Yo puedo ser tu medicina, me gusta ser tu medicina, lo veo en tu rostro desde la ventana, vienes mirando la banqueta tratando de que nadie te vea, hasta que llegas a mí y te olvidas de tus problemas, me decía mientras abrochaba mi camisata.
Ay que vida tan jodida, quisiera poder querer quedarme y no sólo lastimarte, pero esa es mi forma de demostrarte que no tengo intenciones de amarte. Pensé
Yo puedo ser tu mayor disparete, me gusta ser tu disparate, no sabes lo que quieres y piensas que me tienes, te mientes a ti misma al decirte que me entiendes.
Contesté antes de cerrar la puerta.
