Nunca me imaginé despertar en medio de una guerra.
Mi mente bombardeándome con miles de pensamiento sin dejarme escoger, mis ojos de un lado a otro tratando de fijarse en una escena a la vez. El caos era tan grande que no podía decidir la prioridad.
Por un lado, el cargamento del Grillo, el capitán más temido del océano se agrupaba con su borda cerca del desembarco, con grandes velas y gigantes cañones que flotaban por encima del pueblo acercándose a las oficinas de la aduana. Los trabajadores aterrados se aferraban a sus sillas voladoras que estaban sujetas con cadenas a los escritorios, viendo por el espejo encima de sus mesas, la escena de la guerra. Estos espejos eran lo único que podían usar para contactarse con el mundo exterior mientras cumplían su jornada (espejos especiales de lágrimas de dragón de agua que les mostraban el mundo). No podían creer lo que pasaba.
Por otro parte, mi padre en el centro del castillo con su barba corta y blanca, me gritaba diciendo que me fuera, mientras agitaba su mano, porque una vestida peluda, con cabellos de color ocre se acercaba a él, refunfuñando para que sucumbiera ante su poder. Esa bestia llamada Natira poderosa y peligrosa que se conectaba con el mundo espiritual, le demandaba a mi padre su redención, para que ella se pudiera apoderar del reino, y así liberar todo su poder, pero sus intenciones no eran claras y el orgullo de mi padre ligado con un miedo de perder su valioso tesoro "un tesoro que no vale por sus joyas si no por su historia" no le permitía rendirse.
Mientras todo esto ocurría, veía a lo lejos a mi hermano correr de las explosiones que había en sentido contrario, poniendo en peligro a los animales que se encontraban cerca de esa zona. Mi interior deseaba dividirse en tres para atender los problemas, pero como todo en la vida cuando dejas que se acumulen las cosas, todo cae en forma de cascada.
¡Si no las resolví antes, como puedo atender todo esto ¡-me gritaba mi mente -
De repente comencé a sentir una sensación en mi brazo muy familiar, que se esparcía por todo mi cuerpo llenándolo de calor a medida que mi mente se nublaba y soñolientamente caía cada vez a lo profundo de mi interior. Mis ojos ya no tenían fuerza y se iban cerrando poco que poco mientras escuchaba una voz que opaco los sonidos al alrededor pronunciando mi nombre, mientras se alejaba a medida que mi cuerpo caído al suelo, hasta perder la conciencia, y caer en un profundo sueño.
Desperté en otra realidad.
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La flor de loto cristalina
FantasyArtemia, es una muchacha que su alma traslúcida e ingenua oculta más secretos que su propio reino, su mirada te muestra el color de su alma pero no su veneno. Ella transitará un camino de amor, aventura y descubrimiento. Conociendo el motivo que hac...
