Mi historia comienza en una situacion muy peculiar de cuando tenia 10 años y estudiaba en él colegio de mi ciudad natal.
Cosas como los oscuros callejones, las limpias y claras calles, casas y torres, el sonido de las campanas de los relojes, diversas caras, cuartos llenos de comodidad y bienestar, cuartos misteriosos y fantasmales, aromas como el de la calida intimidad, la servidumbre, los animales, la fruta seca y los remedios caseros siguen provocándome nostalgia y melancolia. En ellos se mezclaban dos mundos tan contrarios como el día y la noche.
Sin embargo, yo no estaba al tanto de esta información en ese momento. Lo único que sabia, lo único de lo que estaba vagamente consciente era del objeto que cayo volando hacia mi a toda velocidad, a través del cielo del atardecer y luego...
¡crack!
Un flash momentáneo del dolor cegador...
Y luego, nada.
Veinte minutos antes todo parecia normal. Era lunes 3 de abril y en las calles aun permanecían los restos de las hojas que marcaban él inicio del otoño, mi temporada del año favorita.
Salí del instituto a la una quince la misma hora de siempre, y camine a casa sintiéndome como casi siempre me sentia: mas o menos bien, pero no genial. Sola, pero no solitaria. Un tanto abatida por lo que sucedia, pero en realidad no estaba preocupada por algo en particular. Estaba en mi estado natural, pero perfectamente normal y ordinaria: era Kim Lucy, una chica de dieciséis años del sur de londres.
Sin grandes problemas, sin secretos ni fobia, sin vicios ni pesadillas, sin talentos especiales...
No tenia una historia propia que contar.
BINABASA MO ANG
Honestly.
RomanceIf you're not willing to sound stupid you don't deserve to be in love.