Capítulo 1
"Con la frente en alto"
¿Nunca se han sentado a pensar el por qué de nuestra existencia?
¿En el por qué de tanto sufrimiento y maldad?
¿Qué sentido tiene vivir si para muchos es solo un calvario el poder respirar?
Es lo que estoy cuestionando sentada en un avión que va directo a España.
Para muchos eso sería un sueño ¡Por favor! ¡Es España! Uno de los países más "hermosos", con toda esa cultura y esos lugares turísticos el cual poder visitar. Para muchos sería un sueño, pero para mí es una cruel realidad. Este no es un viaje por placer, ese no es un país el cual me emocione conocer. Este viaje está planeado desde hace tres años, desde esa vez que mi mamá se despidió llorando de mi hermano y de mi repitiendo una y otra vez que nos ama y que pronto nos veríamos. Y qué pronto fue eso...
Les explico mejor.
Soy de Venezuela, ese país que le ha tocado una de las peores suertes, cuando una persona hambriento de poder y cargado de avaricia asumió la presidencia de este lugar, robando poco a poco todos los recursos naturales, provocando como consecuencia una de las inflaciones más grande del mundo y de la historia, y de allí salió el hambre y caos, la violencia cada día creciendo a la mano de la pobreza. Ya no existe esa Venezuela armónica, hermosa, rica en todo los sentidos. Solo me queda imaginar el como era antes, gracias a las historias de mis abuelos quienes narraban que era uno de los lugares más visitados y ricos en recursos naturales. Que suerte la de ellos.
Y por esa razón estoy directo al corazón de España para poder comenzar una "nueva" vida allá junto a mi hermano y mi madre, quien se fue mucho antes que nosotros para poder mandar dinero desde allá mientras ella se establece totalmente, y sí, duró tres años en hacerlo.
Sé que debería de estar agradecida en poder salir de este "infierno" -dicho por muchos, no por mi- y así poder vivir como una adolescente normal, pero no puedo estar agradecida. Odio pensar que por culpa de gente sedienta de poder me estoy alejando de mi hogar, este es mi país, ¡ESTA ES MI TIERRA! Por qué coño me tengo que alejar de mi gente, porque a pesar de estar como estamos, los venezolanos no se rinden, luchan día a día para poder sobrevivir pero aún así nunca quitan esa sonrisa y esas ganas de vacilar que tanto nos caracteriza, porque primero es el hogar, primero es la familia, primero es mi Venezuela. Y estar saliendo de aquí, siento que me estoy rindiendo, que no luché con mi pueblo, que no estuve hasta en lo último con el...
-Por favor, abrocharse los cinturones de seguridad que el avión está a punto de despegar -Anuncia una de la bocinas del avión, y eso es suficientemente para que una lágrima se escape y ruede por mi mejilla.
Voy a dejar a mi familia y amigos, voy a dejar toda una vida atrás. Siento como algo en el pecho se comprime, los voy a extrañar muchísimo.
-Señorita, necesito que se abroche el cinturón para poder despegar -una voz femenina me saca de mis pensamientos, al percatarme es una de las azafatas que me mira con mala cara.
Le lanzó una cara igual, o peor a la de ella y me digno a abrocharse en cinturón sin pronunciar una sola palabra.
Escucho sollozos que hace que voltee a ver a mi alrededor, y lo que veo no me hace sentir mejor. Personas llorando y otras simplemente mirando a la nada perdido en sus pensamientos y allí recuerdo que no soy la única, este avión está lleno de gente que están dejando una vida atrás para poder ayudar a sus familiares y amigos, o simplemente para poder rehacer una vida sin tantas dificultades de por medio.
Es el destino de todos los venezolanos. Y realmente no me parece justo.
El avión se empieza a mover hasta que finalmente despega. ¡O por Dios! Ya es definitivo ¡Me voy! ¡Pronto estaré en España! Siento como los nervios y la ansiedad despiertan ¿Cómo serán allá? ¿¡Voy a comenzar en un colegio nuevo!? Seré pésima, ya me veo peleando con todo ser que se me atraviese ¿Será que la gente allá son muy sifrinas? ¡Odio la gente así! Mi vida será un caos.
Empiezo a imperventilar cuando de pronto alguien me pega un coquero en la cabeza.
-Carajita del coño, ¿Te puedes quedar tranquila por un momento? Tú respiración me aturde. -anuncia mi abuela que está sentada a mi derecha, como necesitábamos a un mayor de edad que nos acompañará, aquí está mi querida y nada inocente abuela.
-¡Ay abuela! -me quejo mientras sobo mi cabeza por el golpe -Es que estoy ner...
-Nojoda, ahora uno no puede viajar tranquila porque empiezas a molestar -me interrumpe -, solo duerme un rato.
Bufo mientras cierro los ojos, hoy no es mi día.
Una risita a mi izquierda llama mi atención -Estás nerviosa. -afirma mi hermano menor.
-Obvio no -niego lo innegable.
-Te conozco Carol -suelta otra risita -, y como te conozco sé que estás nerviosa de como va a ser nuestra vida desde este momento -Abro la boca para replicar pero me interrumpe -. Deberías de dejar de pensar en el como era tu vida antes y empezar a imaginar lo grandioso que será desde hoy -frunzo el seño no muy acuerdo con el -. Bien, piensa así, de a partir de hoy formarás una nueva vida, nadie te conoce y por eso podrás empezar desde cero, es decir, podrás cambiar para bien ciertas cosas de tu físico como de tu personalidad, es una gran oportunidad. O al menos yo lo pienso hacer.
Lo miro asombrada, ¿¡Desde cuándo mi hermano de 13 años, obsesionado con Naruto es más maduro que yo!?
-¿Cómo...?
-Es lo que me vienen diciendo las personas desde hace tiempo. -se encoje de hombros y desvía su mirada hacia la ventana.
Bien, por parte tiene razón. No todo es malo, podré trabajar y mandarle un poco más de dinero a mi familia, y también aquí la educación es mucho mejor que allá, a si que me podré preparar mejor.
La realidad es creada por nuestra mente, podemos cambiar nuestra realidad, con un simple hecho; cambiando nuestra mentalidad. Así que de aquí, no salgo derrotada, salgo con la frente en alto.
Prepárate España, que aquí llegó Carol Méndez.
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Tu mismo Lenguaje
Teen Fiction¿Qué harías si te enteras que dentro de unos años tendrás que abandonar tu hogar? Literal, todo lo que conoces tendrás que dejarlo atrás, tu casa, tu barrio, tu familia, tus amigos, tu país, ¡Hasta tu continente! Esto le pasa a Carol, un chica que l...
