Escena Uno: Una muerte Misteriosa.

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"Nueva Orleands, 14 de febrero de 1953"

Querida, Jhoanna...

Aún recuerdo la primera vez que te miré pasar por la plaza central, luciendo tu cabello castaño, que combinaba perfectamente con el ondear de tu vestido rojo en el viento. Desde ese momento supe que lo que corría a través de tus venas era la sangre de una diosa bendecida por el mismo cosmos, tu belleza no podía siquiera compararse, incluso cuando las demás mujeres que caminaban a tu cercanía que pertenecientes a alta sociedad que gastan su fortuna en ropa y accesorios, tu perfección era incluso más poderosa que el mismo sol que bañaba tú cuerpo aquella tarde de verano.

Te extraño, mi querida flor escarlata, y es por ello que sin poder aguantarme las ganas de verte de nuevo a los ojos, declaro que esta será nuestra noche, donde espero poder probar tus labios dichosos y objetos de mi deseo. Hoy sentirás lo terrible e intenso que puede ser mi amor y haré de tú esencia toda una obra maestra.

Con amor, Abraham Holmer."

Aquellas eran letras escritas con una caligrafía palmer perfecta en una especie de tinta roja que daba cierto brillo al contacto con la luz solar que ingresaba a través de la ventana. El detective Michael Grinds la había leído con sumo detenimiento y cuidado usando guantes de látex y lentes, pero por su mente no dejaba de pasar el pensamiento de cómo aquel papel no había sido tocado por la sangre que conformaba el charco que le rodeaba cuando la levantó del suelo. Su vista viajó por encima de los oficiales que transcurrían la pequeña sala de estar de aquella casa, y luego de pasar de a su interior se acercó al grupo de agentes y practicantes de ciencias forenses que rodeaban el cadáver del joven de veinticuatro años cubierto ya por una manta blanca.

Su vista volvió a la carta en sus manos junto al sobre que la había contenido, era imposible que fuera siquiera tomada en serio ¿1953? Parecía ser una fecha demasiado precisa como para ser un simple error, y era inaudito que el papel no mostrara ni una sola mancha de vejez y deterioro, cuando incluso los libros más cuidados en los museos no se escapaban del tiempo. Quedaban las últimas interrogantes, que quizá eran las más siniestras ¿Acaso el chico la había leído antes de su muerte? ¿Por qué terminaría casualmente esta carta junto a su derramada sangre? ¿Era una casualidad que el día anterior también había sido 14 de febrero? ¿Era la firma del asesino? Posiblemente solo se estaba haciendo demasiadas preguntas y aquel papel no se tratara más que de una simple broma.

— Zack Peters, tenía 24 años de edad y dentro de una semana cumpliría los 25, estudiante de leyes, trabajaba como entrenador personal a medio tiempo, no tenía novia pero su madre menciona que era todo un galán con las señoritas, una diferente cada mes al menos. -Mencionó la única mujer en el grupo, la detective Melinda Park, mientras que detalla algunos datos en una tablet electrónica que tenía en sus manos - La última chica es Ashley Collen, también de la facultad de leyes de 22 años ¿Cuando ven a esta señorita en qué piensan?- Dio vuelta al dispositivo mostrando una fotografía subida al perfil de Instagram de la joven, para la vista de todos.

Cabellos negros perfectamente peinados, ojos claros como el agua de un lago en verano, ropa de tonalidades oscuras con accesorios que daban índole de una creencia para nada cristiana o católica. El primer indicio de Michael fue el de todos, incluso hubo uno que con un comentario carismático resumió el pensamiento colectivo con "¿Que hacía el casanova con la bruja de la universidad?" robando la ligera carcajada de alguno de los presentes.

— Melinda, quiero saber quién es Abraham Holmer ¿Puedes hacer magia con tu pantalla? -Enunció Michael, quien con unos cincuenta cuatro años de edad y gusto por la investigación a la antigua prefería dejar el trabajo tecnológico a alguien de veintinueve como la mujer.

La dama con un singular manejo comenzó una investigación rápida, mientras que el mayor de todos los presentes se tomaba el lujo de agacharse a un costado del cadáver y con la diestra libre levantó un poco la sábana blanca. El rostro sin vida de la víctima emergió para mirarle con un par de ojos blancos como la ausencia, que eran adornados por un río de sangre que surgía desde sus cuencas, se unía a otro producto de su nariz y boca para terminar en el suelo de madera. Su piel parecía tan reseca como carne cruda dejada al sol por una semana. Fue la voz de Melinda la que volvió a tomar el centro del teatro. El detective y jefe de aquel equipo aprovechó de guardar la carta en su sobre blanco seguido de una bolsa plástica.

—Abraham Holmer fue un asesino que cobró la vida de seis mujeres entre 1946 y 1954, entre ellas quién era su prometida Jhoanna Snowden quien fue encontrada muerta la mañana del 15 de febrero de 1953.- El escuchar aquello causó un escalofrío en las vértebras del hombre que hacía minutos leyó lo que parecía ser un anuncio de muerte para Johanna.- Fue detenido y declarado por la muerte de una adolescente de 16 años de edad en 1954. Luego de que confesar todos sus asesinatos se le condenó a muerte. Según algunos reclusos el afirmaba ver la presencia de su prometida cada noche. ¿Por qué este hombre, jefe?

—Es el nombre de quien supuestamente ha escrito esta carta. -Declaró, mientras la entregaba al encargado de recolectar las evidencias.- ¿Cuál fue la causa de muerte de Johanna Snowden?

— Hemorragia masiva. -Respondió la mujer - se dice que jamás supieron en dónde fue a parar la sangre. Abraham hacía en sus víctimas cortés en brazos y garganta que causarán una hemorragia imparable, recolectaba la sangre y la coleccionaba en el sótano de su residencia en los pantanos. Sin embargo, cuando fue descubierto este sótano no se encontró la sangre de Johanna.

— Y esa parece ser la causa de muerte de nuestro Zack. -Enunció Jack Merrins, un joven de veintiséis años estudiante de medicina forense y ayudante de titular para la fecha. Estaba allí solo para dar vistas previas antes de la autopsia en el laboratorio.- Pero en este caso el asesino logró sacar la sangre del cuerpo de chico por los orificios de su rostro, y para las condiciones del cuerpo la sangre que está en el suelo no es suficiente, gran cantidad está en otro lugar.

El silencio entonces invadió el lugar de forma sepulcral, tiempo que Michael aprovechó para analizar un poco el contexto de una situación siniestra. Se quitó los guantes de látex, y luego de un alargado suspiro enunció otra interrogante a su experta.

—¿Que ocurrió con Abraham Holmer, Melinda?

— Se suicidó en su celda, se ahorcó con las sábanas de su cama el Florida el 14 de febrero de 1956, iba a ser llevado a pena de muerte unas pocas semanas después. Al parecer no resistió el ver a su prometida muerta. -Respondió la mujer.

La mirada de todos los presentes terminó por divagar en el espacio de la sala, donde incluso algunos mostraron una terrible sorpresa con lo que se presentaba frente a sus ojos. Michael con rostro sereno se peinó los cabellos negros con rastros blancos signos de vejez y dándole un vistazo nuevo a la poca sangre esparcida sobre el suelo a un costado de la víctima terminó por dar la última frase.

— Estamos enfrentándonos a un asesino con mentalidad de fanático que quiere honrar a su héroe de la forma creativa pero bastante literal. 

Querida JhoannaWhere stories live. Discover now