advertencias:
*contenido sexual.
*Violencia gráfica.
*violencia sexual (violación explícita).
*gun play (uso de armas de fuego con fines sexuales).
estas 2475 palabras son un vertedero, si.
Es el quinto día y Neku lo sabe todo. No deja de reproducirse en su cabeza, como una cinta de video vieja y gastada.
Está en Edogawa, admirando el mural de CAT cual niño en plena Navidad. Está muy lejos de ser la primera vez que se dedica a mirarlo, a trazar cada línea con sus dedos y maravillarse siempre que encuentra un nuevo detalle que la anterior ocasión pasó por alto, pero la sonrisa en su cara es genuina como pocas veces y la fascinación por el arte de CAT incrementa a cada segundo que pasa contemplando la pared grafitteada.
El momento tan íntimo –porque así lo ve Neku, como un momento en el que puede ser honesto consigo mismo- se ve interrumpido por una silueta. Sus pasos son pesados, corre mirando a todos lados como si se asegurara de que nadie lo sigue y cuando se encuentra frente a Neku, se detiene. Tiene un arma en la mano y la sonrisa de Neku se deforma en un gesto de horror tan pronto Joshua eleva lentamente su brazo hasta que el cañón apunta directo a su pecho, sin titubear ni por un segundo: está decidido y sus ojos parecen mercurio líquido cuando se encuentran con los suyos, sonriéndole como si hubiera esperado toda la vida para esto. Para matarlo.
Neku ni siquiera tiene tiempo para gritar –o tal vez el sonido ensordecedor al jalar el gatillo enmudecen su agonía- y lo último que ve es la euforia plasmada en el rostro de Joshua a la vez que la pólvora desaparece en el aire en forma de humo a través de la pistola.
Todo este tiempo, sin ser consiente, había estado bailando al son de Joshua.
Así llegó al juego de los Reapers: Joshua lo mató y se atreve a repetir la escena en su mente de manera tan tranquila aun teniéndolo enfrente suyo, sin que la expresión de su rostro cambie ni por un solo momento, como si en realidad el haberlo matado no significara nada para él. Luego, no contento con ser el culpable de quitarle la vida, lo buscó para ser su compañero, entre todas las personas disponibles en Shibuya, decidió escoger a quien había matado.
Desde hace dos semanas su vida es un lío de sucesos sórdidos, carentes de sentido. Todo parece ser una broma de mal gusto en la que no tiene otra opción más que participar y la sola posibilidad de que Joshua esté detrás de esto hace que le tiemblen las manos de ira pura.
De alguna manera Joshua terminó muerto una semana después- y Neku quiere pensar que es el castigo divino manifestándose, no puede dejar de intentar adivinar en qué clase de situación se vio envuelto para terminar de esa manera y solo le queda esperar, desde el fondo de su corazón, que al menos durante su último aliento haya sufrido tal y como se merece sufrir. Y ni siquiera entonces sería suficiente, porque Joshua le quitó todo y Neku quiere que de alguna manera pague, que sienta la misma desesperación que él sufrió cuando despertó en el cruce sin recordar nada, más confundido que nunca, sin saber si realmente valía la pena regresar a la vida.
Pero para Joshua esto es un juego. Se ríe y habla con secretismos, pretendiendo que es divertido de alguna manera. Neku se pregunta si Joshua seguiría riéndose si esta vez fuera él quien sostuviera la pistola a su dirección, con el cañón a quemarropa contra su pecho, tan cerca que podría sentir el frío del metal a través de la delgada tela de su camisa. Por supuesto que sí, el bastardo seguiría riéndose al no creerlo capaz de jalar el gatillo- y en parte llevaba razón, Neku no se atrevería jamás, pero puede asegurar que pronto esa sonrisa cínica sería borrada de su rostro de un golpe en seco, seguido por el satisfactorio sonido de los huesos de su nariz quebrándose. No iba a matarlo, iba a hacerlo rogar por que se detuviera.
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STFU
FanfictionAlguien tiene una fantasía retorcida. Joshua/Neku *contenido sexual. *violencia gráfica. *violencia sexual (violación explícita). *gun play
