Me desperté gracias a la alarma de mi teléfono, no sentía nada, era como un vacío en mi pecho, a continuación me levanté y fui al baño, me quedé unos cinco minutos enfrente del espejo, observando mi reflejo, no era por que me gustase mi cara o algo así, al contrario, casi todos los días me miraba al espejo con la esperanza de ver algo bonito en mi, evidentemente nunca encontraba nada, después me metí en la ducha, por alguna razón cuando me ducho antes de desayunar mi mente se olvida de todo por un tiempo, tras ducharme me vesti y fui al comedor, el cual estaba mi madre, y mi hermano sentados en la mesa esperandome, como siempre mi madre preparaba el desayuno, normalmente preparaba, café para ella y un zumo para mi hermano Ayato y para mi, desayune y me despedí.
Caminé hasta llegar al Instituto, me senté en mi sitio el cual se situaba al lado de una ventana al Fondo del aula, me quedé pensando en que todos los días se sentían iguales, no había nada especial en ellos, y las mañanas eras muy silenciosas y las tardes muy ruidosas, tras sonar el timbre, intenté centrarme en las clases, había llegado un chico nuevo, su nombre era Arata, su cabello era corto y castaño vestia con una sudadera gris conjuntada con unos pantalones vaqueros y unas Converse blancas, despues de tres largas horas llegó el descanso.
Me fui al patio trasero a una de las esquinas, la misma esquina a la que iba siempre, la cual no había nadie y me senté en unas piedras, comencé ha leer un manga hasta que depronto una voz me saco del libro
Hey-escuche al lado de mi oreja casi notando el aliento-
Oh, Hola-dije nada más ver que era el compañero nuevo-
Perdona si te moleste -dijo con una expresión de amabilidad pero a la vez de preocupación y un tono dulce-
Oh, no, no molestas -le sonreí, aun con el libro abierto en mis manos-
Y... ¿Que estas leyendo? -sonrió antes de preguntarme mientras se sentaba a mi lado-
Pues The promised Neverland o también conocido como Yakusoku no Neverland -respondí algo impresionada, ya que nadie de mi clase había hablando con migo de algo que no fuese sobre clase-
Ooh, creo que se me hará más fácil llamarlo "the promised Neverland" -río dulcemente-
Le sonreí, esta situación me parecía algo cliché por alguna razón, y a la vez me sentía bien, no me había dado cuenta que nuestra conversacion me hizo olvidar por un momento que tendría que volver a casa, ahora que me fijo, el tiene grandes ojeras, tal vez ¿tenga problemas para dormir? ¿Se queda hasta tarde despierto? ¿Es un friki y se queda mucho tiempo jugando a videojuegos o viendo algo? ¿O tal vez tenga algún problema psicólogo?, siempre que veía a alguien lo analizaba o más bien intentaba averiguar que historia hay tras ellos, pero algo de nuevo me sacó de mis pensamientos
¡Hey, tu!...
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{Si has llegado hasta aquí, gracias! , y bueno, si te ha gustado esta primera parte espero que leas la próxima que suba, y tal vez sea más larga que esta, bueno, no me liare más, bye }
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En busca de la felicidad
Teen Fictionsi creo muros a mi alrededor de mi no entrará la tristeza... -dijo ella con una expresión clara de nerviosismo y tristeza- ¡pero si los construyes!...¡si!, ¡la tristeza no entrará, pero tampoco la felicidad!-grito el chico con los ojos cristalinos-
