Celebración de cumpleaños

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El otoño ya había comenzado, el viento soplaba. La realidad es que en esta vida, hay cosas que podemos controlar y otras que no, hay otras en las que bailamos al son que nos toque y Romina lo sabía bien, había perdido por causas ajenas a ella, ya hacía un año, pero también en el trayecto conoció a buenas personas. Todo por amar la lectura y una buena taza de té caliente o frío, dependiendo de la ocasión, pero vamos que ya terminó el verano.


La lectura siempre fue su aliado, viajar por otros mundos, ya sea que conociendo Madrid, Nueva York o alguna Isla mediterránea con Elisabet Benavent; pero también alguna buena historia de ficción o romance. En el centro de la ciudad abrieron esta cafetería junto a la librería y te prestaban los libros sin ningún conflicto.


Fue chistoso y muy peculiar, cuando conoció a Marga. Recién acababa de pedir prestado el libro de Cazadores de Sombras, Ciudad de Almas Perdidas cuando chocó con alguien en la cafetería, dirán que fue algo muy tonto o cliché, pero aquella mujer pelirroja y de ojos claros llevaba el libro de Pérdida de Gillian Fylan, pero eso no fue lo que la sorprendió, sino que tenía un separador de Magnus Bane, literalmente fotos de Godfrey Gao. Romina sonrío y le mostró su libro. Marga sonrío y ambas se presentaron.


Dos mujeres completamente diferentes. Una, ya mayor con una hija de dieciséis años, que le recomendó leer la saga de Cazadores de Sombras. Ambas amaron la película y resultó que también tenían cosas en común, Romina no tuvo mucho tiempo para platicar pero intercambiaron números de celular. Marga es española, pero es mexicana de corazón, esa es su frase favorita, porque le ha encantado la ciudad de Campeche, los mariscos, y lo tranquilo que es, aunque varios años después Romina puede decir que adora como cocina la paella y el arroz no se le quema, pero sobre todo sus postres, su amiga es una excelente cocinera.


El grupo no había quedado completo, por supuesto que no, unos días después, una adolescente menor de edad le reclamaba al encargado porque pidió su frappe sin chispas de chocolate y se lo habían puesto, no fue como lo dijo, fue cuando dijo que era un mundano estúpido sin experiencia, que Marga y Romina estallaron en carcajadas. La chica morena con cabello rizado se giró. Las dos le sonrieron, Romina salvó el momento diciendo que le dejen ese frappé a ella y que pediría uno sin chispas tal como la chica lo había pedido. Su nombre, Scarlet.


Así fue como el grupo creció, Scarlet para sus diecisiete años de edad era bien linda para el gusto de Romina y la adoptó como su hermana menor, las tres tenían en común su gusto por la saga de Cazadores de Sombras, además se reunían a ver series cada quince días o a cenar. Una saga que las juntó, pero les tocó compartir sus propias experiencias juntas, estar en los momentos difíciles, aconsejarse, disfrutar los brindis de fin de año, apoyarse. Para Romina era una familia más y lo mejor es que ellas cumplían años en Septiembre, acostumbraban a festejarlo juntas después que lo hayan hecho con sus familias, si no es que luego terminaban coladas. Por ejemplo, la suegra de Marga es realmente muy amable y con un gran sentido del humor.


A Romina también le caen muy bien la familia de Scarlet. Y puede decir que ellas conocen a sus hermanas y su abuelita. Romina se detuvo en medio del parque principal, en la ciudad de Campeche las hojas de los árboles no se tornaban cafés o naranjas como en otras partes del mundo, simplemente sabes que el verano se ha ido. Del mismo modo que sabes que un sueño termina y ya despertaste, es esa transición, que te dice, respira y comienza de nuevo, respira y vuelve a empezar.


Así hizo ella, respiró profundamente y cerró los ojos, sintió unas cuantas lágrimas caer, "No pasa nada" - se dijo así misma cuando todo se oscureció para ella, lentamente sintió sus pestañas abrir como una suave caricia y decidió caminar.


Scarlet ya estaba tomándose fotos con su celular, llevaba el cabello suelto y le explicaba a Marga como usar alguna aplicación, esas dos mujeres juntas eran terribles, Romina lo sabía muy bien.


-¿Empezando sin mí? -Preguntó indignada.


-Absolutamente no, Rommy, te seguimos esperando aquí porque no hay mesa en la cafetería -dijo Scarlet y le sacó una foto sin avisar con su celular.

-Sabes que soy pésima fotogenica, las cámaras me odian -respondió con una leve sonrisa.

-Oye Romy, estaba pensando que mejor podemos ir a caminar por el malecón o ya que es tiempo de feria, ir por unos churros y a dar la vuelta -sugirió Marga levantándose de la banca dónde estaba sentada.

-Como gusten, son las cumpleañeras después de todo.

-Oh Rommy, pero tú querías que sea en la cafetería dónde nos conocimos casualmente las tres, de eso ya va un par de años, es decir, ya este año terminé la Universidad -comentó Scarlet.Marga miró a ambas jóvenes y les revolvió el cabello -La desventaja es que tú no tomas, porque esto se merece un brindis.

-Nosotras somos las borrachas -bufó Romina.

Las tres empezaron a reírse.

-Muy bien, ustedes toman sus cervezas y yo pido una naranjada, como si no fuera la primera vez. 

-Expresó Scarlet entornando los ojos.

Romina miró a ambas mujeres que de cierto modo o no, a pesar de las diferencias de edad, o de piel, o nacionalidad, se convirtieron en sus hermanas y a ambas las abrazó.

-No sé que sería de mí, si no las hubiera conocido chicas.

-Pero nos conocimos corazón, y eso es lo que importa. La realidad es que ambas han sido de mucha ayuda en mi vida -comentó Marga.

-Creo que si no viviéramos en la misma ciudad, hallaríamos la forma de conocernos -dijo Romina-, si a las tres nos gusta cazadores de sombras entonces tal vez nos conoceríamos en alguna aplicación como fanfiction o wattpad, seguramente tendríamos un grupo de chat como el que tenemos y estaríamos conectadas por redes sociales.

-Romy, siempre tan cursi y tierna -dijo Scarlet con una sonrisa, de las pocas que dibujaba su rostro, no porque no supiera darlas, sino porque era de las naturales y espontáneas.

-Estoy segura que así sería, ahora vamos por unos churros mientras caminamos para ir por unas cervezas, porque el calor está que todavía no me acostumbro a él -respondió Marga.

-¡Ya llevas varios años viviendo aquí! -Reclamó Scarlet.

-¿Y qué? ¡No me importa! Sudo peor que los veranos más fuertes en España.

Romina observó a sus dos amigas, a Scarlet le gustaba intentar sacar de sus casillas a la mayor, Marga era la reina del sarcasmo así que lo disfrutaba. Y para Rominas esas tardes juntas, era un gran tesoro para su corazón.


¡Felicidades!

Malec189

scar02


SIMPLEMENTE AMIGAS.Where stories live. Discover now