Perdida

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Estoy en medio de un parque, al parecer se acerca un feo clima, estoy devastada, no se qué hacer y solo me siento en una banca viendo como el mundo pasa a mi alrededor sin preocuparse por parar el tiempo para mí, pienso en la vida mientras veo a niños corriendo, brincando, llorando pero sobre todo riendo, veo a los padres desvivirse por sus hijos, veo parejas de enamorados tomados de la mano y algunos otros demostrando su amor, veo a personas mal vestidas y a otras que parece que escaparon de una gala, las horas pasan y yo sigo aquí sentada, viendo como la vida sigue y que yo solo soy unos cuantos renglones de, "el libro del mundo y sus habitantes" unos tristes renglones con falta de tinta en sus líneas que se desvanece junto con la vida de esta pobre chica, ha empezado a oscurecer y sin notarlo solo quedan pocas personas en el parque, y todas tienen algo en común, ven a la nada con ojos tristes y apagados. De pronto esas personas reciben una llamada o llega alguien a hacerles compañía y sus miradas se iluminan pero en otros se hunden más, tengo frío, cierro los ojos un momento y dejó de pensar, los abro y al voltear a mi derecha veo solo neblina, que se acerca cada vez más a mi encuentro, algo me pasa que me da temor que me alcance, pero de alguna manera estoy atascada y no me puedo mover, volteó a la izquierda y hay luz, tenue pero luz al final. Quiero ir ahí, me da esperanza de que algo bueno se avecina, que es lo mejor que al ir a la luz todo mejorará pero no puedo, algo me detiene y no se que es, la niebla avanza y consume a personas mientras otras luchan por escapar, unos lo logran y otros no, alguien pasa por mi lado y dice, "corre, una vez que te consume no hay manera de dejarlo atrás, siempre vuelve cuando menos te lo esperas,CORRE!!". No entendí y esa persona se alejó, yo me levanté de la banca y comencé a caminar a la luz pero me alcanzó, la niebla me alcanzó, intente escapar, correr pero no veía nada, estaba perdida, temblaba, pero no sabía si era de frío o eran los sollozos que surgían de mi garganta, caí de rodillas y me abrace a mi misma mientras gotas de agua saladas caían de mis mejillas, se deslizaban a mi mentón y caían en mis manos, así estuve un par de horas o quizá días, la verdad es que perdí la noción del tiempo, me levanté y empeze a caminar, cuando creía ver un poco de luz corría pero al final tropezaba y se raspaban mis brazos y muñecas con las ramas, el pavimento o con cualquier cosa que se me cruzará y así sucedió varias veces, deje de contar cuando llegue a 13, porque de que importaba cuántas veces me caía y hacía daño si siempre sucedía lo mismo aunque fuera más cuidadosa cada vez.

Creo que pase semanas en la niebla que de alguna forma me adapte a ella y al espacio donde me encontraba, sabía dónde encontrar cada cosa y mis mejores amigos eran la soledad y el silencio, te sientes tan bien cuando te acostumbras, empiezas a apreciarlo y a venerarlo tanto.

Estaba recostada en el suelo cuando vi un par de luces acercándose y el ruido de un motor, Dios que molesto era, un auto aparco frene a mí y mi corazón se empezó a acelerar, veo a un hombre bajar de el y acercarse a mi, me hace un montón de preguntas pareciera un interrogatorio, al final me ofrece una manta y me dice que suba al auto, que me llevará a un lugar caliente con luz y comida, dónde me sentiré cómoda y nada me faltará, que confíe en el. Esa palabra confiar, es algo que ya no me puedo permitir, no desde que hizo que quedara estancada en una banca sin poder moverme por horas, el señor intento convencerme de mil maneras pero no acepte, y se fue como todos, así paso más tiempo y la situación se repitió en más de una ocasión pero con distintas personas, siempre me negaba o inventaba una escusa para quedarme y todos se iban, hasta que un día llegó un chico y se repitió la historia pero horas más tarde el volvió, aunque no solo, trajo a sus amigos manta y comida, me hacían compañía de día y de noche se iban prometiendo volver. Así paso una semana y se sentía bien no solo ser el silencio, la soledad y yo, también estaba la risa, la amistad y el amor.

Amor, eso que desarrolle por cada uno de ellos pero en especial por aquel chico que sin conocerme decidió quedarse y hacer algo lindo por mi, un día me convenció de irme con ellos, subí a su auto, arrancó y fuimos por una carretera desolada por horas, cuando nos acercamos a la luz podía visualizar a otros carros y a personas llendo hacia ella, aunque también a otros entrando a las tinieblas, mi corazón se aceleraba más mientras nos acercamos y cuando al fin cruzamos me embriagó una sensación de paz y felicidad, todo era tan hermoso y con vida que me desilusiona no haber salido antes. Mi vida fue pasando día con día y cada vez era más feliz.

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⏰ Last updated: Jun 23, 2023 ⏰

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