Caminaban por el mercado, Andrés y Julián ambos eran primos, pues sus madres eran hermanas.
Ambos tenían la misma edad de quince años, Andrés era más alto y blanquiñoso, Julián era más bajo y un poco moreno.
- ¿Andrés tienes hambre? - preguntó Julián
- Sí, ya me están crujiendo las tripas- dijo Andrés
- ¿qué te parece si vamos Al Solano? – preguntó Julián sonriendo.
El Solano era un restaurante que vendía menú a solo un sol.
- sí, buena idea – dijo Andrés sonriendo.
Llegaron Al Solano entraron, se sentaron y pidieron su menú, Julián pidió pollo con maní mientras que Andrés pidió cau - cau, la Moza era una gordita con cabello largo y era de la sierra, los atendió sonriendo.
- oye Andrés esa chola esta buena para un cache - dijo Julián
- sí, pero está muy mayor para nosotros – dijo Andrés
- no seas huevón Andrés, un cache es un cache además esa chola tendrá sus veinticuatro años no es tan vieja para despreciarla- dijo Julián, mirando el trasero de la mujer.
Carcajeo Andrés.
-Ahí tienen su menú, jovencitos- dijo la Moza
- muchas gracias guapa- dijo Julián sonriendo
empezaron a comer, Julián se echó mucho ají en su comida - ¡pica como mierda esta huevada! - dijo Julián y se puso a tomar su refresco.
- oye Andrés, más tarde tengo un reto de pichanga del otro barrio, la apuesta es de cinco Lucas por cabeza – dijo Julián
Julián jugaba muy bien a la pelota, cada vez lo retaban los de otros barrios y también casi siempre salía peleando de ahí.
- ¿te apuntas o no? - preguntó Julián mientras chupaba los huesos de la rabadilla de pollo.
- No sé Julián, no tengo dinero- dijo Andrés mientras tomaba su refresco.
- yo te pongo primo, no te preocupes de eso, igual vamos a ganar- dijo Julián
Terminaron de comer, pagaron dos soles y se fueron al barrio, ellos Vivian en un asentamiento humano llamado Loma Verde, Julián vivía con julia, su madre y Martin, su padrastro, este era un gordo, estatura mediana, ojeroso y nariz ancha, Julián odiaba a su padrastro porque casi nunca trabajaba y la mayoría del tiempo se la pasaba mirando la televisión, solo julia trabajaba como empleada en una casa, de personas adineradas.
Andrés, vivía con lucho, su padre y teresa, su madre y su hermana Paty de ocho años, su padre trabajaba de albañil, era muy serio, correcto y a veces agresivo cuando se molestaba de algo.
Teresa su madre, trabajaba de empleada en una casa igual a la madre de Julián, pues cuando lucho no tenía trabajo ella sustentaba el hogar, teresa era muy tranquila, pasiva y permisiva.
- oye Julián, cansa subir este cerro de mierda - dijo Andrés jadeando.
- si pues, cansa y además el sol está quemando horrible, ya está rojo Andrés – dijo Julián sonriendo.
- ¿a qué hora es la pichanga? – Preguntó Andrés – pues para estar listo esa hora.
- ¿a las 3:50 PM, yo vengo a tu casa a llamarte para ir pues – dijo Julián.
- ya, me llamas - dijo Andrés palmoteando la espalda de Julián.
- hablamos - dijo Julián despidiéndose
cada uno se fue a su casa, Julián llego a su casa y encontró a Martin durmiendo en la cama de su madre, y mirando tele y apestaba a tabaco, pues Martin siempre se fumaba mucho.
- donde andabas, callejero – dijo Martin rascándose la barbilla.
- por ahí – dijo Julián molesto.
- chuchas, me preocupo por ti y te molestas, no huevón – dijo Martin sarcásticamente.
Julián se dirigió a su cuarto, se sacó la ropa y se puso a dormir.
Andrés llego a su casa, como siempre no había nadie, su papá y su mamá estaban en el trabajo, su hermana se había ido con ella, ya que sus patrones estaban de viaje y podía llevarla para que la ayude, Andrés se puso a mirar televisión, a esa hora siempre daba buenas películas en canal latina, luego alguien toco su puerta, toc toc.
Andrés pensó: ¿ahora quien chucha toca?, se levantó y fue a ver quién era.
- ¿quién es? – preguntó Andrés, antes de abrir.
- soy yo Andresito, doña clara -
clara era la vecina de al lado, que vivía sola pues su marido había fallecido en un accidente de tránsito y sus hijos ya eran mayores y Vivian en lima, era muy chismosa pero siempre cuando necesitaban un favor ella los apoyaba.
Andrés abrió la puerta – buenas doña clara que se le ofrece – dijo riéndose sin querer.
- Andresito, un favor ayúdame a llevar unas cosas a la pista, mi hermano se regresa a lima y tenemos que llevar su equipaje para que esté listo en la tarde para que viaje- dijo doña clara sonriendo.
- está bien doña clara – dijo Andrés sin ganas de querer ayudarla.
Entonces fueron a casa de doña clara, tenía dos maletines pesados como si estaría llevando piedras dentro de él y dos jabas de palta y mango, pues a Andrés le toco llevar los dos maletines, y el hermano de doña clara llevo una jaba de mango pues decía que sufría de la columna, además era casi anciano y doña clara llevo la otra jaba.
- Andrés pensó: esta mierda de maletines pesa como mierda, que chucha me creen el increíble hulk, ójala me den una propina, siquiera para la gaseosa. Que chucha piensan que yo trabajo gratis.
Llegaron a la pista - por fin llegamos concha sumare - pensó Andrés.
- muchas gracias joven – dijo el hermano de doña clara jadeando.
- de nada, señor- dijo Andrés.
- gracias Andresito, eres buen muchacho - dijo doña clara.
Andrés pensó: cual gracias vieja pendeja, al menos dame para mi gaseosita.
- vaya subiendo a tu casa Andresito luego ya te alcanzo - dijo doña clara.
Andrés subió molesto – la próxima no les ayudo en nada viejos tacaños – murmuro Andrés y se fue a su casa, cuando llego entro a su cuarto, prendió la radio, y estaba sonando la canción de camilo sesto.
Vivir así es morir de amor
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Andrés
ActionAndrés es una novela escrita e inspirada en la realidad que cuenta la vida de un joven muy humilde que pasará por muchos sucesos de picardía y tragedia en la sociedad en la que vive, rechazado por un padre conservador con relaciones amorosas muy caó...
