubio oscuro, tiene los ojos verdes como dos pequeñas balitas que hace que sientas que te escudriñan hasta los pensamientos, era de una tez blanca hasta que se le dio el bronceado hawaiano, que también le sienta bien, tiene un cuerpo trabajado normalmente y juega al fútbol americano como capitán de campo por lo que las chicas mueren por el.
- Chicos, creo que es hora de mover sus traseros al auto y dejar de pelear ya que faltan diez minutos para la entrada de Bella y yo tampoco quiero llegar tarde al trabajo - bufa mi papá haciendo que salga despedida en busca de mis cosas.
¡Genial!, Grité para mis adentros, todo lo que me faltaba era llegar tarde a clases por culpa de esos dos tontos que tengo por hermanos, lo bueno es que papá siempre me da la razón a mi por ser la niña, es una ventaja de la cual no me atrevería a quejarme.
Salimos de casa a chirridos de llantas para poder alcanzar por lo menos los cinco minutos de tolerancia que la directora Couper ha impuesto desde que su hijo se mudó a la preparatoria, debido a que es una de las exasperantes personas que siempre llega tarde a clases, diría que uno debe poseer agallas para todo eso, en fin, es agua de otro mar.
Eran las primeras semanas de clases por lo que seguíamos a la espera de que hubiera algo fuera de lo normal en la ciudad, en el vecindario o en la preparatoria, eran cosas que se daban como una costumbre anual, debido a que la mayor parte del tiempo todo era monótono y aburrido en cierto grado.
En la salida me encontraba con Leonie, mi mejor amiga, la única en toda la ciudad capaz de soportar mis tantos estados de ánimo; ella es morena, tiene el cabello un poco rizado, mas bien lo lleva peinado al viento y le va genial, posee unos ojos de color verdoso, como el pasto de bellos paisajes naturales, un rostro bien simétrico que es lo que más me gusta, aunque ella siempre diga que se ve mal, una idiota.
¿Yo? Tengo una estatura mediana, los ojos de un color café brillante, piel blancuzca y un rostro redondeado, no tengo el mejor cuerpo, pero ahí lo mantengo en equilibrio, el cabello en un marrón claro y más bien ondulado y rebelde, es todo lo opuesto al de Mirlo. Leonie y yo hacemos un buen dúo, ella es todo lo contrario a mi, le encanta la vida social, es como si ella hubiese nacido solo para conocer personas y echarme en la cara que soy una antisocial de mierda, pero es lo que digo, no necesito a mucha gente a mi alrededor, en algún momento puede haber escasez de oxígeno y tendría que pelear con un montón de ellos por un poco, y la verdad que no estoy de humor ni lo estaría, en definitiva, ella no piensa igual y eso es lo que nos hace inseparables, por así decirlo.
Leonie vive a unas calles de mi casa por lo que siempre nos encontramos a la salida, ya que solo somos compañeras en una clase por lo que no siempre estamos comentando cosas que pudieron llamar nuestra atención en el dia, además de hablar de otros temas que siempre entran a colación.
-¿Sabes? - dice - Hoy me he cruzado un par de veces con el chico del que te hablé y nos hemos dicho hola, fue algo muy fuera de lugar, supongo que es porque es amigo de mi hermano o simplemente porque estamos juntos en alguna clase y cree que debe darme el saludo por simple cortesía, pues el hecho reside en que me ha sorprendido.
-¿Qué debería sorprenderte? - digo pensativa- creo que estás buena como para que un chico, que por como lo describes está bien bueno, se anime a saludarte y dar algo así como un primer paso, lo de la cortesía queda muy corto y que sea amigo de tu hermano pasa de largo, los amigos de Mirlo ni siquiera me miran...
-Me corta diciendo - Debe ser por la cara de desagrado por la vida que llevas siempre Bella, es difícil caer en que puedes ser amable y cortés siendo que llevas puesta la máscara de : ¡ALEJENSE O LES METO UN PUÑO EN EL OSICO!.
Nos echamos a reír al mismo tiempo que le doy un codazo, entonces nos percatamos de que el cartel de : "Se vende", ya no estaba en frente de la enorme casa de la calle Penilton.
-Hasta que por fin alguien se digno a fijarse en la casa, - dice Leonie - creo que ha durado más que la saga de Harry Potter.
Doy una carcajada antes de contestar:
-Tienes razón, Leo, pero todavía hay que averiguar qué clase de gente viene a vivir aquí.
-No lo sabremos hasta quién sabe cuando, supongo.
-Si tienen hijos lo sabremos en la preparatoria, no tenemos que apurarnos.
-Pueden ser extraterrestres al estilo hombres de negro - dice echando una gran carcajada a la que yo me uno también.
Andamos así dando miles de especulaciones sobre los nuevos vecinos por una calle mas hasta que tenemos que separarnos.
-Nos vemos Bella, supongo que iras a la fiesta de bienvenida de Emma, tu hermano lo debe saber todo, alístate y paso para ir juntas para las nueve.
-Se supone, has dicho, nadie aquí ha afirmado nada, ¿O si?
-Deja de ser aguafiestas, estúpida, y por primera vez en tu vida haz algo que te despeje de estar todo el día en tu habitación escuchando a Coldplay.
-No es malo estar encerrada escuchando a Coldplay en mi habitación, deberías intentarlo, digo, estar un día en tu casa, se siente como... en casa.- sonrió y le doy un pequeño empujón.
-Bueno, como sea, es tu decisión, avísame si cambias de opinión. - me da un pequeño abrazo y se va.
Sigo el camino hasta casa tarareando Fix you, una de mis canciones favoritas hasta entrar a casa, que por ahora está deshabitada. Mirlo y yo salimos a la misma hora pero siempre se queda a perder el tiempo con sus amigos en el restaurante de comida rápida que está a la vuelta de la preparatoria, y Tomy no sale sino hasta las dos porque lleva clases de apoyo.
Disfruto de mi soledad en la casa y ojalá sea eterna digo, aunque sé que mi vida seria una idiotez sin mis chicos.
Entonces me quedo dormida.
VOUS LISEZ
Un Amor Del Color De Sus Ojos.
Roman pour Adolescents¿Pensaste que el amor podía salir de un cuento? Bueno, Isabella lo comprobó cuando conoció al chico rubio que robo sus suspiros en aquella fiesta y desde entonces quiso verlo de nuevo. Adentrarse a los dulces abrazos del amor tendría sus consecuenc...
