MENTIRA N° 1

0 0 0
                                        

Mi móvil sonó como todos los dias, pero esta vez fue diferente esperaba su llamada.
Pero eso ocurriría. Jamás lo sabré.

Me es sorprendente saber que todo esto es solo el comienzo de mi historia. Pues la vida de un chico universitario puede ser un tanto rara y complicada.

Y esto porque lo digo pues es fácil, me encuentro escribiendo como un tonto (originalmente no pienso publicar esto porque lo considero algo tonto, pero conociendo mi idiotez tal ves lo publique accidentalmente y no tenga el valor de quitarlo) fuera de eso me pregunto cuánto tardaré en escribir mi historia.

Desde cuándo inicio está farsa, tal vez desde que recuerdo yo que sé pero sin más creo que es mejor explicarlo.

Mis queridos lectores o lector ya que no se quien diablos lo lea, pues me presento soy Lu dejémoslo así.
Si se preguntan que están leyendo pues están leyendo el diario de un mentiroso.

Que tan cierta es esta historia pues es tan cierta como el color de la ropa interior que posiblemente esten usando y los que no usan pues que atrevidos no creen.

Pero ante todo comenzaré a explicar todo.

Todo inicio en aquel viaje a casa de mis abuelos por primera vez. Cómo de costumbre yo era el típico niño inadaptado en la familia y no era cosa mía como rechazo sino que siempre se me decía que no encajaba. Pero bueno ese punto lo tocaremos más adelante.

La primera vez que salí de mi pequeño pueblo fue a la edad de 5 años y me subí en esa cosa con ruedas mágicas que se movían solas, estaba emocionado con mi MP3 y mi cuaderno de dibujo al igual que mis colores haciéndome compañía. Después de un largo camino llegue a aquella casa gris y fría donde me esperaba la señora de hierro, una mujer tan fría y dura como el acero y tan inflexible como el mismo. Para la sorpresa de todos el hijo mayor aclamó la atención era la mismísima luz, mientras tanto el menor era lo contrario tan apático y apagado con aquel MP3 la mismísima oscuridad.

Haaaaaaaa! Que tiempos aquellos.

Recuerdo que la dama de hierro me dijo eres incómodo así que sal y pasea por todos lados solo procura no morir, o que te roben, aunque no creo que se conformen con tan poca cosa.

Así que solo tome mis cosas y me diriji a explorar. Después de un tiempo encontré una casa a lo lejos cerca de un rio, era tan linda y cómoda tuve tanta suerte de encontrarla abandonada.

Cada vez que Hiba de visita volvía a esa casa y cada vez más y más la volvía como mía.

Y ahí fue donde todo empezó.

Recuerdo haber entrado un día y ver que mis dibujos no estaban y me decidí a recorrer la casa fue donde encontré a mi pesadilla, un chico tan molesto cómo el mismísimo diablo aunque creo que el diablo joderia menos que el.

Con el paso del tiempo el y yo nos fuimos llevando. Quien imaginaria que sería mi primer desastre amoroso.

Y empezaría mi vida cómo mentiroso.

Pasaron los años y llegó la etapa más linda ( no lo creas llegó la estúpida secundaria un infierno para personas cómo yo)
Y es que como no lo sería si una bolita de 1.40 de estatura entraba y tan despreocupado fue abusado muchas veces de sus compañeros, por ese famoso bullying no lo creas eso llamado bullying no existe. Solo eran chicos jodiendo la vida como siempre lo hacen y lo harán.

Pero entre todos los chicos hubo uno muy bueno pensar que me enamoria como estúpido solo con verlo .

Yo estaba en mi primer año y el en su segundo. Nos miramos aquel día de educación física, cuando me fui llorando de la clase porque bajaron mis shorts frente a todos.

Y el se me acercó y dijo estás bien, lindo?
Y yo Levante mi rostro y le dije molesto. Por favor deja de jugar conmigo, ya tuve suficiente por hoy. Si quieres golpearme o llevarte mi ropa hazlo de una vez. Pues no me queda nada, es más yo me la quito.
Y procedí a desvestirme.

Y el me miró con los ojos llorosos. Y me dijo. Lo siento, no vine a eso, porque no me crees.

Cómo si fuese a creerle a un chico lindo, no soy tan estúpido, sé que estás aquí para ganar puntos con las chicas tratando de ser el señor perfecto, pero no quiero tu lástima.

Quieres ver qué no lo hago por eso.

Ya basta por favor no me interesa ese teatro que estás haciendo.

En eso tomo mi mano y la puso en su pecho y tomo mi barbilla y me dijo.
Mírame a los ojos y ve que soy sincero por favor, a caso no sientes mis latidos ? No miento, por favor creeme.

Jamás te mentiría.

cryingWhere stories live. Discover now